Día Internacional del Medio Ambiente

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. Fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 coincidiendo con la primera cumbre mundial sobre medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano. Este día es una oportunidad para recordar el enorme valor de la naturaleza y la importancia de protegerla. También nos brinda la oportunidad de ampliar los conocimientos para una opinión ilustrada y una conducta responsable de las personas, empresas y comunidades en la preservación y mejora del medio ambiente.

El Día Mundial del Medio Ambiente 2021, organizado por Pakistán, marca el inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas.

Como indica Naciones Unidas, restaurar los ecosistemas significa favorecer la recuperación de aquellos ecosistemas que hayan sido degradados o destruidos, así como conservar los que todavía siguen intactos. Disponer de ecosistemas más saludables, con una biodiversidad más rica, aporta mayores beneficios tales como suelos más fértiles, mayor disponibilidad de recursos como la madera o el pescado, y mayores reservas de gases de efecto invernadero.

La restauración puede producirse de varias formas entre las que se cuentan, por ejemplo, plantar de forma activa o eliminar las presiones que afectan a la naturaleza para que pueda recuperarse por sí sola. Restaurar los ecosistemas significa prevenir, detener y revertir este daño, pasar de explotar la naturaleza a curarla. Este Día marca el inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas. Solo con ecosistemas saludables podemos mejorar los medios de vida de las personas, contrarrestar el cambio climático y detener el colapso de la biodiversidad.

Uno de los proyectos destinados a la protección de esta biodiversidad, apoyados desde la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), es el desarrollado por la Universidad de Jaén para la implementación de un modelo de restauración forestal para mitigar los efectos del cambio climático y la mejora de la resiliencia de los ecosistemas agrícolas y forestales en el corredor seco de Guatemala.