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Intervención del presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, en la entrega de los premios del Diario Sur

14/07/2010
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Es un placer estar en Málaga con todos ustedes, pero también es un placer sobre todo estar con las personas galardonas tan representativas de lo que es el bien hacer y por lo tanto galardonadas con todo el merecimiento. Mis primeras palabras son de felicitación para todos ustedes y también para el Diario Sur, por la iniciativa que supone distinguir a personas, a empresas, instituciones que han hecho algo relevante llevando el nombre de Málaga en toda España.

Las fuerzas, las historias personales de todos ustedes se han contado en las páginas del Diario Sur y todas ellas, digo, son experiencias que dan forma a la historia colectiva de un pueblo, del pueblo andaluz, que es una historia de éxito, es una historia de empeño, de cambio, de cambio de tendencia, de trabajo, en definitiva, bien hecho.

La historia reciente de Andalucía, la historia de los últimos decenios, es una historia que demuestra precisamente la fortaleza de un pueblo cuando quiere luchar por sí mismo para conseguir el futuro, ahí es donde está la fortaleza, como bien decía el Alcalde.

Andalucía ha sabido conservar, cultivar la diversidad, diversidad de sus gentes, de sus pueblos, de su territorio y hacer de ella, de esa diversidad, precisamente, la mayor riqueza, la que nos permite emprender empresas compartidas.

Somos una sociedad en la que cabe todo el mundo, en la que todo el mundo tiene posibilidad de desarrollar sus ideas porque el andaluz nunca ha tenido sentimientos excluyentes sino sentimientos inclusivos, que es capaz de comprender todas las culturas, hacerlas suyas y con ello dar siempre cobijo a sus propias ilusiones. Ninguna otra comunidad, además, ha experimentado esta transformación profunda, los cambios han sido cualitativos y los protagonistas han sido los hombres y mujeres andaluces que, con su trabajo y con su empeño, han hecho realidad sus sueños.

Conviene recordarlo ahora, en un tiempo más difícil, en un tiempo más complicado, en un tiempo de crisis en que es verdad que estamos todos obligados a asumir sacrificios y a establecer también prioridades de actuación y nuestras opciones tienen que ser claras, porque se trata de poner por delante aquello que es necesario en estos momentos, pero que también servirá para construir un mañana mejor. Andalucía sabe lo que es necesario para ganar el futuro y Málaga, sin duda, es un ejemplo excelente de ello.

Málaga ha apostado desde el principio por el futuro y lo cierto es que lo está ganando con el esfuerzo, sí, pero sobre todo con innovación, con inteligencia y con saber hacer mejor lo que tradicionalmente ha hecho bien.

Y hay muchos ejemplos, Málaga es un ejemplo, proyectos como la ampliación de la Universidad de Málaga, por su alianza con la Universidad de Sevilla para obtener el reconocimiento como Campus de Excelencia Internacional que apunta en una dirección. Además de la perseverancia de la rectora en conocer que la universidad es un territorio de ideas que tienen que hacerse realidad en la práctica y apostar por esa simbiosis entre conocimiento y empresa, porque es una apuesta ganadora. Málaga tiene una Universidad, sin duda, que hace que su apuesta tenga todo el futuro del mundo.

Ese lugar de encuentro entre el saber y el hacer se hace visible también en el propio territorio, hoy Teatinos está más cerca de Campanillas y en el futuro lo estará todavía más. Es además un encuentro que se materializa en la importante sinergia entre la Universidad de Málaga y el parque tecnológico Andalucía. El PTA es uno de los grandes focos de innovación de Andalucía con más de medio millar de empresas, 13.000 trabajadores, con su propia ampliación que hará posible que se refuercen sectores, en los que tenemos concebidas tantas esperanzas como motores de un nuevo patrón de crecimiento.

Andalucía cuenta con un importante potencial de innovación y Málaga es innovación. Una buena fórmula para hacerlo es la de sumar capacidades, sumar capacidades para desarrollar más talento que poner a disposición de la innovación y aquí hay muchos ejemplos de todo ello.

Vamos al Grupo Almeida Viajes, Inmaculada, es la tercera vez que asisto a un premio que le dan a tu empresa y es la tercera vez que lloras, pero es verdad que tu empresa ha sabido situarse en la primera línea de la innovación de un sector como el turístico en constante cambio, en constante renovación y que nos dice permanentemente que nada va a volver a ser como antes, que por muchas cualidades naturales que tengamos en Málaga hay que innovar, hay que renovarse, hay que hacer lo que hemos hecho siempre, pero mucho mejor y cada día mejor.

Durante décadas esta Málaga cálida, vitalista y acogedora ha tenido un importante protagonismo en el modelo tradicional de turismo, pero hoy asume un compromiso diferente que es enriquecer su oferta para hacerla más competitiva. Y todo esto tiene que ser propiciado por cada vez mejores comunicaciones, en lo físico y en lo intelectual.

Comunicaciones en lo físico como el aeropuerto, el AVE, las autovías, todo aquello que integra territorio y hace que este sur sea mucho menos periférico. Porque cuando se hacen cosas en Andalucía, se hacen siempre para Andalucía, porque no se trata de un lugar de tránsito, es un lugar de destino, hay territorios que están en la mitad del dominio.

Y cuando se hace, por ejemplo, alta velocidad entre Madrid y Cataluña, pues se pasa por Aragón. O entre Madrid y El País Vasco, pues se pasa por Castilla. Por Andalucía no se pasa, se viene o no se viene, por eso son tan importantes las infraestructuras para acercar esa periferia a todos los lugares de España y de Europa. Málaga, además, es una ciudad que puede tener mucho potencial en cruceros y el Palmeral de las Sorpresas es un proyecto que tiene que configurar también un nuevo espacio público aportando vitalidad económica a la ciudad.

Tenemos que trabajar conjuntamente todas las administraciones porque Málaga es una ciudad y una provincia que ha demostrado lo que es la voluntad de transformación y de crecimiento. Yo no creo que haya ninguna ciudad en España, ninguna provincia en España que haya logrado tanto en tan poco tiempo, tanto dinamismo, y eso es parte también de un sector empresarial pujante, de una sociedad civil que trata, y yo creo que lo consigue, de aprovechar oportunidades.

Algunos de los premiados de hoy contribuyen a diversificar la oferta de Málaga, como ciudad para la economía, para el deporte o para el espectáculo. Es el caso de Fernando Sanz como representante de Málaga Club de Fútbol o también del grupo musical Danza Invisible.

Yo, querido Rafael, he tenido este año una oportunidad incomparable, he tenido que asistir a la copa del Rey y ganaba siempre porque si ganaba el Atleti ganaba mi equipo y si ganaba el Sevilla ganaba Andalucía. Es verdad que yo espero poder asistir el año que viene también a una final, ésta, entre Málaga y otro equipo andaluz, porque es verdad que se podrá conseguir si todos sabemos que hay que buscar en el fútbol la excelencia como ha demostrado la selección nacional, la excelencia simplemente.

El fútbol, como todo, se gana cuando se juega bien, se gana cuando se hacen bien las cosas cuando y se triunfa cuando no se dan patadas, cuando hay inteligencia, cuando se juega en equipo y cuando se reciben patadas y se acepta el sufrimiento y se gana, es decir, ese es el mérito del fútbol que a veces se convierte en un ejemplo hermosísimo para toda la ciudadanía, un ejemplo hermosísimo de muchas cosas de una enorme nobleza.

Y la música, también digo lo mismo que tú, es buena o es mala, a mí me gusta mucho la música, lo confieso, y creo que la música es de esos elementos potentes cuyo lenguaje a los españoles nos ha sido negado durante muchos años, porque en la escuela en España tardó mucho tiempo en enseñarse. Era un lenguaje que no se aprendía en la escuela y estoy hablando de que el pueblo más musical de Europa quizás, sea el pueblo español, y desde luego el pueblo andaluz. Teníamos la música, pero nos faltaba saber hacerla, por eso tenéis tanto mérito los grupos que lo habéis hecho y lo habéis hecho bien.

Los andaluces, por otro lado, estamos convencidos de que hay que cambiar mucho en la forma de hacer las cosas, sin dejar de hacer lo que hemos hecho siempre, lo que hemos hecho siempre es también Bodegas Quitapenas, que ha sabido darle ese valor añadido que lo convierte en un producto nuevo siendo un producto con raíces, pues unas raíces que verdaderamente están bien afincadas en el territorio y en nuestra historia.

Y desde luego Cáritas es quizás siempre una necesidad, es siempre un compromiso, ahora mucho más, y es un ejemplo para instituciones y particulares, porque aunque Cáritas viene de caridad, yo también aplicaría el concepto de compromiso, y los compromisos personales en una sociedad no pueden delegarse solamente, han de ejercitarse también personalmente. Bueno, todo esto son espíritus que reflejan los premiados y que tanto bien hace premiarlos a una sociedad que tiene espejo donde mirarse.

Y luego el Diario Sur, un ejemplo desde el punto de vista de lo que es la prensa y la adaptación de la prensa a los nuevos tiempos. Porque el Sur es de esos periódicos, en un mundo en donde uno ya a las ocho de la mañana sabe todas las noticias, el Sur se puede seguir leyendo por las tardes, demostración de que está bien hecho, es aquel que cuando uno llega a casa se sienta, lo lee y le da lo mismo la noticia porque hay mucha lectura de interés en el Diario.

Me permite también el Sur hacer algunas reflexiones que no me gustaría dejar de hacer sobre la prensa, porque la prensa en este momento asume una responsabilidad, una responsabilidad social ante la ciudadanía. En esa responsabilidad los medios son y tienen que seguir siendo un espacio privilegiado para el dialogo. El Sur lo es.

Lo que en el debate político se convierte en confrontación partidaria, puede ser en los medios de comunicación un contraste de ideas, que es mucho más fecundo, porque no consiste en ganar o perder, sino en informar, también desde un punto de vista, que es la línea editorial de cada periódico, que no es discutible.

Porque la prensa, toda ella, tiene carné de identidad, la prensa no deja de tener carné de identidad porque no todos los periódicos son iguales, y sería absurdo pretender que los medios carecieran de ideología. Cada uno tiene su ideal, cada uno tiene su línea editorial y la mayoría desde la fecha fundacional así lo tiene y es bueno además que sea así porque cada uno sabe lo que encuentra.

Lo único que advertiría y, desde luego no le ocurre a Diario Sur, es el riesgo de pasar de una opción ideológica al partidismo, eso sí es un riesgo, porque la prensa partidista termina perdiendo la perspectiva, daña a los profesionales y arruina su propia credibilidad.

Medir la realidad de acuerdo con un modelo de sociedad que es, no solamente correcto, es un aliciente para los lectores y una manifestación de la libertad. Medirla, en cambio, a partir de la estrategia de uno o de otro partido político es hacer parte de la contienda electoral y asumir la dialéctica incompatible con la veracidad, porque es una forma de sumisión.

El ciudadano no quiere encontrar en los medios una bandera, quiere encontrar información aunque la busque desde una opinión que pueda compartir, una opinión que pueda ser la suya.

Pero dicho esto, el Sur es un excelente Diario, se ha hecho en una línea editorial determinada a la que no ha desmentido. Ha hecho mucho por Málaga, sigue haciéndolo, conecta con la ciudadanía, sabe transmitirle lo que quiere transmitirle y sus valores son indiscutibles.

Pero hoy se trata no de hablar de los valores del Sur sino de los valores de esa delantera, nueva delantera centro y medio que son los que sirven para reconocimiento de una sociedad como la malagueña que es dinámica, que es activa, que es acogedora, que es emprendedora y que es la que va a ganar al futuro.

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