Las localidades de El Puerto de Santa María y de Cádiz se transformarán entre el S. XVI y XVII en dos núcleos de referencia dentro del Imperio Español. El traspaso de la Casa de Contratación a Cádiz a mediados del S. XVIII potenciará el crecimiento económico de forma exponencial, de manera que la Bahía al completo adquiere importancia económica de nivel internacional.
El Parque Metropolitano mantiene su carácter de espacio de tránsito de caminos y de desarrollo de actividades económicas propias de medios rurales litorales, donde siguen destacando la actividad salinera (ya desde el SXV se reconoce los Torunnos como una zona de especial interés para la actividad salinera), la agropecuaria, la pesca y marisqueo, y la cinegética.

En 1802 se realiza la entrega del puente de barcas del Río de San Pedro sustituyendo a la barca que formaba parte de los propios del municipio. La construcción del mismo se inició en el siglo XVIII. El Puente de barcas fue cortado por las tropas españolas del general Alburquerque a su paso por dicho sitio en su retirada hacia la Isla de León para impedir el paso de las tropas francesas. Tras la guerra se reparó y se puso de nuevo en funcionamiento.