Atrás quedaron los tiempos en que los caminos se recorrían a lomos de un caballo, aunque durante el siglo XIX el Parque seguía siendo transitado por jinetes a lomos de caballos, mulos o en carros tirados por estos.
El descubrimiento de la máquina de vapor y su aplicación al ferrocarril fue toda una revolución y cambió el concepto de la distancia y el transporte, ya que lo que antes era una distancia que precisaba de un par de días para ser recorrida, como la que había de Sevilla a Cádiz, pasaba a durar media jornada.
En 1852 se crea la Sociedad de Ferrocarril entre Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Cádiz para la construcción de un ferrocarril de Jerez a Cádiz por el Trocadero y el Castillo de Puntales, con un empalme a El Puerto de Santa María. En 1854 concluyó la construcción del primer tramo, de 15 km entre Jerez y El Puerto, y en 1856 el tramo de 13 Km. de El Puerto al Trocadero, en Puerto Real, con la finalidad principal de transportar las producciones vinícolas desde las bodegas de Jerez hasta el muelle del Trocadero, donde la carga era embarcada con destino al Reino Unido, uno de los principales mercados a finales del S. XIX.

Esta línea férrea que discurre por el Parque como vía verde (primera línea férrea en Andalucía, y primer proyecto de España) se convirtió en el eje vertebrador de la línea Jerez – Sevilla y Puerto Real Cádiz. De esta vía ferroviaria se conserva como patrimonio industrial el puente de San Alejandro que comunicaba las dos orillas del río Guadalete, y que actualmente se encuentra en fase de recuperación y preparación para su instalación en el Río San Pedro.