La campaña 'Bandera azul de playas, puertos y embarcaciones' (www.blueflag.org) surgió con carácter europeo en 1987 dando continuidad a Bandera Azul, una iniciativa anterior (1985) y precursora de los actuales sistemas de certificación ambiental y ecoetiquetado. La campaña no propugna un modelo universal aplicable a todo el litoral, sino que destaca aquellas playas y puertos que respetan las condiciones higiénicas, sanitarias, ambientales, de seguridad y bienestar de sus usuarios locales y visitantes.
Priorizar el transporte público, contar con contenedores selectivos, códigos de conducta en las instalaciones, estudios de impacto ambiental, limitaciones de ruido y accesibilidad, son algunos de los criterios que se tienen en cuenta a la hora de determinar que la bandera ondee en ese puerto.
Para presentar las candidaturas, cada puerto ha de rellenar un cuestionario, cuyo contenido se cruzará con el resultado de las inspecciones. Una vez recopilada toda la información necesaria, la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor hace pública la relación de los galardonados, tanto nacionales como internacionales.