La alergia es una reacción exagerada del organismo ante una sustancia que la percibe como un agente nocivo. El sistema inmunológico se activa cuando detectan agentes extraños.
Ocasionalmente, este sistema de defensa considera a algunos agentes extraños dañinos aunque no sean peligrosos y cuando estos entran en contacto con el organismo se produce una respuesta que causa los síntomas de la alergia. Habitualmente, las sustancias más frecuentes son el polen, el polvo o algunos medicamentos, entre otras.
Durante la estación primaveral abundan los casos de alergia al polen porque se trata de la época del año en la que las plantas lo producen y lo esparcen a la atmósfera. En Andalucía, los causantes del mayor número de alergias por polinización son los árboles como el plátano, el ciprés, el acebuche, pero sobre todo el olivo.
En la planta, el polen tiene un aspecto de polvo amarillento pero al dispersarse en el aire, no se ve. Se produce en el aparato reproductor masculino de la flor y su función es trasportar las células espermáticas al aparato reproductor femenino para producir la fecundación y dar lugar al fruto.