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Introducción

Transformar la realidad social de espacios urbanos deprimidos de Andalucía, a través de intervenciones integrales que mejoren las condiciones sociales y eliminen las etiquetas que rebajan la posición social de sus ciudadan@s, es objetivo prioritario de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social.

La intervención de la Dirección General de Servicos Sociales e Inclusión contribuye a dotar de contenido aquellas competencias sectoriales propias de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social referidas al Plan de Barriadas de Actuación Preferente.

Por medio de este documento se presentan las actuaciones que, durante este ejercicio, la Dirección General de Servicos Sociales e Inclusión , a través del área de Barriadas, pondrá en marcha, bien con cargo a sus propios recursos o a los procedentes de fondos estatales y comunitarios.

A través de la intervención promovida se actuará, de forma integrada e interrelacionada, en los ámbitos que determinan y configuran el proyecto o situación de una persona y de un territorio: capital social, cultural y económico, incorporando en la intervención los principios de innovación, complementariedad, capacitación, transferibilidad e igualdad de oportunidades

Hablamos de una intervención democratizadora que, "pensando en lo global", actúe en lo local, en lo concreto, de manera justa, solidaria, equilibrada y sostenible bajo un modelo de bienestar social.

La intervención, articulada a través de los principios y actuaciones que se presentan, ha supuesto una evaluación de las formas de hacer, la consideración de las buenas prácticas y lecciones aprendidas, así como un replanteamiento de la dirección en la que queremos caminar.

En el desarrollo de las actuaciones, en el área de Barriadas desde la Dirección General de Servicos Sociales e Inclusión apuesta de forma decisiva por una gestión por procesos, enfocada en la mejora continua de la calidad de los servicios ofrecidos a la ciudadanía, rentabilizando al máximo los recursos.

Del grado de participación, colaboración e implicación de todas las entidades y profesionales en el desarrollo de las actuaciones, así como de las personas beneficiarias, depende que la transformación social de zonas deprimidas sea una realidad.