Salud

Ciencia andaluza para mejorar la vida de los enfermos de hidrocefalia

Un físico de la US y un neurocirujano del SAS diseñan un dispositivo que permitirá eliminar sin cirugía las obstrucciones de las válvulas implantadas en el cerebro de los pacientes

En Andalucía existen entre 50.000 y 60.000 personas con hidrocefalia. Esta enfermedad afecta principalmente a niños (la padece uno de cada mil) y a personas mayores (el 0,64% de los mayores de 65 año la sufre). La hidrocefalia se caracteriza por la presencia de un exceso de líquido cefalorraquídeo en el cerebro y el único tratamiento que existe en la actualidad obliga a implantar en los pacientes un dispositivo, compuesto por catéter y válvula, que evacúa el exceso de líquido hacia otras partes del cuerpo, donde se absorbe y se elimina.

Una de las mayores y más recurrentes complicaciones de los pacientes con hidrocefalia estriba en la obstrucción de los dispositivos de evacuación del líquido, a causa del depósito de proteínas y otros residuos. La solución hasta ahora era quirúrgica. Pero en poco tiempo podría existir una solución no invasiva, sin riesgos para el paciente y también mucho menos costosa, desde el punto de vista económico.

El proyecto presentado por dos científicos sevillanos, el físico Emilio Gómez González y el neurocirujano Javier Márquez Rivas, ha sido uno de los seleccionados por el consorcio europeo ATTRACT, que reúne a nueve importantes centros de investigación europeos liderados por el CERN, por su carácter "innovador" y por su "evidente impacto social". A la convocatoria, cuyo fallo se ha conocido este mes de mayo, se han presentado más de 1.200 propuestas de más de 40 países y sólo 170 proyectos han recibido el espaldarazo de las ayudas de la UE. El único andaluz ha sido el de Gómez y Márquez.

El proyecto de los científicos sevillanos, vinculados a la Universidad de Sevilla y al Hospital Universitario Virgen del Rocío, se titula "Diseño inicial y prueba de concepto de un dispositivo de mano, basado en la combinación de imagen óptica y ultrasonidos enfocados, para la limpieza no invasiva de los dispositivos de derivación de líquido cefalorraquídeo implantados en pacientes con hidrocefalia". Y al dispositivo en cuestión lo han llamado "Fusclean"·

"El diagnóstico y el tratamiento tempranos de las complicaciones (obstrucciones) de las derivaciones implantadas en el cerebro de los pacientes de hidrocefalia es actualmente un gran desafío científico y médico, puesto que no existen tecnologías o protocolos preventivos para evitarlos", afirman los responsables de la investigación. "Estas complicaciones afectan a la práctica totalidad de los pacientes en un periodo de 10 años desde que se implanta la derivación".

 

Ilustración del proyecto que muestra una válvula obstruida y el dispositivo de limpieza que están diseñando los investigadores.
Una válvula obstruida y el dispositivo de limpieza que están diseñando los investigadores.

 

El sistema que están diseñando Emilio Gómez y Javier Márquez combina una tecnología basada en física aplicada, neurofotónica e inteligencia artificial, al servicio de la neurocirugía, que permitirá realizar la limpieza de las válvulas de forma preventiva, antes de que se obstruyan, sin necesidad de recurrir a la cirugía, lo que reducirá considerablemente no sólo los riesgos y posibles secuelas para el paciente, sino también el coste económico de la intervención y el mantenimiento del dispositivo implantado.

Los participantes

Emilio Gómez González, catedrático de Física Aplicada en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla, y director del grupo de investigación de Física Interdisciplinar, del Departamento de Física Aplicada III, de la ETS de Ingeniería, es el investigador principal del proyecto Fusclean.

En su amplia trayectoria como investigador, ha desarrollado numerosos trabajos en torno a la neurofotónica y la óptica aplicada al análisis y monitorización intraoperativa en neurocirugía, y a la cirugía no invasiva guiada por la imagen en Neurociencia y Oncología Intervencionista, mediante el diseño de nuevas aplicaciones a partir de ultrasonidos enfocados por resonancia magnética.

Javier Márquez Rivas, por su parte, es neurocirujano del Hospital Universitario Virgen del Rocío, del SAS, y director del Grupo de Neurociencia Aplicada del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS).

En el proyecto, cuya primera fase se prolongará durante un año, participa además del Grupo de Física Interdisciplinar de la ETS Ingeniería de la Universidad de Sevilla a través de la Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía (AICIA), y del Grupo de Neurociencia Aplicada del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS), la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), que se hará cargo de la transferencia de tecnología.

El programa de investigación aplicada, con un presupuesto total de 17 millones de euros, tiene el respaldo de un consorcio integrado por los nueve centros europeos de investigación más importantes, liderados por la Organización Europea para la Investigación Nuclear, el CERN, con sede en Suiza, donde opera el acelerador de partículas más grande del mundo. El objetivo de la convocatoria es desarrollar "tecnologías innovadoras y rompedoras (en inglés breakthrough) para la ciencia y para la sociedad".

El proyecto de Gómez y Márquez es un ejemplo de innovación y transferencia de conocimientos desde el ámbito de la Universidad a la sociedad. "Supone la aplicación de los avances de la ciencia y la tecnología a la solución de problemas en el ámbito de la salud y el bienestar social, dentro del nuevo paradigma de medicina personalizada", apuntan los científicos.

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