La colocación de colmenas constituye un aprovechamiento importante en el monte mediterráneo. La apicultura es la actividad que se realiza para la obtención de productos procedentes de las abejas, tales como la miel (su producto principal), la cera, el polen, etc.
| PRODUCTOS | UTILIDADES |
|---|---|
| Miel | Alimentación humana, confitería (dulces, meloja, etc), farmacología y cosmética |
| Cera | Venas aislantes, tapones, etc |
| Polen | Alimentación humana, farmacología (acción antidepresiva, aumenta la energía y el rendimiento deportivo, etc) |
| Jalea real | Alimentación humana, farmacología (estimulante energético, metabólico y psíquico) y cosmética |
| Propóleos | Consumo directo, farmacología (afecciones respiratorias, digestivas, dermatológicas, etc) |
| Venenos terapeúticos | Farmacología (acción antibiótica, para enfermedades oculares, infecciones cutáneas, etc) |

Además de estas utilidades que inciden notablemente en la economía y el desarrollo rural, hay que destacar el importante papel que tienen las abejas en la conservación del medio ambiente, siendo la polinización el mejor servicio que cumplen para la naturaleza y para el hombre.
Las abejas son responsables de polinizar el 80% de las plantas entomófilas (polinizadas por insectos), entre las que se encuentran numerosas plantas silvestres y un gran número de cultivos.
Este servicio de las abejas ha cobrado mayor relevancia desde la introducción en España de la varroa (Varroa destructor), parásito de larva y abeja que puede llegar a destruir las colonias afectadas. Durante los primeros años de la aparición de la varroasis, a consecuencia de este ácaro se produjo una disminución de importante en las colonias salvajes y una significativa merma en colmenas, principalmente de apicultores menos profesionales.
Además de la polinización, también fructifican numerosas especies. Así contribuyen a la conservación de la cubierta vegetal y al mantenimiento de la biodiversidad.
Regulación del aprovechamiento apícola.
La competencia para regular el sector apícola y de adjudicar los aprovechamientos en los montes públicos y de regular sus condiciones técnicas, la la ostenta la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.

La mayoría de los montes y matorrales andaluces son adecuados para el aprovechamiento apícola, ya que la diversidad de su flora, con abundantes floraciones, resulta óptima para este aprovechamiento.
No obstante, el número idóneo de colmenas que puede albergar cada monte, de manera que se garantice una explotación racional y sostenible de este importante recurso, se establece en función de los estudios de carga apícola realizados por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente. En este sentido, destaca el mapa de aptitud para los aprovechamientos apícolas en la superficie forestal de montes públicos andaluces, elaborado en el año 2005.
Conforme a estos criterios y de acuerdo con lo previsto en los respectivos Programas Anuales de Aprovechamientos provinciales, y en cumplimiento del Decreto 196/2008, de 6 de mayo, por el que se modifica el Decreto 250/1997, de 28 de octubre, por el que se regulan los aprovechamientos apícolas en los montes pertenecientes a la Comunidad Autónoma de Andalucía, la normativa vigente que regula el aprovechamiento apícola, cada año se publicará la oferta anual para la ocupación de aquellos asentamientos que quedaron vacantes, o bien no fueron ocupados, en el año anterior.
Para obtener la adjudicación de aprovechamientos apícolas en montes pertenecientes a la Comunidad Autónoma Andaluza es necesario realizar un trámite administrativo regulado por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.