Educación transformadora. Saber mirar con una maleta colombiana

Nagore Gardoqui. Departamento de Educación de la AACID.
Imagen de la portada del libro de Carlos Martín Berinstain, “Una maleta colombiana”, Verdad sin Fronteras.

El pasado 15 de abril se presentó “Una maleta colombiana”, una obra construida con historias, sentires, reflexiones y testimonios de tanta gente colombiana exiliada a raíz del conflicto armado interno.

Habitada por esos tesoros de quienes resisten al desgarro y al olvido, el comisionado Carlos Martín Beristain nos trae realidades que hablan de refugio, asilo, víctimas en el exterior, desplazamiento transfronterizo para, con la construcción de este relato colectivo, contribuir a la búsqueda y al esclarecimiento de la verdad incorporando esa verdad de fuera de Colombia que lleve a la tan ansiada paz.

Esta maleta se convierte en un corazón que acoge y nos trae esos corazones haciendo memoria. Conseguir crear espacios de confianza que posibiliten dar testimonio no es tarea sencilla. Se necesita una escucha atenta, con todos los sentidos, inclusiva, dignificando a la persona allí presente.

Gracias a esta labor, encontramos un relato cargado de humanidad y aprendizajes.

No solo supone un antes y un después en las Comisiones de la Verdad, sentando el precedente de incluir la voz en el exilio (señalada como Buena Práctica por Fabian Salvioli, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición).

Desde la Educación Transformadora que desde la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) venimos impulsando, nos alienta a saber mirar. Y contar.

Saber mirar, poniendo a la persona en el centro, tal y como nos recuerda la propia Agenda 2030.

Saber mirar una realidad compleja e interrelacionada identificando aquellos elementos de los sistemas imperantes que crean y perpetúan desigualdades e injusticias (a través de las lentes de los DDHH, de género, de sostenibilidad medioambiental).

Saber mirar, poniendo juntas las distintas piezas del puzle y exigiendo o dando voz a los huecos que quedan vacíos.

Saber mirar, buscando la acción transformadora que permita revertir situaciones en aras de la justicia social.

Saber mirar, identificando propuestas y actores que desde diversos ámbitos y niveles proporcionen respuestas integrales y complementarias.

Saber mirar, fomentando la empatía social que une a personas de distintos lugares, compartiendo experiencias y saberes y difuminando lo local y lo global.

Saber contar, trascendiendo estadísticas y datos que borran a las víctimas, dándoles voz protagonista y plasmándola de una forma poética en la que los dibujos que lo acompañan recogen ideas incluso calladas.

Saber contar para que aún hoy, cuando las instituciones de Costa Rica, Canadá o España siguen preguntando qué pasa en Colombia porque sigue llegando gente por miedo o persecución, las demandas de refugio sean comprendidas en este proceso en el que la paz no es una cosa de un día para otro y aun falta el ELN, las disidencias de las FARC, la desmilitarización de otros grupos paramilitares y sectores que siguen ejerciendo violencia para que la paz sea completa.

Saber de la existencia de un pequeño músculo que no viene en los atlas de medicina pero que es capaz de mover muchas cosas y que no es otro que el músculo de la conciencia.

Para saber más sobre el trabajo que realiza la Comisión de la Verdad Colombia https://comisiondelaverdad.co/

Para ver la presentación del libro “Una Maleta Colombiana”: La experiencia del Exilio colombiano y la Comisión de la Verdad https://www.youtube.com/watch?v=jdrxo6sGpw4&t=50s

Para descargar el libro https://comisiondelaverdad.co/images/zoo/publicaciones/archivos/Una_maleta_colombiana_libro.pdf