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Introducción al voluntariado social

INTRODUCCIÓN

En 1985 la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) proclamó el 5 de diciembre como Día Internacional del Voluntariado, consecuencia de la importacia que ya tenía entonces como alternativa para atender algunas necesidades urgentes de los desfavorecidos del mundo. Desde entonces, el fenómeno del voluntariado no ha dejado de crecer en sus diversas manifestaciones, convirtiéndose en una fuente inagotable de posibilidades, de creatividad, renovación de valores y esperanzas de futuro.

Al hablar de Voluntariado Social, debemos enmarcarlo en el contexto del llamado Tercer Sector, el cual en los últimos tiempos ha vivido un auge notorio. En España, de las 11.000 ONGs (Organizaciones No Gubernamentales) que existen actualmente dedicadas a la acción social, sólo un 18% estaban ya constituidas en 1980. Las nuevas necesidades sociales han influido en este desarrollo de redes sociales, comités, asociaciones, fundaciones y diversos tipos de entidades cuyo objetivo es dar respuesta a los retos de nuestro mundo globalizado. Algunos de estos factores son:

  • El surgimiento de nuevas necesidades sociales, como las derivadas del envejecimiento de la población, la nueva economía, los cambios en el mercado laboral, las nuevas enfermedades, los movimientos migratorios y, en general, las derivadas de la exclusión social de sectores de población por motivos étnicos, raciales, económicos, sexuales o religiosos.
  • Revolución de las comunicaciones y nuevas tecnologías, que han posibilitado cierta "democratización" de la información a través de internet, pero que han originado lo que se ha dado en llamar "brecha digital".
  • La existencia de guerras por intereses geopolíticos y económicos, que generan grandes masas de población refugiada, campos de concentración, personas con discapacidades, muerte por desnutrición y un largo etcétera.
  • Aparición de nuevas preocupaciones sociales como la ecología, la igualdad de oportunidades, el reconocimiento del derecho a la libre elección sexual, etc.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR VOLUNTARIADO SOCIAL?

El voluntariado social es una forma de entender la vida, una actitud que busca construir una sociedad más humana, incluyente y, ante todo, solidaria. Tiene su fundamento en la conciencia de que somos interdependientes y que nuestro destino está de algún modo ligado al destino de las demás personas. Tiene la motivación y la esperanza de que esta realidad no es inmutable y que nuestra actuación, por pequeña que sea, provocará cambios en la sociedad, siempre compleja y dinámica. El voluntariado social posee también un aspecto intuitivo, que nos dice simplemente que su existencia es una muestra en estos tiempos de la fe en el ser humano y sus infinitas posibilidades.

OBJETIVOS DEL VOLUNTARIADO SOCIAL

  • Erradicar situaciones de exclusión social, tendiendo puentes entre aquellas personas que lo sufren con el resto de la sociedad.
  • Generar nuevas alternativas de integración social mediante la participación democrática.
  • Promover una conciencia crítica y solidaria entre la ciudadanía.
  • Desvelar las causas de la pobreza y la exclusión social y movilizar las conciencias hacia su erradicación.
  • Atender a la persona sin descuidar propuesta globales de justicia.
  • Detectar y visualizar nuevas necesidades sociales y responder creativamente a ellas.

FIN ÚLTIMO DEL VOLUNTARIADO SOCIAL

Una sociedad sin exclusión o marginación, en la que las personas sean respetadas como seres humanos y sean partícipes en la solución de los problemas y en la creación de alternativas para una convivencia pacífica.

Al voluntariado social le corresponde proponer proyectos concretos de felicidad que incluyan como innegociable la justicia, que recuerde a la política y a la economía las metas por las cobran legitimidad, que saquen a la luz situaciones de marginación y salirles al paso... (Adela Cortina, 4º Congreso Estatal del Voluntariado, Generalitat Valenciana, 2000)

PRINCIPIOS QUE SUSTENTAN EL VOLUNTARIADO SOCIAL

  • Respeto a los beneficiarios de su acción: el voluntario social reconoce y respeta la dignidad humana de aquellas personas a las que atiende.
  • La búsqueda de la justicia: busca razones de la exclusión social y lucha por desterrarlas, defiende a las personas en situaciones de indefensión y necesidad.
  • Solidaridad: es ponerse en el lugar de la otra persona, apoyarla y ser como una sola, cuando más se necesita.
  • Generosidad y altruismo: entrega su labor, su tiempo y su dedicación sin pedir nada a cambio.
  • Participación democrática: promueve la participación directa de los ciudadanos y ciudadanas en un ambiente de respeto a las diferencias en la solución de sus problemas.
  • Libertar: reivindica la capacidad humana de actuar libremente, de acuerdo a motivaciones y creencias profundas, ya sean éticas, religiosas, políticas o culturales.
  • El valor de la presencia: lo más destacado del voluntariado social es el valor de la presencia y la acción concreta. La capacidad de estar con quien lo necesita, con sencillez y constancia.

CRITERIOS DE INTERVENCIÓN DEL VOLUNTARIADO SOCIAL

  • Se parte de la realidad en la que se interviene, del conocimiento de las necesidades, las potencialidades y los recursos con los que se cuenta.
  • Establecer relaciones horizontales con las personas a las que ayuda, reconociéndolas como interlocutoras válidas.
  • No ser ni hacerse indispensable: el voluntariado actuará teniendo en cuenta que su misión principal es el empoderamiento de las personas con las que interviene.
  • Fomentar capacidades que generen transformaciones, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas o comunidades en las que se realiza la labor de voluntariado social.
  • Conocer los límites de la intervención voluntaria: el voluntariado no es la solución a los problemas, es un actor más que interviene en la comunidad, apostando por el diálogo y la participación en la búsqueda de soluciones alternativas.

SECTORES EN LOS QUE INTERVIENE

  • Personas mayores necesitadas.
  • Personas con discapacidad.
  • Personas sin hogar.
  • Personas inmigrantes excluidas.
  • Personas drogodependientes.
  • Personas enfermas.
  • Personas afectadas por el VIH/SIDA.
  • Infancia y juventud en riesgo de exclusión social.
  • Minorías étnicas excluidas.
  • Mujeres en riesgo de exclusión y excluidas.
  • Personas en prisión y exreclusas.
  • Otros sectores de población que sufren exclusión social, o necesitan un apoyo especial.

¿QUÉ NO ES VOLUNTARIADO SOCIAL?

  • Las prácticas profesionales para acceder a un puesto de trabajo, ya que esto choca con el carácter desinteresado del voluntariado, y con el derecho de las personas que se benefician a no servir de campo de experimentación para profesionales que comienzan.
  • La mano de obra barata, porque el voluntariado no debe sustituir a los/las profesionales.
  • Los actos benevolentes, esporádicos, realizados por razones familiares, de amistad o buena vecindad, por no ser continuados ni estar organizados.
  • El "voluntariado" en empresas, porque esto esconde en muchas ocasiones prácticas laborales poco éticas.

DERECHOS Y DEBERES DE LAS PERSONAS VOLUNTARIAS

Las personas voluntarias tienen los siguientes derechos:

  • A recibir de las entidades que desarrollan la acción voluntaria, tanto con carácter inicial como permanente, la información, formación, orientación, apoyo y, en su caso, los medios materiales necesarios para el ejercicio de las funciones que les asignen.
  • Al respeto a su libertad, dignidad, intimidad, creencias y orientación sexual, sin que puedan ser tratados con discriminación o menoscabo de sus derechos fundamentales.
  • A participar en la organización en que estén colaborando, de acuerdo con sus estatutos o normas internas, y, en cualquier caso, a participar de forma directa y activa en la elaboración, ejecución y evaluación de los programas concretos en que desarrolle su acción voluntaria.
  • A ser asugurados /as contra los riesgos de accidente y enfermedad, así como respecto a los daños y perjuicios causados a terceros, derivados directamente del ejercicio de la actividad voluntaria, con las características que se establezcan reglamentariamente.
  • A que, por parte de la entidad responsable de los programas, les sean reembolsados los gastos que pudieran derivarse del desempeño de sus actividades, siempre que hayan sido previamente autorizados por la misma.
  • A disponer de una acreditación identificativa de su condición de personas voluntarias.
  • A obtener el respeto y reconocimiento por el valor social de su contribución, y a solicitar de las entidades en que colaboren la acreditación de los servicios prestados.
  • A cesar en su condición de personas voluntarias en los términos acordados con la entidad en que colaboren.
  • A realizar la actividad en las debidas condiciones de seguridad e higiene en función de la naturaleza y características de aquella.
  • Cualesquiera otros derechos reconcidos en la Ley del Voluntariado y en el resto del ordenamiento jurídico.

Las personas voluntarias tienen los siguientes deberes:

  • Cumplir los compromisos adquiridos con las entidades en las que colaboren, respetando los fines y normativas de las mismas.
  • Guardar la debida confidencialidad respecto de la información recibida y conocida en el desarrollo de su actividad.
  • Rechazar cualquier contraprestación material que pudiera serles ofrecida por parte de las personas beneficiarias o de cualquier otra persona relacionada con ellas, como pago o agradecimiento de sus actividades voluntarias.
  • Actuar de forma diligente y responsable, de acuerdo con el compromiso de incorporación suscrito con las organizaciones en que colaboren.
  • Respetar los derechos de los/las destinatarios/as de su acción voluntaria.
  • Seguir las instrucciones técnicas para el adecuado desarrollo de las actividades encomendadas, que se señalen por los responsables de los programas designados por la entidad organizadora.
  • Utilizar debidamente las acreditaciones y distintivos otorgados por la organización en que colaboren.
  • Respetar y cuidar los recursos materiales que pongan a su disposición las organizaciones responsables del programa en que participen.
  • Observar las medidas de seguridad e higiene que se adopten.

CONTRIBUCIÓN DEL VOLUNTARIADO A LA SOCIEDAD

Quizás la contribución más importante del voluntariado a nuestra sociedad pasa por la creación de capital social, lo que genera efectos positivos en la eficacia de las instituciones democráticas, coadyuvando a la solución de los problemas colectivos y en el desarrollo económico. El voluntariado dota a la sociedad de una capacidad de gestión y de influencia, desarrollando el ambiente moral en el crece la democracia política, extendiendo esta democracia a otras parcelas diferentes de las del poder.

El voluntariado es, ante todo, una actitud que busca construir una sociedad más humana, solidaria e incluyente, teniendo como finalidad última contribuir a crear una sociedad sin exclusión o marginación, en la que las personas sean respetadas como seres humanos y sean partícipes, en condiciones de igualdad, en la solución de los problemas y en la creación de alternativas para una convivencia pacífica, siendo un instrumento fundamental para el desarrollo de la ciudadanía, en la consideración de que únicamente de este modo se puede conseguir una democracia plena y participativa.