El presidente de la Junta advierte de que el rescate a la banca no puede deparar más recortes de derechos sociales

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14/06/2012

Griñán reclama en el Parlamento la "unidad" de todas las fuerzas políticas para conseguir la financiación de las economías española y andaluza

El presidente de la Junta advierte de que el rescate a la banca no puede deparar más recortes de derechos socialesEl presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ha asegurado en el Parlamento andaluz que el rescate financiero de España ha puesto en evidencia el "fracaso de todas las reformas" que se han acometido, y ha reclamado de nuevo un pacto de Estado con todas las fuerzas políticas y las comunidades autónomas para fortalecer el valor España y lograr la financiación necesaria para sacar adelante al país, todo ello evitando que el rescate de la banca depare menos gasto social y nuevos recortes.

En la sesión de control al Gobierno, Griñán ha vaticinado que "la socialización de las pérdidas de los bancos" puede traducirse en un menor gasto social y nuevos recortes sociales, algo a lo que se opone el Gobierno andaluz. El rescate, sostiene el presidente de la Junta, "no puede significar reducir las prestaciones por desempleo, la sanidad o la educación públicas porque si ocurre esto, se agrandarán las desigualdades sociales".

Griñán ha exigido "transparencia y compromiso" a los bancos que se acojan a las ayudas europeas, que den a conocer su situación real y el modo en que afrontarán su saneamiento, pero todo ello con una advertencia: "Que por dar dinero a los bancos no vayamos a tener que recortar bienes sociales fundamentales ni que las pérdidas de los bancos no las deban asumir las clases medias". Asimismo, ha confiado en que esta inyección a la banca con problemas permita de una vez que fluya el crédito a las familias y empresas, algo a su juicio imprescindible para reactivar la economía en un momento de recesión y depresión.

En paralelo, Griñán ha reclamado la "unidad" de todas las fuerzas políticas para fortalecer su valor como país y así conseguir la financiación que necesita con urgencia para salir de la situación crítica en que se encuentra, con la prima de riesgo en 550 puntos y "prácticamente al borde de la intervención". "En el fortalecimiento del valor de España debemos todos estar unidos", ha recalcado.

En este contexto, el presidente ha criticado con firmeza la actuación del Banco Central Europeo (BCE), "más preocupado por lo que le pasa a los bancos, en especial los alemanes, que por lo que le pasa a los países", cuando, ha enfatizado, "España, Francia e Italia forman un bloque que vale más que todos los bancos alemanes".

"Necesitamos -ha subrayado- un BCE que emita eurobonos y que de verdad practique una política europea común y compartida" y no puede seguir siendo, como hasta ahora, "una mera figura decorativa", ha sostenido Griñán, que se ha preguntado cómo es posible que haya inyectado en los últimos seis meses un billón de euros en ayudas a las entidades financieras y, sin embargo, en los últimos tres meses "no ha librado un solo euro a socorrer a la deuda soberana".

Andalucía cumplirá con España, aunque disienta

Griñán ha vuelto a criticar el perjuicio que está causando el fiar la solución de la crisis a una política de contención del déficit público. "Una política de austeridad convertida en ley como la que tenemos sólo está trayendo más depresión y menos bienestar", ha expresado, para apostillar que "recortando el gasto público sólo conseguiremos un menor crecimiento económico y terminar aumentando el divisor del déficit".

Así con todo, el mandatario andaluz ha reiterado que "Andalucía cumplirá con los objetivos marcados por el Gobierno central porque por ley estamos obligados", si bien ha matizado que "estamos en desacuerdo con varios puntos": el déficit cero, una especie de "fundamentalismo económico que no responde a razón de peso alguna"; el plazo de consolidación fiscal, "imposible de cumplir en 2013", la distribución del déficit entre Estado y comunidades autónomas y el reparto de dicho déficit en función del PIB y no por la población a la que cada comunidad autónoma presta servicio.