Contribuyendo a la reparación integral de las mujeres víctimas del Conflicto Armado en Colombia

Bajo el título «Colombia: Postconflicto con las FARC y reparación integral del daño causado a las mujeres víctimas en el marco de los Derechos Humanos» la Universidad Pablo de Olavide ha pretendido contribuir con el proyecto realizado,Víctimas del conflicto armado colombiano, a situarse en el marco de los estudios relacionados con el análisis sociopolítico que se viene realizando sobre Colombia, a raíz del conflicto armado y las consecuencias que éste genera en la población civil. La novedad del trabajo presentado es que trata de identificar y analizar la situación de las víctimas, en especial de las mujeres, a raíz de la aprobación de la Ley 1448 de 2011, que promueve medidas de atención, asistencia y reparación integral. Así, se evalúa el impacto de una voluntad política, traducida en una ley que es considerada como un ejemplo de justicia restaurativa y modelo de reparaciones, según el Carr Center for Human Rightsdel Harvard Kennedy School.

La población destinataria de la investigación estuvo compuesta por un grupo de mujeres, víctimas de las acciones del conflicto armado y que reconocían como su victimario a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Esta población destinataria reside en los municipios colombianos de Medellín, Bello, Copacabana, Itagüí, La Estrella, Envigado, Sabaneta y Bogotá.

Por otra parte, la experiencia previa de los/as investigadores/as del proyecto con mujeres víctimas ha permitido identificar que estas proceden, en su mayoría, de hogares campesinos, con bajos niveles de escolaridad, producto de una cultura machista o por falta de oportunidades para acceder al sistema escolar, con uniones maritales a edades muy tempranas (antes de los 20 años). En virtud del desplazamiento forzado, algunas de estas mujeres eligieron la ciudad de Medellín y municipios aledaños como su destino, no necesariamente porque ya hubiesen establecido unos nexos y redes sociales que les facilitaran el movimiento, sino porque el tamaño de la ciudad se constituía en una aparente garantía de seguridad para sus vidas y en un espacio donde buscar opciones para reconstruir sus proyectos personales y familiares.

Se les identificó con la condición de jefas de hogar en virtud principalmente de la muerte o separación del cónyuge o compañero permanente, producto del conflicto armado, que les obliga a asumir las funciones de proveedora económica, protectora y guía de socialización de su descendencia y responsable de mantener una familia previamente formada, con la presencia de sus hijos e hijas, así como de otros parientes cercanos, que regularmente están en circunstancias similares.

De igual forma, este grupo de mujeres carecía de una preparación o formación previa para el trabajo fuera del hogar, en labores propias del sistema de producción industrial capitalista, por lo que debían concurrir al sistema informal de trabajo, dedicándose fundamentalmente a la prestación de servicios personales como el trabajo doméstico, el comercio callejero de productos diversos o la venta de alimentos perecederos de elaboración propia entre vecinos y allegados.

La población de mujeres víctimas participó en el proceso de investigación en calidad de sujeto activo de los hechos analizados, pero no como objetos sobre los cuales se construye la experiencia, sino como beneficiarias directas de unos resultados que mostrarán las oportunidades y carencias existentes en los procesos de reparación emprendidos. Esto es: cuál ha sido su estrategia para lograrla, cuáles las dificultades, los apoyos o rechazos encontrados, pero, sobre todo, cuáles son los caminos hacia adelante en la fase de posconflicto con las FARC y las propuestas de reparación integral y no repetición.

Las participantes aceptaron voluntariamente involucrarse en el proyecto de investigación, a partir de su auto reconocimiento como víctimas de las FARC, se gestionó una reparación por parte del Estado colombiano a través de los mecanismos dispuestos para ello por la legislación vigente. Con ellas, además, se procedió a discutir y validar las conclusiones sobre la reparación a las que pueden acceder.

Si bien en la formulación inicial del proyecto se contempló una muestra de 80 mujeres, en la medida que se fue desarrollando el trabajo de campo, el equipo de la Universidad Pablo de Olavide valoró la idoneidad de recoger las voces de líderes y/o representantes de la población víctima. En total, se realizaron 74 entrevistas a mujeres, aunque se validaron 70, y se incorporaron 10 entrevistas a líderes y/o representantes de ONG´s. También se realizaron tres talleres de trabajo.

Para la selección de las mujeres que formaron parte de la muestra se tuvieron en cuenta una serie de variables, con el objetivo de garantizar la representatividad. Dichas variables son: edad, etnia, entorno y tipos de hechos victimizantes, con la condición de que figurasen en el Registro Único de Víctimas, lo cual significaba que ya habían iniciado su proceso de reparación.

También se trabajó con un grupo de expertos, involucrados desde la sociedad civil o desde el gobierno, en los procesos de reparación integral a las víctimas, con el fin de corroborar lo expuesto por las mujeres, no solo desde lo normativo, sino desde la experiencia práctica y cotidiana de atención a esta población; las facilidades otorgadas para el logro de los objetivos o los problemas implícitos o explícitos, que llevaron a la hipótesis de que no había existido reparación integral y que el proceso derivado de la negociación con las FARC debía marcar nuevos rumbos para lograr este objetivo.

Esta intervención se realizó en algunos municipios del área geográfica conocida como Valle de Aburrá, en el Departamento de Antioquia. Esta zona cuenta con una población aproximada de dos millones y medio de habitantes, y ha tenido la presencia y actuación de milicias urbanas, especialmente algunas regiones, que han vivido durante décadas la acción de varios frentes guerrilleros, tanto de las FARC como de otros movimientos. Es una zona receptora de población víctima de los diversos actores del conflicto armado. Además, Valle de Aburrá también ha liderado la aplicación de la Política pública para atención y reparación a las víctimas, y posee uno de los modelos de atención más avanzado en términos de participación de las víctimas.

Principales logros del proyecto

  • El diálogo generado entre la Universidad, la Administración y la sociedad civil organizada (ONG´s) y la necesidad de tener en cuenta esta relación para un análisis que permita la recogida de diferentes puntos de vistas sobre un mismo fenómeno.
  • La importancia de devolver a las mujeres el trabajo que se realiza, no limitándose en exclusividad en entrevistarlas, sino de proporcionar encuentros que den visibilidad a los resultados y se contrasten con sus opiniones y/o experiencias personales.
  • El trabajo de campo llevado a cabo, supuso un gran esfuerzo de coordinación para llegar a una muestra amplia y diversa, así como contar con los diferentes agentes que se han implicado en el trabajo.

La valoración global que la Universidad Pablo de Olavide extrajo de la intervención finalizada es que en general, la investigación se desarrolló correctamente, habiéndose alcanzado los objetivos, las actividades y los resultados previstos. Además, se contó con la colaboración de algunas Administraciones municipales y ONG´s relacionadas con el acompañamiento y reparación de las víctimas del conflicto armado, así como con la inestimable participación de las mujeres, algo imprescindible para la recogida de datos y para el análisis posterior.

La hipótesis de partida se corrobora después de haber analizado los datos, pues se concluye que la reparación integral no ha superado el espacio de la mínima indemnización económica. Los largos procesos jurídicos y administrativos no han sido acompañados por una verdadera reparación psicosocial, que permita a las mujeres víctimas alcanzar un grado de dignidad suficiente para sentirse integradas nuevamente a la sociedad.

El proyecto, finalizado en 2019, tuvo una duración total de 30 meses y una financiación total de 60.007 euros.