Resumen y principales conclusiones del webinar “COVID-19: ahora más que nunca la urgencia de la acción humanitaria para personas refugiadas y desplazadas″

El pasado miércoles 17 de junio tuvo lugar el webinar “COVID-19: ahora más que nunca la urgencia de la acción humanitaria para personas refugiadas y desplazadas”, una iniciativa de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

El encuentro, enmarcado en línea con la declaración firmada ‘De la crisis se sale cooperando’, en la que nos suscribimos junto con 17 comunidades autónomas, fue retransmitido en abierto y grabado en la página de Facebook de la Agencia, y se encuentra disponible en YouTube.

Un tercer encuentro que ha buscado generar un primer espacio de reflexión donde abordar la situación de las personas refugiadas ante una nueva crisis multidimensional debido al COVID-19.

La sesión ha estado moderada por Carme Tàpies, Jefa del Departamento de Acción Humanitaria de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, y ha contado con grandes actores humanitarios: Esperanza Belmonte, Coordinadora Comité Español de ACNUR en Andalucía; Raquel Martí, Directora ejecutiva Comité Español UNRWA; Héctor Guillermo Núñez, Coordinador de Gestión del Conocimiento de en la Región Mesoamericana Médicos del Mundo España; Cristina Muñoz, Directora de Programas Alianza por la Solidaridad, David del Campo, Director de Programas Internacionales Save the Children España; María Abengózar, Responsable Nacional del Grupo Psicosocial de Emergencias Cruz Roja Española; nuestra directora, Mª Luz Ortega Carpio; y una invitada muy especial, Sandi Kablo, que desde Siria nos aportaba su testimonio como ex-refugiada.

Esperanza Belmonte, primera panelista, planteó que “la pandemia causada por el coronavirus ha supuesto y sigue suponiendo una emergencia dentro de otras emergencias”. Además, apuntó que “a pesar de las restricciones de movimiento y los llamamientos al alto el fuego, conflictos armados como los que se suceden en el Sahel, la República Democrática del Congo o Yemen han continuado provocando nuevos desplazamientos”.

Para terminar su intervención, Belmonte finalizó con una reflexión acerca de la situación generada por el COVID-19, que según afirma “plantea también grandes retos que necesitan respuestas coordinadas mundialmente: la inclusión de las personas refugiadas y desplazadas en las respuestas sanitarias y económicas a la pandemia; la protección de los derechos de las personas que se ven obligadas a huir; el reconocimiento de la contribución que refugiados y migrantes pueden hacer en las sociedades de acogida, ampliando sus oportunidades de crecimiento e independencia”.

Sandi Kablo, fue nuestra segunda panelista.Su testimonio fue de gran importancia para las reflexiones que se generaron en todo el encuentro. Kablo nos habló de sus vivencias como refugiada en Jordania, además de la grave situación en la que se encuentran actualmente en Siria: “Aquí tenemos bastantes problemas. No tenemos medios de comprar medicinas porque no están disponibles o son muy caras. Estos problemas son lo normal aquí, porque el 80% de las personas que vivimos en Siria estamos por debajo del umbral de la pobreza”.

Finalmente, Kablo cerró su intervención con un llamamiento: “Por favor, soy una joven siria, y en nombre de todas y todos os pido ayuda. Después de 8 años en guerra, está situación del COVID-19 es insoportable”.

Por su parte, Héctor Guillermo Núñez, trató el panorama de la situación del ciclo migratorio (origen, tránsito y destino) en la Región Centroamericana y Sur de México antes y durante el COVID-19, poniendo en valor las complejidades que se adhieren a las ya difíciles condiciones del flujo migratorio y sus variaciones.

Núñez aseguró que “la condición de retorno forzado de las personas refugiadas continúa como excepción a las fronteras y aeropuertos cerrados por la pandemia y su situación en la región ha generado una mayor expresión de xenofobia, estigma y discriminación, donde la sociedad empieza a visualizar a la migración como un «vector de infección» del COVID-19”.

En cuanto a las personas refugiadas, Cristina Muñoz, informó acerca de la situación que están viviendo en la Franja de Gaza; y los efectos diferenciados de la pandemia en mujeres y niñas: “Llueve sobre mojado. Se ha producido un aumento de violencia en las mujeres, en especial la violencia online”.

Por otro lado, Muñoz se centró en el aprendizaje de esta crisis, que según afirmaba “nos ha igualado. Vivimos en un mundo global y todos los problemas son transversales”. “Desde Alianza por la Solidaridad, hemos aprendido bastante acerca de la importancia de la preparación. Si no tenemos planes de respuesta ante emergencias no lograremos responder ni llegar a la gente”.

Por su parte, David del Campo, informó que “en Liberia y Sierra Leona hay un médico para cada 4.000 personas, en España por cada 4.000 habitantes hay 16 médicos. La inversión pública en sanidad por persona en España es de 1600 euros, en Sierra Leona son 10 euros. Invertir en salud tiene un impacto exponencial a la hora de salvar vidas”. Y concluyó afirmando que “prevenir y anticipar cuesta poco, intervenir en emergencias sanitarias como Ébola o COVID-19 es infinitamente más costoso y muchísimo menos eficaz. Lo vimos en Ébola y lo estamos viendo en COVID-19”.

Campo cerró su intervención explicando que “en el mundo hay 1.000 millones de personas que jamás tendrá contacto con ningún médico en toda su vida. Además de ser un riesgo para sus vidas con el COVID-19 estamos viendo que es un riesgo global. De nada servirá protegernos nosotros si la salud no se convierte en un bien público global”.

En su intervención, María Abengózar, ahondó en la dimensión psicosocial y comunitaria en las crisis, contando casos reales. Destacó la importancia de un “cambio en la mirada, que debe de evolucionar de lo individual a lo comunitario”. Explicó que “Lo normal es tener miedo, rabia e incluso enfado. La solución no es poner etiquetas y hablar sobre traumas, si no saber que al final somos la mayoría personas sanas que simplemente estamos agobiadas por lo que nos está tocando vivir”.

Abengózar cerró su explicación con una última reflexión: “tenemos que conseguir herramientas con las que empoderarnos e incrementar nuestra capacidad de resiliencia, lo que otras sociedades vulnerables desgraciadamente ya estaban acostumbradas”.

La Directora de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Mª Luz Ortega Carpio, fue la última ponente del encuentro. Agradeció la asistencia en este primer webinar que trata la situación de las personas refugiadas: “Nos ayuda a ver una situación poliédrica. Próximamente trataremos otros webinar más específicos como el de la realidad saharaui”.

Además, Mª Luz, retomó la importancia del Cuidado, tema tratado en nuestro pasado webinar ‘Cuidados y COVID19: respuestas eficaces ante la crisis’: “estamos hablando de más de setenta millones de personas que se han visto forzadas a irse de sus hogares. En esta situación de crisis nos pone de manifiesto la importancia del cuidado y del hogar”.

Nuestra Directora cerró su intervención manifestando que, desde la AACID, “trabajamos por salvar vidas. Estamos muy centrados en el sector de la salud y el refuerzo a sus sistemas para hacer frente a esta crisis”.

Desde la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo agradecemos a todas y a todos su asistencia. Una vez más el encuentro fue un éxito y pudimos compartir grandes reflexiones en este primer webinar sobre la grave situación de las personas refugiadas.