La epilepsia es un trastorno neurológico provocado por un aumento de la actividad eléctrica neuronal en el cerebro
La Unidad de Gestión Clínica de Neurología y Neurofisiología del Complejo Hospitalario Torrecárdenas de Almería realiza cada año alrededor de 1.000 consultas y atiende a 650 pacientes afectados por epilepsia refractaria, una patología que se caracteriza por ser resistente a los tratamientos médicos tradicionales. El centro ha mejorado en los últimos años la atención a estas personas, cuya patología se ca con la implicación conjunta de las unidades de Neurología, Neuropediatría, Radiología y Neurocirugía, así como con la puesta en marcha de nuevos equipamientos tecnológicos, como el sistema de Video-EEG, que facilita el correcto diagnóstico y evaluación de estos pacientes.
Anualmente, el Complejo Hospitalario Torrecárdenas monitoriza a través de esta técnica diagnóstica a medio centenar de personas. La monitorización consiste en la grabación del paciente, durante un periodo que oscila entre las seis y las diez horas, en un espacio ubicado en el Hospital de Día Médico y dedicado específicamente a este fin, a la vez que se le realiza un electroencefalograma. Los datos obtenidos en la prueba permiten realizar un diagnóstico en profundidad y establecer cual es el tratamiento más adecuado en cada caso.
La epilepsia es un trastorno neurológico provocado por el aumento de la actividad eléctrica neuronal en alguna zona del cerebro. La manifestación clínica, denominada habitualmente ‘ataque epiléptico’, puede ser muy variable dependiendo de la zona del cerebro afectada, incluyendo desde episodios bruscos de alteración del nivel de conciencia -con o sin actividad motora acompañante- a otros en los que el enfermo presenta convulsiones por todo su cuerpo y que pueden acarrear riesgo para la vida del paciente.
Esta patología, que afecta alrededor del 1% de la población, puede aparecer a causa de una lesión cerebral, en muchos casos producida durante el nacimiento o inmediatamente después de nacer, o a lo largo de la vida del paciente en relación con diversas enfermedades neurológicas. A este tipo de epilepsia se denomina ‘epilepsia sintomática’. Existe otra variante, de base genética, que no presenta ninguna alteración en las pruebas de imagen cerebral, denominada ‘epilepsia idiopática’.
Los distintos signos de alarma que advierten cuando se está produciendo un ataque epiléptico son los siguientes: periodos de confusión mental, movimientos como el de masticar alimentos sin estar comiendo, o abrir y cerrar los ojos continuamente, debilidad y sensación de fatiga profunda, periodos de ‘mente en blanco’, en los que la persona es incapaz de responder preguntas o mantener una conversación, y convulsiones.
Para su diagnóstico, los neurólogos realizan distintas pruebas como electroencefalogramas, en los que se determinan las señales eléctricas que generan las neuronas, y pruebas de neuroimagen cerebral, en las que se recogen imágenes de distintos niveles del cerebro, con las que se puede observar si existe algún tipo de lesión que pueda estar causando los ataques. El diagnóstico puede completarse con estudios neuropsicológicos, pruebas de medicina nuclear o registros electroencefalográficos especiales, como la monitorización Video-EEG, en determinados casos.
El director de la Unidad de Gestión Clínica de Neurología y Neurofisiología del Complejo Hospitalario Torrecárdenas, Pedro Serrano, señala que “el tratamiento de la enfermedad incluye la administración de los fármacos más apropiados al tipo de crisis pero no queda restringido a eso, sino que puede incluir terapias no farmacológicas entre las que se encuentran la cirugía o determinadas dietas específicas”. El doctor Serrano señala que “la intervención quirúrgica sólo se realiza en casos muy específicos, considerando muchas variables, y tras una evaluación prequirúrgica concienzuda que exige la colaboración de todos los colectivos implicados, desde neurólogos a neurofisiólogos, neuropsicólogos y neurocirujanos”.
Última revisión: 24/05/2012