Estos test permiten conocer si un recién nacido padecerá una determinada enfermedad
El Área de Gestión Sanitaria Este de Málaga-Axarquía promueve medidas preventivas entre las embarazadas mediante la realización de estudios serológicos. Se trata de una actividad enmarcada dentro de un programa de control que desarrollan conjuntamente los servicios de atención primaria y hospitalaria. Estos estudios, realizados sistemáticamente a gestantes sanas, permiten determinar si el recién nacido puede sufrir determinadas enfermedades a fin de adoptar las medidas preventivas o terapéuticas necesarias en cada caso.
La jefa de servicio de la Unidad de Gestión Clínica de Obstetricia y Ginecología del Área Sanitaria Málaga-Axarquía, Ana Belén Espejo, explica que “muchas de estas infecciones pueden tener graves consecuencias para el feto o para el recién nacido y son difíciles de diagnosticar desde el punto de vista clínico debido a que las mujeres infectadas en muchas ocasiones no presentan síntomas ni signos aparentes de enfermedades que, sin embargo, pueden transmitirse durante la gestación’.
En algunos casos, como el de la hepatitis B, los estudios serológicos permiten detectar aquellos casos de mujeres que están infectadas y no presentan síntomas, lo que permite la administración de la vacuna y la inmunoglobulina específica en las primeras horas de vida del recién nacido. En otros casos, los estudios pretenden prevenir la transmisión o paliar sus consecuencias.
Así, el Área Sanitaria Málaga-Axarquía ha realizado durante el pasado año un total de 3.171 estudios serológicos a mujeres embarazadas, para prevenir infecciones congénitas y perinatales. De estos 3.171 estudios serológicos, 1.183 se realizaron a pacientes en el primer trimestre gestacional, 1.046 en el segundo y 942 en el tercero. Los estudios serológicos se realizan a todas las mujeres embarazadas sanas con el objetivo de prevenir distintas infecciones como la toxoplasmosis, la rubéola o la hepatitis B, entre otras.
La asistencia al embarazo comienza con la consulta prenatal, que debe producirse en el primer trimestre de la gestación, lo más precozmente posible. Esta primera visita, realizada en atención primaria, se considera el momento más adecuado para el inicio de los estudios serológicos. Posteriormente, los estudios son realizados en atención especializada.
Durante el primer trimestre gestacional, a la paciente se le realiza un cribado prenatal donde se analizan posibles alteraciones cromosómicas. En este primer estudio serológico también se contempla la detección de la rubéola, la toxoplasmosis, la sífilis y el VIH. En el segundo trimestre se realiza una ecografía morfológica para diagnosticar posibles malformaciones y defectos del tubo neural, un cultivo de orina y un estudio de diabetes gestacional. En el tercer trimestre de embarazo, se realiza un último estudio para la detección del estreptococo B hemofílico y una prueba para la detección de la hepatitis B.
Última revisión: 08/02/2012