Me van a permitir que mis primeras palabras sean para expresar mi esperanza y mi deseo, y el de todos los andaluces, de que hoy sea el primer día sin ETA.
En estos momentos quiero, ante todo, recordar, con emoción y solidaridad, a las víctimas de ETA y a sus familias. Este triunfo del Estado de Derecho y de la democracia sobre la violencia terrorista ha de tener siempre presente la memoria y el reconocimiento a todos aquellos que perdieron la vida o a sus seres queridos.