Una juventud ejemplar en el día escolar de la paz y la no violencia

Jordi Gagete Mateos, Jefe del Departamento de Educación para el Desarrollo

Este 30 de enero se celebrará el aniversario número cincuenta y seis del Día Escolar de la Paz y la No Violencia (DENIP). Se trata de una de las conmemoraciones más longevas y más significativas dentro del calendario escolar. Su promotor fue el pedagogo y poeta catalán Lorenç Vidal y se eligió el día 30 de enero como fecha para su celebración por ser el día de la muerte de Mahatma Gandhi.

Son múltiples las iniciativas que desde los centros de enseñanza se hacen todos los años, y desde la década de los noventa es una de las fechas más señaladas en el calendario escolar. Ese día o los días precedentes, los centros se llenan de actividades educativas no curriculares como jornadas lúdicas de juegos cooperativos, murales, actividades artísticas o representaciones de teatro y títeres. Todo enmarcado en el potente propósito que se encierra en el aparentemente cándido mensaje de la paz y la no violencia. Así tiene que ser y así viene siendo desde que en el siglo XVIII la sana intención de que vivamos en paz se plasmó en los ensayos del pensamiento político y social y en la literatura no religiosa primero con León Tolstoi y luego con Gandhi, Luther King o María Montessori y el propio Llorenç Vidal.

A nivel político e institucional hay que destacar que este mensaje de paz es compartido por todo el espectro político y social y llega por ese consenso social a las aulas, siendo la AACID la principal entidad dentro del ámbito institucional que financia y apoya las iniciativas de educación para el desarrollo en Andalucía. En esta semana, y en vísperas de la celebración de este día, no podemos más que felicitar a todas las personas y entidades que participan en este esfuerzo colectivo de hacer un mundo mejor a través de la educación y la cultura de paz.

Siendo este trabajo difícil de evaluar, hay indicadores que nos animan a seguir con este trabajo y nos dan cuenta de que el esfuerzo colectivo da sus frutos. El último informe publicado por la Plataforma del Voluntariado de España cuenta un incremento del 7% en las personas vinculadas a la acción voluntaria en el tramo de edad de 14 a 24 años, siendo el único tramo de edad en el que se ha incrementado este porcentaje, exceptuando el de mayores de 65 años, que se ha incrementado en un 2,7%. Es relevante, no sólo visibilizar, sino difundir y enorgullecerse de este dato pues desarma la imagen mucho más extendida de una juventud descreída y desvinculada de los problemas sociales y de los desequilibrios globales. Del mismo modo, el último informe del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA), destaca al alumnado español como el mejor en lo que se refiere al respeto a otras culturas y la visión hacia los inmigrantes, así como el país que más trabaja en temas de igualdad entre hombres y mujeres. El informe destaca además aspectos muy relevantes en la educación emocional del alumnado, calificando de sobresaliente la capacidad de los adolescentes españoles para entender los puntos de vista de los demás y adaptarse a las circunstancias adversas.

Una juventud mejor preparada para un mundo en cambio, mucho más cercana y comprometida con la acción solidaria, es el fruto del trabajo en educación para el desarrollo que desde instituciones y entidades no gubernamentales se está desarrollando en los centros de enseñanza andaluces. Una labor que seguiremos desarrollando durante este año en el que tanto la actitud solidaria como la visión crítica se intuyen más necesarios que nunca.