Día Mundial de la Enfermería

Foto por 🇮🇩 Irwan

Las enfermeras y los enfermeros son la columna vertebral de cualquier sistema sanitario y hoy muchos de ellos se encuentran en el frente de la batalla contra la COVID-19”, declaraba el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom. De hecho, suponen una columna articulada por 28 millones de enfermeras y enfermeros del mundo, que son vanguardia en la lucha contra el coronavirus.

Un informe sobre el estado de esta profesión de la OMS y el Consejo Internacional de Enfermeras (ICN) ha puesto de manifiesto que:

  • Si bien el número de enfermeros y enfermeras ha aumentado globalmente en 4,7 millones entre 2013 y 2018, al menos hacen falta 6 millones más para atender las emergencias sanitarias globales.
  • Latinoamérica, África, el sureste asiático y Oriente Medio son las regiones que sufren mayor escasez de estos equipos.
  • Los países enriquecidos acumulan un 80 % de las profesionales de enfermería, mientras que países como la India, pese a los problemas de su sistema sanitario, exporta su personal de enfermería a naciones más enriquecidas.
  • Los países con falta de profesionales deben incrementar su número a un ritmo anual del 8%, lo que costaría 10 euros por habitante/año
  • Las enfermeras y enfermeros representan más de la mitad de los profesionales sanitarios. El 90 % del personal de enfermería son mujeres.
  • No obstante, aunque la mayor parte del personal de enfermería son mujeres, los puestos de responsabilidad del sector están ocupados mayoritariamente por hombres.

En definitiva, lo que este informe viene a concluir es la evidencia de que sin enfermeras y enfermeros, comadronas y el resto del personal sanitario, los países no pueden ganar la batalla contra las epidemias, lograr la cobertura sanitaria universal o los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.

El estado de esta profesión se trata, por tanto, de un asunto de escala global. Durante la primera ola de la pandemia, el mundo entero se hizo eco de la respuesta del personal sanitario en España: la Organización Mundial de la Salud se declaraba profundamente impresionada por el heroísmo del personal sanitario en primera línea, mostrando “optimismo cauteloso como resultado de medidas audaces, enfoques innovadores y decisiones valientes”, Hans Kluge, Director de la OMS para Europa.

Precisamente, y en contraposición a estas declaraciones, la COVID-19 está causando un gran impacto negativo a la profesión. En España, se calcula que el personal sanitario, muchos de ellos enfermeras, representa al menos el 14% de los casos confirmados de coronavirus, además de las secuelas psicológicas fruto del estrés, la presión y los episodios traumáticos a los que se han visto sometidos.

Volviendo al dato de que son las mujeres quienes conforman el grueso de los equipos de enfermería, la OMS ya alertaba en el 2019 sobre la necesidad de corregir la brecha de género en este sector en su informe “Delivered by Women, Led by Men: A Gender and Equity Analysis of the Global Health and Social Workforce”. Human Resources for Health Observer – Issue No. 24 (English, French).

El informe hace un llamamiento para que se implementen políticas y medidas transformadoras de género si se quieren alcanzar objetivos globales como la cobertura universal de salud. Este documento es además un recurso esencial para quienes formulan políticas, para profesionales, personal de investigación, educación y activistas para poner en práctica los cambios necesarios.

Tanto para la pandemia del COVID-19 como para la de discriminación contra las mujeres la solución para derrotar al COVID-19 se está trabajando a escala transnacional.

En este sentido, la cooperación para el desarrollo juega un papel fundamental como fuente inagotable de aprendizajes y herramientas útiles en la gestión de las crisis a lo largo de la historia.

Es momento de aprovechar todo este acervo acumulado.

Contamos con lecciones de aprendizajes del pasado, como las que nos dejó la lucha contra la mortal epidemia de la polio, recordando las palabras de Jonas Salk, el descubridor de su vacuna para subrayar su negativa a patentarla: ¿Acaso se puede patentar el sol?

Desde la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), queremos agradecer al personal sanitario por su impecable labor en la lucha contra la pandemia, y acercar una breve muestra de los proyectos vinculados al personal de enfermería financiados a través de la política pública de cooperación internacional para el desarrollo de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación.

Implementación del título en enfermería en la Universidad de Dakar con objeto de su nivelación para acceder a titulación de Grado y Máster así como su homologación en el marco europeo

El objetivo de este proyecto iniciado en 2018 en colaboración con el Servicio de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Universidad de Huelva, es la realización de una propuesta de implementación del título de enfermería de la Universidad de Dakar con objeto de su nivelación para acceder a titulación de grado así como su homologación en el marco europeo. Incluye una propuesta de adaptación competencial del “Programme de formation de l’infirmier au Senegal” al grado de enfermería en el marco europeo de educación superior.

Mejorada la cobertura, el acceso y la disponibilidad de los servicios de salud sexual y reproductiva de calidad de colectivos vulnerabilizados en 10 comunidades rurales de Berkane (Marruecos)

Esta iniciativa, ejecutada también en 2018, se ha concebido entre Fundación Iberoamericana de Ciencias Sociales y de la Salud (FICSSALUD-EPM) y su socio local, la Asociación Marroquí de Planificación Familiar (AMPFO), para dar respuesta al incumplimiento del derecho a la salud sexual y reproductiva (SSR) en diversos colectivos vulnerabilizados de Berkane. El objetivo que se persigue es que 473 mujeres de 15 a 49 años que trabajan sin condiciones óptimas en el campo y fábricas locales y 132 hombres y jóvenes comerciantes de los douares de 10 comunidades rurales mejoren el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva disponibles y una cobertura sanitaria óptima. Dichas acciones permiten mejorar la oferta de servicios en SSR a través del refuerzo de la coordinación entre el sector público-privado y las organizaciones de la sociedad civil, mejorar el acceso en especial de las mujeres a los servicios de SSR y reforzar la participación de las mujeres en la gestión comunitaria para favorecer la integración de los servicios esenciales en salud sexual y reproductiva dentro de las estrategias de desarrollo local.

Todos los proyectos vinculados a esta u otras temáticas, pueden consultarse en la web de Cooperanda, el espacio de comunicación y transparencia pensado y diseñado para hacer accesible a todos los públicos la información de los proyectos de cooperación al desarrollo apoyados por Andalucía.