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Mensaje de Fin de Año 2009 del presidente de la Junta de Andalucía

30/12/2009
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Es la primera vez que tengo la oportunidad de dirigirme como presidente de la Junta de Andalucía a todos ustedes para desearles lo mejor en este año que comienza.

En estas fechas reforzamos valores que siempre deberían acompañarnos: la familia, la amistad, el compañerismo, la convivencia... y, sobre todo, la solidaridad. Solidaridad con quienes sufren la enfermedad o han perdido a un ser querido. Y también con quienes han tenido peor fortuna o no encuentran las oportunidades por las que luchan. Antes de nada, deseo expresar a estas personas mi comprensión, mi compromiso y mi esfuerzo para tratar de encontrar soluciones a sus problemas.

Y a todos y a todas, mis mejores deseos de paz, salud y bienestar.

Quiero saludar especialmente a aquellos andaluces que, por distintas causas, no pueden estar en su comunidad en fechas tan señaladas. También a aquellos otros ciudadanos, que han escogido Andalucía para encontrar entre nosotros un futuro mejor. Y a quienes, en misiones de paz o en la práctica de la cooperación, ejercen la solidaridad dentro y fuera de nuestras fronteras.

Me hubiera gustado dirigirme a todos ustedes en un momento en que las condiciones económicas hubiesen sido más favorables. La crisis financiera internacional ha asestado un duro golpe a nuestro presente y a nuestras expectativas.

Muchos de ustedes han perdido su trabajo o han visto frustrados sus proyectos y pueden estar desanimados porque no ven el futuro con esperanza.

Es probable que lo peor de la crisis haya pasado. Comenzamos a ver algunas señales de recuperación. Y, aunque es prematuro dar esto por sentado, vamos a seguir concentrando todas nuestras energías en acelerar el crecimiento económico y, con ello, crear empleo. Es muy importante recuperar la confianza: Saber que con nuestro esfuerzo podremos salir pronto de la crisis.

A todos les quiero enviar un mensaje de confianza y esperanza.

Sé que muchos de ustedes ven la política, y a quienes con ella nos relacionamos, como algo ajeno, que no forma parte de sus vidas. Cuando desde la política no se ofrece un camino a los ciudadanos y sólo se percibe el enfrentamiento es fácil caer en el desapego. Pero alejándose de la política se renuncia también a la esencia de la democracia. Las sociedades que no se involucran en el gobierno de lo público se vuelven más débiles. Por eso la solución de nuestros problemas requiere la complicidad de todos.

El Gobierno andaluz, por su parte, mantiene firme su compromiso de trabajar intensamente, todos los días, para que la mejoría sea palpable.

Sé que es una tarea difícil. Nunca desde los años treinta del siglo pasado habíamos vivido una crisis internacional de este calado. Pero no estamos solos en este esfuerzo de recuperación. Todos los países, por primera vez en la historia reciente, se han puesto de acuerdo en tomar medidas compartidas, en hacer juntos los deberes. Todos: los más ricos y los menos desarrollados.

El Gobierno andaluz se siente también acompañado para llevar a cabo este compromiso.

Empresarios y sindicatos están empleándose a fondo para mejorar la situación económica, anteponiendo el interés general por encima del particular.

Fruto de ello ha sido la firma de un nuevo Acuerdo de Concertación Social, un pacto, el séptimo consecutivo, que los ha comprometido, y ha comprometido al gobierno, para desarrollar proyectos concretos durante los próximos cuatro años, que creen empleo, generen riqueza y la distribuyan con equidad.

Hemos de hacer todos los esfuerzos posibles para resolver los problemas actuales, los de hoy. Para atender a quienes más están sufriendo los efectos de la crisis económica. Para que quienes buscan empleo lo encuentren y para que aquellos que lo tienen lo conserven.

Pero, al tiempo, hemos de ser conscientes de que hay que trabajar con perspectiva de futuro: mejorar el modelo económico y hacerlo más sostenible. Y, no debemos dudarlo: Para conseguirlo la principal herramienta con la que contamos es la educación.

Es sabido que la crisis golpea en menor medida a aquellas personas que tienen mayores niveles de formación. La educación es una condición imprescindible para la libertad y para su ejercicio responsable, para que nuestros sueños merezcan la pena. Pero es, además, el mayor factor de competitividad de una sociedad.

La educación es una política que exige amplios consensos y la implicación de todos: gobierno, oposición, profesores, padres y alumnos.

Nuestros jóvenes saben, sabéis, la importancia de la educación, del esfuerzo, de la responsabilidad y del trabajo bien hecho. De cómo va a condicionar vuestro futuro, de cómo el conocimiento está en la esencia de la libertad y del progreso.

Necesitamos, además, que la sociedad andaluza esté cada vez más cohesionada. Y sólo lo estará si todos nos comprometemos con quienes más necesitan de la ayuda de los demás.

Quiero dirigirme y manifestar todo mi apoyo y solidaridad a aquellas mujeres que sufren la violencia de género. El Gobierno andaluz seguirá tomando medidas para erradicar esta forma miserable de dominación.

Una sociedad que no garantiza la igualdad entre sus hombres y mujeres es una sociedad enferma y sin duda mucho más pobre de lo que alcanzaría a ser con esa igualdad efectiva.

Quisiera también hacer una mención especial a las personas mayores. Han sido ustedes los constructores de la Andalucía de hoy, los que, sin las oportunidades que ahora tienen sus nietos, trabajaron duro para hacer de nuestra comunidad un espacio de prosperidad. A todos ustedes, a los abuelos y abuelas, mi reconocimiento por lo que hicieron y por lo que continúan haciendo, por su entrega, por hacer familia en el cuidado de los hijos de sus hijos, por facilitar así la conciliación laboral y familiar.

Y a las personas dependientes, a las personas con alguna discapacidad, a sus familias, que tanto necesitan nuestra ayuda y que tienen mi compromiso, el de mi gobierno, para seguir aumentando los recursos destinados a hacerles la vida mejor.

Mi mensaje, como ya he dicho, quiere ser de confianza. Creo que, con el concurso de todos y de todas, saldremos pronto de esta crisis. Andalucía hoy está mejor preparada que nunca lo estuvo para construir el futuro que queremos los andaluces.

Nuestras infraestructuras, nuestras empresas innovadoras, nuestros trabajadores, el nivel de nuestra investigación, de nuestras universidades, son señales inequívocas de nuestra fortaleza.

Lo hemos conseguido gracias al esfuerzo y al trabajo conjunto de la sociedad andaluza, de todos ustedes.

Los andaluces y las andaluzas hemos demostrado que juntos podemos afrontar todos los desafíos y ganarlos. Que podemos hacerlo. Que, utilizando palabras de nuestro himno, palabras de Blas Infante, tenemos capacidad de sobra para conseguirlo por nosotros mismos, por España y la humanidad.

Esta no es la primera crisis que pasamos y, lo mismo que las otras, la superaremos con el esfuerzo de todos y de todas.

Feliz 2010.

Oficina del Portavoz del Gobierno
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