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PATRIMONIO INDUSTRIAL > PANORAMA HISTÓRICO

   
Listado de obras:

nueva obra Silk Mill
nueva obra Salinas Reales de Chaux
nueva obra Gare du Nord
nueva obra Fábrica de Chocolates Menier
nueva obra Pacific COAST Borax
nueva obra Mina Zollern
nueva obra Fábrica Packard
nueva obra Fábrica de Turbinas AEG
nueva obra Fábrica Fagus
nueva obra Fábrica Luban
nueva obra Matadero de Lyon
nueva obra Fábrica Fiat Lingotto
nueva obra Fábrica de Tabaco Van Nelle
nueva obra Fábrica Farmacéutica Boots
nueva obra Fábrica Sunila
nueva obra Fábrica Johnsons

La arquitectura industrial debe ser destacada como un género aparte dentro del conjunto del patrimonio arquitectónico debido a unas características propias que le confieren una especificidad que permite su diferenciación del resto de la arquitectura edilicia. Al mismo tiempo, su amplia representación territorial, producto de la extensa implantación espacial del fenómeno de la industrialización, la convierte en un núcleo patrimonial de primer orden en cuanto al conjunto de los restos conservados ya sean estos edificios singulares aislados o complejos industriales.

Las construcciones industriales poseen una serie de valores tecnológicos, arquitectónicos, sociológicos y paisajísticos que hacen de ellas un documento de primera magnitud no sólo para conocer la evolución e implantación de las técnicas constructivas -materiales y estructuras-, de los procesos de maduración e innovación tipológica -ordenación espacial- y de la secuencia estilística perteneciente a cada momento histórico sino que también nos habla de la propia estructura económica, de los procedimientos constructivos utilizados o del papel que jugó el modelo energético escogido como condicionante del modelo resultante. Así mismo, nos proporciona una valiosa información acerca de la propia organización industrial de la fábrica que nos permite conocer cómo fueron las relaciones laborales existentes en un momento histórico concreto o el modelo de organización interna de la producción en sus aspectos de circulación de personas, mercancías o productos acabados. Este género arquitectónico nos remite a un mundo de gran relevancia simbólica debido a que la industria se ha convertido, como expresión material de la idea de progreso, en el mito por excelencia del mundo contemporáneo en el cual la máquina ha mimetizado las antiguas formas divinizadas de los mitos clásicos creando una iconografía industrial específica que se refleja en alegorías sumamente expresivas. El diseño industrial utilizado para dar forma a las máquinas y a los objetos por ellas producidos o la ornamentación existente en los materiales de fundición y en los elementos decorativos, que utilizan los proyectistas en la construcción formal del edificio han dado origen a una estética industrial y a un repertorio simbólico que tienen su máxima expresión arquitectónica en el juego volumétrico de los diferentes espacios que componen una edificación industrial. La arquitectura industrial se expresa mediante unas tipologías específicas tanto para cada uno de los sectores productivos como para cada uno de los espacios necesarios para desarrollar esas actividades o procedimientos. Así, el edificio representativo destinado a albergar la administración, el espacio productivo de la nave industrial, los depósitos de materias primas o de almacenaje, las salas de motores, la chimenea, las estructuras dedicadas al transporte o extracción, los lugares de servicios para los trabajadores o las construcciones residenciales, conforman un género arquitectónico que ha de ser estudiado siempre en relación con la actividad económica que lo generó.

La arquitectura para la producción creó un lenguaje nuevo al compás de los avances de la industrialización, anticipando materiales y estructuras y condensando en una tipología específica las complejas relaciones establecidas entre los hombres, las máquinas y el espacio, proporcionando a numerosas zonas rurales o urbanas de una memoria histórica vinculada al nuevo modelo de cultura surgido de la revolución industrial.

El análisis de las construcciones industriales requiere un conocimiento previo de la estructura productiva de cada época histórica ya que, al igual que en la arquitectura de género religioso o militar, la existencia de un programa previo es una premisa básica para entender la posterior ordenación espacial. Sólo desde el análisis de las prioridades, expresadas por las industrias a través de los intereses de los hombres de empresa y de sus técnicos, se nos permite el acceso a este complejo mundo que se ha convertido, en palabras de los ingenieros y arquitectos, en la moderna monumentalidad que ha venido a sustituir a las catedrales y a los palacios como los temas arquitectónicos donde se manifiestan, con mayor intensidad, las relaciones de poder de toda una época.

Al mismo tiempo, la arquitectura industrial, nos aproxima a la percepción que acerca del mundo del trabajo tuvieron las gentes coetáneas de cada modelo productivo y nos remite a la tremenda fuerza de sugestión que esas construcciones ejercieron, como elementos simbólicos del paisaje, en la creación de una cosmovisión ligada a la cultura industrial. Esos valores simbólicos cobran aún más fuerza cuando nos referimos a los restos materiales del pasado industrial (siglo XIX), que son objeto de análisis de la Arqueología Industrial, reafirmando el carácter mítico de la técnica en la nueva sociedad surgida del factory sistem. La arquitectura industrial se convierte, en algunos casos, en la máxima expresión de la idea anterior al ser ella misma máquina o motor, tal como sucede en las modernas fábricas de refino de combustibles o de transformación de áridos o en las antiguas construcciones en hierro de la minería.

En esta selección de proyectos industriales se pretende documentar algunos de los principales hitos de la arquitectura industrial mundial, desde el siglo XVIII hasta nuestros días, realizando una aproximación a la evolución tipológica que parte de tres criterios organizadores: la propia secuencia cronológica de los diferentes sectores industriales -atendiendo a la fuerza motriz utilizada y la organización de los procedimientos- , a la aparición de nuevos materiales de construcción que se manifiestan en las estructuras portantes y de cubrición y, por último, a la expresión formal de los dos criterios anteriores en unos estilos, que codificados o no, formalmente han dado origen a una sensibilidad estética determinada entendida como el zeitgeist de la era mecánica.

Por último, desde el Foro de Arquitectura industrial en Andalucía, hay que destacar que la arquitectura industrial es una arquitectura en peligro y sólo desde una acción decidida que tenga como objetivo prioritario el conocimiento de este patrimonio industrial se podrá realizar una política activa de protección de los principales ejemplos de este género arquitectónico.

 
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