No consumir setas si no se está completamente seguro de que son comestibles
Hay setas tóxicas, incluso algunas de ellas mortales, que son muy parecidas a las comestibles
El tamaño y las características son variables, por lo que no son los únicos conceptos a tener en cuenta para identificar las comestibles de las que no lo son
No se pueden consumir setas por el simple hecho de que su foto aparezca en un libro
Para identificarlas, el mejor sistema es dejarse aconsejar por un experto. En Andalucía existen varias asociaciones micológicas que ofrecen asesoramiento
No hay que fiarse, como único criterio válido, del hecho de que un conocido asegure que comió esa misma seta
Hay setas que, aún siendo comestibles, pueden ser indigestas
Para evitar las indigestiones, no consumir ejemplares que estén parcialmente descompuestas
Al recogerlas, deben ir depositándose en un canasto para favorecer la siembra de hongos y setas. Por ello, nunca deben utilizarse bolsas de plástico
Nunca consumir cantidades excesivas, y menos en las cenas
Ante el menor síntoma de malestar tras su ingesta, hay que acudir a un centro médico y, en la medida de lo posible, aportar una muestra del hongo consumido. Avisar a los familiares y amigos que consumieron las mismas setas para contarles lo sucedido y saber cómo se encuentran