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Intervención del presidente de la Junta en el acto de celebración del Día Mundial de la Lucha contra el Sida

01/12/2011
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Para el artista Pepe Espaliú, el sida era algo que, de una forma flagrante, contundente y atroz, le había vuelto a situar en el mundo. "El arte", nos dejó dicho, "no salva vidas, pero puede contribuir a hacer cosas que ayuden a la concienciación social con respecto a la vida de los enfermos".

Han pasado casi 20 años desde entonces, y la investigación en torno al sida ha avanzado de forma espectacular, pero sigue siendo válida esta idea de estar en el mundo de una forma comprometida y solidaria. Es lo que destacamos hoy al hacer entrega del Premio Pepe Espaliú en reconocimiento de las actividades de entidades o personas en la atención y prevención del sida.

Quiero felicitar a la Asociación Mujeres en Zonas de Conflicto por el premio que hoy se le entrega. Desde su fundación en 1995, las mujeres y los hombres de esta organización han trabajado por el respeto a los derechos humanos y para favorecer políticas de igualdad de género.

Sabemos que entre los pobres, los refugiados y la población analfabeta, las mujeres siempre son mayoría. El convencimiento de que las mujeres forman el grupo más vulnerable de sus respectivas comunidades ha presidido la labor de esta ONG.

Por ello la asociación desarrolla proyectos de asesoramiento y prevención dirigidos a luchar contra la infección del sida en entornos muy desfavorecidos, como es el de mujeres reclusas o en situación de prostitución.

No hay mejor manera de celebrar este Día Mundial de la lucha contra el Sida que dando a conocer los progresos científicos para procurar una mejor calidad de vida a los enfermos y avanzar hacia el tratamiento de la enfermedad.

Hace ya tres décadas de los primeros diagnósticos de casos de sida y los logros alcanzados son esperanzadores: en menos de diez años se consiguió que el SIDA fuese una enfermedad crónica. Este es el avance más notable nunca antes experimentado en una pandemia.

Tenemos que reconocer la excelencia de los profesionales andaluces, tanto en el campo asistencial como en el ámbito de la investigación relativa al VIH.

El hospital Reina Sofía de Córdoba cuenta con una acreditada experiencia en estudios en el campo de la inmunidad innata. A la que se suma ahora la participación de investigadores en el proyecto nacional para el desarrollo de una vacuna. Ello la convierte en una referencia en la lucha contra en SIDA en nuestra comunidad.

En los últimos cinco años, la Junta de Andalucía ha invertido casi un millón de euros en proyectos de I+D+i relacionados con el sida. Desde 2009 se han solicitado tres patentes relativas a herramientas diagnósticas o de investigación sobre el virus.

Cinco grupos de investigación andaluces de alto nivel participan en la red de investigación en SIDA del Instituto Carlos III. Andalucía cuenta, asimismo, con un grupo de investigación cooperativa en hepatitis asociada a infección por VIH y seis grupos estables de investigación clínica y experimental sobre infección por VIH.

Un esfuerzo colectivo de todos los profesionales del sistema que nos ha permitido reducir la mortalidad y el número de afectados en casi un 90% desde la década de los noventa la de mayor incidencia. Cuando hace tres décadas conocimos la enfermedad se generó una gran alarma social que se ha ido relajando respecto a la percepción de contagio.

Aunque la mortalidad y el número de nuevos diagnósticos establecidos de sida disminuye en los países desarrollados desde hace tiempo, la incidencia de la infección por el VIH no ha conseguido reducirse y sigue estabilizada.

Los estudios más recientes indican que la tendencia en la transmisión del VIH ha cambiado: si hace dos décadas se producía fundamentalmente entre los consumidores de drogas, hoy la transmisión sexual es el mecanismo más común de contagio.

Los jóvenes y adolescentes son el grupo de población más vulnerable a un posible contagio por eso es necesario seguir promoviendo la información, como elemento básico de gestión responsable de la propia sexualidad y salud. Y ahí estamos actuando.

Junto con las estrategias de prevención, también estamos trabajando en detección temprana. En España entre un 25% y un 30% de las personas que tiene VIH lo desconoce, lo que supone un grave problema para su salud y para la prevención de nuevos  contagios.

Desde 2008, en Andalucía se realizan pruebas de diagnóstico rápido que permiten detectar posibles casos de infección. La prueba rápida del VIH está siendo de mucha utilidad en programas con grupos de riesgo. Aquí está siendo fundamental la colaboración con asociaciones y Organizaciones No Gubernamentales, cuyo papel es indispensable en todo aquello que tiene que ver con la prevención, el diagnóstico precoz y la eliminación del estigma.

Queda mucho camino por recorrer también en este último punto, ya que el estigma continúa provocando aislamiento social y laboral e impide la visibilidad de la enfermedad. La experiencia nos dice que la colaboración con el tejido asociativo es la clave para erradicar el estigma y la discriminación frente al SIDA. Nos necesitamos, sabemos que hay muchas cosas que hacemos mejor si las hacemos juntos.

El Gobierno andaluz tiene el firme convencimiento de que la participación de la ciudadanía nos permitirá avances importantes. Por eso hemos impulsado la nueva Ley de Salud Pública, actualmente en tramitación parlamentaria. Un nuevo marco jurídico que profundiza en los derechos de los andaluces en cuanto a la salud colectiva y garantiza su efectivo cumplimiento. Por la senda de la colaboración hemos de seguir avanzando. Con el compromiso de todos, en un escenario en el que los profesionales desempeñan un papel insustituible.

Vuestro esfuerzo y entrega, desde aquí, desde Córdoba, han sido determinantes para convertir a Andalucía en una Biorregión que marca la diferencia en el ámbito de la investigación, que se distingue y se reconoce por la excelencia y la innovación.

A esto nos referimos en Andalucía cuando hablamos de investigación biomédica, a saber llevar las buenas ideas del laboratorio a la clínica, de ayudar a salvar vidas desde los centros de investigación.

Con información y difusión del  conocimiento científico. En este sentido la Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas y la Consejería de Salud han editado dos manuales de infección por VIH-SIDA que se han difundido entre los profesionales sanitarios.

La investigación para generar salud es, por tanto, una seña de identidad de Andalucía, algo por lo que se nos conoce internacionalmente.

En la lucha contra el sida es lo mejor que podemos aportar, junto a la cooperación internacional para mejorar la vida de las personas que en muchas partes del mundo no cuentan con cobertura sanitaria ni posibilidades materiales para abordar la enfermedad y su transmisión.

Quiero acabar recordando a Pepe Espaliú y su testimonio vital para romper el aislamiento social de los enfermos de sida, y agradecer a cuantas personas trabajan desde todos los frentes para mitigar el dolor y ofrecerles una mejor calidad de vida.

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