Las enfermeras empiezan hoy a indicar fármacos y productos sanitarios no sujetos a prescripción médica
Esta nueva competencia, pionera en el SNS, permitirá ofrecer una respuesta más ágil y cómoda a los ciudadanos, fundamentalmente a los que requieren cuidados a domicilio o a las personas con enfermedades crónicas
La consejera de Salud, María Jesús Montero, ha informado hoy en la Comisión de Salud celebrada en el Parlamento de la posibilidad de que más de 25.000 enfermeras que trabajan en el sistema sanitario público andaluz pueden indicar los productos sanitarios y los medicamentos no sujetos a prescripción médica incluidos en el Decreto que para tal fin aprobó el Consejo de Gobierno el pasado mes de julio. Andalucía, por tanto, se convierte en la primera comunidad autónoma española que regula esta indicación.
La consejera de Salud ha recordado durante su intervención que esta nueva actuación de los profesionales de Enfermería se enmarca en la Estrategia de Cuidados impulsada por su departamento en 2007, que entre sus objetivos figura dotar a estos profesionales de un marco competencial más amplio.
La extensión de las potencialidades de la enfermería se suma a la labor fundamental que vienen realizando en la atención a la dependencia y a las personas de mayor vulnerabilidad o su papel relevante en los cuidados ante la muerte y el desarrollo de la Ley de muerte digna.
Así, se ha diseñado un nuevo perfil para la enfermería en Andalucía que se completa con el desarrollo de los nuevos planes de estudio. Concretamente, el próximo curso 2009-2010, se iniciará la formación del 'grado' que conlleva pasar de tres a cuatro años de formación y la incorporación en su curriculum docente de las nuevas competencias de este colectivo, entre ellas, los conocimientos necesarios para el desarrollo de esta nueva actividad laboral, aparte de posibilitar el desarrollo académico de estos profesionales pudiendo optar, en el marco de su disciplina, a programas de Master y Doctorados.
Todo ello posibilita que se avance en aspectos como una mayor participación de los profesionales de enfermería, en colaboración con el resto del equipo sanitario, en la solicitud de pruebas complementarias, la capacidad de derivación o realización de determinadas técnicas diagnósticas y terapéuticas.
Así, está previsto que las enfermeras participen en la práctica de la cirugía menor ambulatoria que se realiza en los centros de salud, se encarguen del seguimiento de los pacientes frágiles que viven en residencias y contribuyan a mejorar los circuitos del área de Urgencias, en tanto estén capacitadas para derivar pacientes al especialista e indicar pruebas diagnósticas.
Nueva competencia
Esta nueva competencia permitirá ofrecer una respuesta más ágil, cómoda y segura para los ciudadanos, fundamentalmente aquellos que requieren cuidados a domicilio o tienen mayor relación clínica con las enfermeras, tales como personas con enfermedades crónicas (diabéticos, con tratamientos de anticoagulación oral, heridas crónicas, úlceras por presión y dolor, entre otros).
Se prevé que cerca de un millón de pacientes crónicos e inmovilizados puedan beneficiarse de la indicación de fármacos por parte de las enfermeras.
La normativa aprobada establece que los profesionales de enfermería pueden indicar a los pacientes sobre el uso de 96 medicamentos –comercializados en 400 presentaciones diferentes-. Entre estos medicamentos se encuentran: antiácidos, laxantes, medicamentos para el dolor y la fiebre, antiinflamatorios, vitaminas o antihistamínicos.
Igualmente, pueden indicar también productos sanitarios como los utilizados para el cuidado de las heridas (vendas, gasas, apósitos estériles…) o para la incontinencia urinaria. La indicación de estos productos por parte de las enfermeras supondrá importantes ventajas fundamentalmente para los pacientes que se encuentran inmovilizados en sus domicilios y sus cuidadores, puesto que les evitará desplazamientos a su centro de salud.
Además, en una segunda fase de implantación del Decreto, los profesionales de Enfermería colaborarán con médicos y odontólogos en el seguimiento, a través de protocolos de actuación, de los pacientes que cuenten ya con determinados tratamientos farmacológicos. La nueva actividad de estos profesionales favorece, por tanto, la labor en equipo y la asistencia multidisciplinar a los usuarios.
La indicación de medicamentos y productos sanitarios se realizará a partir de un documento denominado 'orden enfermera', que ya está disponible en los centros de salud. En este documento, cada enfermera se identificará con su nombre y apellidos y su código numérico personal.
Plan de formación
A principios de este mes, la Consejería de Salud puso en marcha el plan de formación para que los más de 25.000 profesionales de enfermería que hay en Andalucía puedan indicar productos sanitarios y medicamentos no sujetos a prescripción médica. En concreto, está previsto que un total de 360 profesionales sean los encargados de trasladar los conocimientos necesarios al conjunto del colectivo de enfermeras de nuestra comunidad autónoma.
La estrategia formativa se ha estructurado de forma escalonada, de manera que un primer grupo de una veintena de formadores fueron seleccionados para impartir un módulo sobre esta materia destinado a los equipos directivos y de formación de todos los centros del Sistema Sanitario Público de Andalucía. Así se llegará a un total de 360 profesionales, que ejercerán a su vez como formadores del conjunto del colectivo de enfermería para la implantación de este decreto andaluz que ha sido pionero en España.
El plan formativo elaborado por la Consejería de Salud consta de una primera fase que incluye conocimientos básicos sobre la normativa legal vigente, así como un taller sobre uso adecuado de determinados productos sanitarios y práctica segura en el uso de medicamentos.
Tras la realización de estos cursos, los profesionales de este colectivo reciben los talonarios de orden enfermera, de los que se han distribuido ya más 67.000 a los centros.
En una segunda fase de aplicación, las enfermeras podrán realizar, a través de receta electrónica, el seguimiento de los tratamientos farmacológicos prescritos por su médico de familia a pacientes crónicos, diabéticos, con dolor crónico, con úlceras por presión o con tratamiento de anticoagulación, entre otros, a través de protocolos previamente establecidos. Dicha fase de implantación también llevará aparejada un plan formativo específico.
Un 3% del total de las prescripciones realizadas en el sistema público en 2008 ha sido de productos sanitarios, lo que ha supuesto un 5,7% de la factura farmacéutica total. En concreto, se han realizado 5,1 millones de recetas, con un coste económico de 127,9 millones de euros.
Por su parte, el coste económico alcanzado en 2008 por los medicamentos que pueden ser indicados por los profesionales de Enfermería ha sido de 70,5 millones de euros, correspondientes a 18,7 millones de recetas, lo que ha supuesto el 11,2% de las prescripciones realizadas y un 3,2% de la factura farmacéutica total.