Resumen y principales conclusiones del webinar “Repensando la cooperación descentralizada en tiempos de la COVID-19″

El pasado miércoles 29 de abril tuvo lugar el webinar “La cooperación del mañana: repensando la cooperación descentralizada en tiempos del COVID-19”, una iniciativa de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

El encuentro, seguido en directo por 400 personas, ha sido retransmitido en abierto y grabado en la página de Facebook de la Agencia y se encuentra disponible en este enlace.

El objetivo de este primer encuentro era continuar la senda iniciada en abril de 2019, cuando la Agencia comenzó un proceso ampliamente participativo para la co-elaboración del tercer Plan Andaluz de Cooperación para el Desarrollo, con el objetivo de aglutinar los aprendizajes y la pluralidad de experiencias de todas aquellas personas y entidades que participan en la cooperación internacional para el desarrollo andaluza y de la ciudadanía en general.

Puesto que la visión de la AACID es contribuir a la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la promoción del desarrollo humano sostenible dentro de la senda que marca la Agenda 2030, los acontecimiento recientes nos impulsan a una búsqueda de alianzas multi-actor y multinivel en el marco de la coherencia de políticas para el desarrollo y la integración de los enfoques de género y derechos humanos.

Y es en esta búsqueda de soluciones, que desde la Agencia se ha venido desarrollando de manera colectiva e integradora, donde se enmarca este primer webinar que hemos querido focalizar en repensar colectivamente el papel de la cooperación y explorar posibles soluciones en un contexto marcado por el COVID-19.

Así, la sesión ha constado de 3 bloques y ha estado moderada por Carmen Vélez, Jefa de Unidad de Planificación y Evaluación de la AACID.

BLOQUE 1: Radiografía de la pandemia: ¿A qué crisis nos estamos enfrentando?

En primer lugar, hemos realizado una radiografía de la pandemia de la mano de los expertos Daniel López Acuña, consultor especialista en salud pública, ha sido director de Acción Sanitaria en Situaciones de Crisis de la Organización Mundial de la Salud y profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, y Arturo Pérez Chica, Delegado de Internacionalización de la Universidad Internacional de Andalucía.

Daniel López Acuña ha realizado un interesante análisis de la situación de la pandemia aportando datos relevantes sobre cómo está afectando en todo el mundo y sobre el desarrollo y pautas de expansión.

En este sentido, señalaba que es importante entender que la seguridad sanitaria mundial depende del adecuado control de riesgos en la totalidad del planeta, que ahora más que nunca estamos interconectados.

Así, concluyó que la acción coordinada de los países para cumplir con el reglamento Sanitario Internacional y su cooperación efectiva en la respuesta contra una emergencia de salud pública con trascendencia internacional como una Pandemia tiene que convertirse en una prioridad consensuada y que en este escenario la cooperación al desarrollo descentralizada tiene un papel clave.

Arturo Pérez Chica ha abordado la actual situación aportando datos claves sobre los efectos económicos, sociales y medioambientales de la pandemia global de la COVID19.

Así ha destacado que la economía mundial y la española estarán en una situación mucho peor que el peor momento de la crisis económica de 2008-09. En cuanto al impacto social, la crisis de la COVID-19 ha empeorado drásticamente la situación de los grupos vulnerables, tanto en las economías avanzadas como en las economías en desarrollo. Y si hablamos en términos medioambientales, extrae un valioso aprendizaje: la pandemia nos ha enseñado que posponer la toma de decisiones valientes puede implicar enormes costos y si no actuamos, la crisis medioambiental será la próxima que deberemos enfrentar.

Por tanto, las conclusiones se alinean con lo planteado por el Secretario General de la NU Antonio Guterres: la recuperación de la crisis de la COVID-19 deberá conducirnos a una economía diferente y todo lo que hagamos durante esta crisis y después de ella deberá centrarse en la construcción de economías y sociedades más equitativas, inclusivas y sostenibles y que sean más resistentes a las pandemias, al cambio climático y a los muchos otros desafíos mundiales a los que nos enfrentamos. solo con solidaridad podremos afrontar el virus y la crisis.

BLOQUE 2: La cooperación frente al espejo: ¿Qué implicaciones tiene la crisis actual para la cooperación descentralizada?

En este segundo bloque del webinar, tratamos las implicaciones de la crisis en la cooperación descentralizada y para ello contamos con Mª Luz Ortega, Directora de la Agencia Andaluza de Cooperación y Fernando Mudarra, Director de Ayuda en Acción.

Mª Luz Ortega planteó, en el marco global, los retos a los que se enfrenta la cooperación descentralizada que resumiéndolos en 5 cuestiones:

  • Una política basada en nuevas claves que realmente amplíen la mirada, haciendo referencia a ir más allá de la respuesta inmediata.
  • Ser capaces de generar capacidades y resiliencia a través de la promoción de una cooperación técnica.
  • Entender y considerar la cooperación descentralizada como una política de estado, que requiere consenso y pacto.
  • Situar la Agenda 2030 más que nunca como senda, con una visión política de la cooperación más completa e integradora.
  • Visibilizar y dotar de recursos nuevos enfoques comunicativos y educativos que favorezcan la empatía, la resiliencia y el conocimiento de la interconexión existente en el mundo que vivimos

Por su parte, Fernando Mudarra, en su intervención, reflexionó sobre el tipo de cooperación descentralizada que cree que se necesita en el futuro sobre la base a las lecciones aprendidas estos meses. Así, al hablar de cooperación, dividía las necesidades en dos momentos: lo que tenemos que hacer ahora y lo que requerirán los países, las comunidades y las personas para llevar a cabo su propio proceso de reconfiguración.

En el corto plazo, señaló que para salvar vidas cobran un papel relevante la cooperación directa, que fortalezca sistemas públicos muy debilitados y el apoyo a las redes de protección social, que en muchos casos requieren de recursos financieros y capacidad logística.

En cuanto al medio y largo plazo, la búsqueda de la eficiencia nos debe llevar a reflexionar sobre cómo lo que estamos viviendo explicita una crisis de nuestro modelo de convivencia que debe cambiar, qué mecanismo de apoyo se van a habilitar para que ese cambio se produzca, cómo la resiliencia y las personas que la han desarrollado van a tener un papel vital en estos procesos, cómo nos va a afectar el hecho de que vamos a volver la mirada a lo básico en todos los aspectos y cómo la Agenda 2030 es más pertinente que nunca en todo este escenario y sus procesos.

Preguntado por los aprendizajes que podemos extraer de la situación actual aplicados a la cooperación, concluyó que uno de los más valiosos es que las soluciones ahora y en un futuro necesitan de la participación de todos los actores y que lo público, cobra una especial importancia como salvaguarda de nuestro bienestar.

BLOQUE 3: Nuevas geografías: ¿Dónde deberían actuar los agentes de cooperación al desarrollo?

En este último compartieron sus reflexiones y propuestas concretas de actuación Héctor Rivero, Presidente de la CAONGD, Elena Gonzalo, directora de Gestión Sanitaria y profesionales de la Salud de la Escuela Andaluza de Salud Pública y Maribel Martínez, Coordinadora de UNICEF Andalucía.

Héctor Rivero ha realizado un completo recorrido por los efectos de la pandemia en los diferentes territorios en los que trabajan las ONGD andaluzas.

En definitiva, ha señalado que desde la CAONGD han visto cómo la epidemia de COVID19 ha venido a confirmar, de forma dramática, los análisis que desde el sector se han venido haciendo en los últimos años sobre las debilidades del actual modelo de desarrollo, un modelo en el que siempre que ha surgido la disputa entre la economía y la vida, ha priorizado la economía, entendida además única y exclusivamente como la faceta monetaria de la acción humana, esa que tiene reflejo en el PIB independientemente de su aportación a la construcción de sociedades más justas, territorios más sanos e individuos más felices.

Así concluía que la COVID19 como epidemia global ha venido a poner de manifiesto la necesidad de superar ciertas visiones políticas estrechas, inútiles para enfrentar los retos globales que tenemos como humanidad. De la misma manera que no estaremos libres de esta pandemia hasta que la hayamos resuelto a nivel global, no podemos hacer frente al cambio climático, a la pérdida masiva de biodiversidad, a la crisis energética o a las vulneraciones de derechos vinculadas a la movilidad humana, si no reforzamos las políticas de cooperación internacional, mejoramos los mecanismos de gobernanza global y construimos sociedades críticas conscientes de que constituimos una ciudadanía global, tal y como hemos de ha venido trabajando desde el ámbito de la Educación para el Desarrollo.

Por su parte, Elena Gonzalo nos ha relatado la experiencia en Cooperación desde la Escuela Andaluza de Salud Pública que ha puesto en marcha diversas iniciativas relacionadas con la seguridad y la salud.

Desde la Escuela se pone el foco, en este contexto, en la pertinencia de la existencia de instituciones que actúen con independencia y rigor para generar y compartir el conocimiento en Salud Pública, y utilizarlo a favor del desarrollo de los sistemas sanitarios. Además, la pandemia está suponiendo un desafío como institución dedicada a generar y gestionar conocimiento en Salud Pública y Gestión de Servicios de Salud, y, en este sentido, han desplegado una serie de actividades.

Por último, la situación en la que estamos ha puesto a prueba el aprendizaje adquirido como centro dedicado a la Cooperación al Desarrollo en Salud, a través de 35 años apoyando, desde Andalucía, el fortalecimiento de los sistemas de salud de países empobrecidos, y su capacidad para forjar alianzas, redes y sinergias que faciliten compartir el conocimiento que se va generando en torno a la pandemia, y utilizarlo en la gestión de la crisis, en especial en los países con sistemas de salud más débiles.

Y han señalado: aprender de esta experiencia requiere un poco de distancia, pero pensando en el futuro, si algo parece indispensable para proteger la vida en el mundo que estamos construyendo es articular redes de salud pública, con un enfoque global, en el que la Cooperación al Desarrollo debe ser una pieza indispensable.

Por último, Maribel Martínez, ha destacado que los efectos de la COVID-19 van mucho más allá de la emergencia sanitaria. Tanto la enfermedad, como las medidas que han sido necesarias adoptar para combatirla afectan a todos los ámbitos de nuestra vida, y por supuesto también a las de niñas y niños, y de forma más acusada a aquellos que viven en contextos más difíciles y con menos oportunidades. De ahí que la respuesta que se plantea desde UNICEF sea una agenda global con acciones para garantizar la salud, la educación y la protección de la infancia.

Así, ha destacado que la agenda global de UNICEF se basa en: proteger la salud de todos los niños y niñas, llegar a los niños más vulnerables proporcionando agua, saneamiento e higiene, facilitar el aprendizaje de los niños y las niñas, ayudar a las familias a cubrir sus necesidades y cuidar a sus hijos, proteger a los niños de la violencia, explotación y abuso y proteger a los niños refugiados, los migrantes y los afectados por un conflicto.

De esta manera, señala que en los lugares donde están trabajando, están aunando los aprendizajes de otras emergencias, con soluciones innovadoras e incorporando a los diferentes agentes de la sociedad para dar respuesta a esta crisis.

Tras las intervenciones de los ponentes, se dio paso a la “Fila 0”, compuesta por Manuel Bellido, Director del Observatorio Empresarial para la consecución de la Agenda 2030 (OECA) creada por la CEA (confederación de empresarios de Andalucía) y a Manuel Redaño, Gerente del Fondo Andaluz de Municipios por la Solidaridad.

En su intervención, Manuel Bellido señaló la necesaria colaboración público-privada y la importancia de adoptar modalidades más flexibles e innovadoras que permitan que el conjunto de actores puedan contribuir (desde su experiencia, conocimiento y recursos) al cambio que exige el momento que vivimos.

Por su parte, Manuel Redaño, habló sobre cómo está afectando la crisis a la configuración de las políticas públicas locales y qué se puede hacer desde el ámbito local en materia de cooperación descentralizada. Así, apuntó que se trata de un gran reto para las administraciones locales pues si bien la pandemia nos afecta globalmente, es necesario actuar localmente, pero teniendo en cuenta que el freno requiere una acción mundial.

El último lugar, se trasladaron a los ponentes las consultas recibidas a través de la emisión en directo. Algunas de las preguntas realizadas versaron sobre los aprendizajes de estos meses para el ámbito de la cooperación o sobre el papel de la educación para el desarrollo en el escenario que se abre en todo el mundo.

Debido a la buena acogida por parte de los participantes, muchas de ellas no pudieron ser respondidas en el momento, emplazando a los asistentes a nuevas citas ya que servirán para plantear los nuevos debates.