Nota: Las competencias sobre esta actividad han pasado a la Consejería de Hacienda y Administración Pública, de acuerdo con lo establecido en el Decreto del Presidente 3/2012, de 5 de mayo, de la Vicepresidencia y sobre reestructuración de Consejerías.
La ciudadanía, la administración y las empresas andaluzas se benefician del uso de software libre de muchas maneras. Entre otras cosas, este tipo de software permite:
Hay multitud de usos para los que existen aplicaciones libres suficientemente funcionales, fiables y eficientes. Para estos casos, las administraciones públicas deben emplear software libre, independientemente de que existan aplicaciones privativas más conocidas o algo más completas.
El cambio de una aplicación comercial a una libre no es un paso trivial, ya que acarrea una serie de costes de diverso tipo que deben analizarse (migración de datos o documentos, formación, soporte, etc.), y es necesario buscar el momento oportuno que garantice que el servicio a la ciudadanía no se ve interrumpido ni comprometido.
El uso de software libre no sólo aporta una mejora de costes, en la mayoría de casos y circunstancias, sino que permite que este panorama de costes razonables y proporcionados se perpetúe en el tiempo. El carácter abierto de las aplicaciones libres hace que éstas no se encuentren ligadas de forma irremisible a sus fabricantes o desarrolladores.
Cualquier empresa con la adecuada capacidad técnica puede abordar la prestación de servicios sobre una aplicación libre, de modo que la contratación de servicios públicos no depende de forma exclusiva de un proveedor. En las licitaciones públicas, la cualificación técnica pesará más que las alianzas comerciales, por lo que la competitividad será más beneficiosa para la administración.
Cuando una administración utiliza una aplicación privativa se arriesga a que la quiebra de una empresa o el abandono de una línea de producto pongan en entredicho la continuidad de los servicios sustentados por esa aplicación. Hay casos en los que esto parece extremadamente improbable, pero también hay casos en los que ya ha sucedido. El uso de estándares abiertos y de software libre dota a una administración pública de las más altas cotas de independencia frente a los azares del mercado y la vertiginosa evolución de las tecnologías.
El conocimiento del software por parte de la ciudadanía permite ésta que pueda participar en la creación de la sociedad del conocimiento. Si bien la mayoría de los ciudadanos no tienen nociones de programación, sí pueden y deben tomar conciencia de la posibilidad de decidir cuándo, cómo y con quién emplean las redes y sus potencialidades. El software libre es la manera de preservar este conocimiento y de ponerlo en uso de manera inmediata.
En el mercado del software privativo el conocimiento está protegido por patentes, y la fracción de éste que circula es la que el fabricante decide. La competitividad está limitada por el conocimiento que las empresas son capaces de adquirir, en el sentido económico del término.
Por el contrario, el conocimiento del software libre no depende del alcance económico de las empresas, sino de la capacidad técnica de los profesionales. Esto favorece a las medianas y pequeñas empresas, que constituyen la mayoría del tejido productivo andaluz.
Además, la ausencia de pago por licencia permite que una mayor parte del presupuesto de cualquier proyecto TIC pueda dedicarse a la contratación de servicios, favoreciendo el negocio de las empresas locales.
Tecnologías de la información y telecomunicaciones