Día Internacional de la Juventud

La fuerza de la juventud.

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud.

¿Qué imagen instantánea nos viene a la cabeza cuando oímos “juventud”? ¿La de los “ni-ni”?, ¿la de los botellones?, ¿la de los causantes de las distintas oleadas de contagio de COVID? ¿O por el contrario, la de quienes dedicarán sus vacaciones para participar en voluntariado, o la de tantos jóvenes que durante el COVID idearon y llevaron a cabo acciones solidarias?

Los posibles prejuicios que podamos tener (con el consecuente peso a la hora de juzgar a los demás), las críticas más o menos veladas en artículos y opiniones que calan y se van haciendo presentes en el imaginario colectivo de parte de la sociedad son producto de mecanismos psicológicos que la humanidad viene arrastrando desde hace siglos, tal y como indica la investigación de Protzko, John y Schooler, Jonathan W. Esa memoria selectiva que se impone a los recuerdos, ese presente que se compara con una visión inflada artificialmente van manteniendo este sesgo a lo largo de la historia y provocando que el adultocentrismo impida ver, valorar y dar espacio a la juventud y su capacidad transformadora.

Precisamente este día busca promover el papel de la juventud como desencadenante esencial en los procesos de cambio y generar un espacio para concienciar sobre los desafíos y problemas, compartidos y específicos, a los que se enfrenta la juventud de nuestros días en un mundo cada vez más globalizado e interrelacionado, con una problemática y retos cada vez más complejos y donde lo local y lo global se difumina.

Actualmente, parte de la población juvenil más grande de la historia vive en zonas de conflictos armados y son objeto de uso militar, otra gran parte, incluso aquí en Andalucía, está muy expuesta a problemas como la pobreza, el desempleo, la explotación, la salud (en su amplio sentido, comprendiendo tanto la reproductiva como la sexual, siendo especialmente preocupantes los datos referidos a la salud mental agravada por el COVID), escolarización/formación, el acceso a la vivienda…

Comprender a los y las jóvenes, en su amplitud y diversidad, es clave para mejorar sus vidas.

Comprender a la juventud implica saber escucharla. Crear y propiciar espacios para que sean protagonistas directos y cuenten de primera mano sus necesidades, intereses, pero también sus propuestas. Porque la juventud es parte esencial en la solución de los problemas. La propia Resolución 2250 del Consejo de Seguridad, sobre Juventud, Paz y Seguridad reconoce la necesidad urgente de involucrar a los y las jóvenes en la promoción de la paz y la lucha contra el extremismo, y claramente les posiciona como socios importantes en los esfuerzos globales.

Este día 12 de agosto también pretende involucrar y conseguir la participación de la población juvenil en todos los ámbitos de la sociedad para buscar colectiva, cooperativamente e intergeneracionalmente, respuestas a los desafíos propios de la juventud y generales de la humanidad a los que nos enfrentamos.

La juventud constituye un período lleno de oportunidades y cambios en el que se van desplegando sus capacidades, facultades y potencialidades para aprender, experimentar, estimular su pensamiento crítico, expresar su libertad, formar parte de los procesos políticos y sociales siendo una prioridad en toda sociedad garantizar el desarrollo de estas facultades.

La Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) concibe a este grupo poblacional no solo como beneficiarios/as de proyectos, sino como actores estratégicos en la implementación de la Agenda 2030.

Como parte de la ciudadanía global informada, formada y comprometida en la lucha contra la pobreza y las desigualdades y la promoción del desarrollo humano sostenible, la juventud es agente fundamental del cambio que encuentra en los ODS una plataforma en la que participar y encauzar su capacidad activista y transformadora hacia un mundo mejor. Como titulares de derechos, le corresponde ser protagonista de la reflexión sobre el futuro, su futuro y la acción encaminada a su consecución, devolviéndole el debate y control de esa sociedad que queremos ser.

Muchos de los proyectos subvencionados por la AACID giran en torno a la juventud siendo un elemento crucial el empoderamiento que esta población vaya logrando a medida que se implementan las propuestas.

Porque la sociedad avanza con la experiencia de los años y la fuerza de la juventud.

Algunos de los proyectos impulsados por la AACID para apoyar a la juventud, son:


Proyecto ED058-2016 MI VIAJE DURÓ DOS AÑOS: CONSTRUYENDO ESPACIOS DE ENCUENTRO INTERCULTURAL ENTRE PERSONAS INMIGRANTES Y JÓVENES ANDALUCES, de la entidad ASOC. ANDALUZA POR LA SOLIDARIDAD Y LA PAZ (ASPA)

Proyecto 0ED055-2015 “Barrios Abiertos. Impulso de las capacidades organizativas y la participación ciudadana para el fomento de políticas orientadas al desarrollo humano”, de la entidad Asamblea de Cooperación por la Paz.

Proyecto 0ED040-2019 JÓVENES CREANDO FUTURO. EDUCANDO EN CORRESPONSABILIDAD SOCIAL DE LOS CUIDADOS, de la entidad Medicus Mundi Sur: Sesión de trabajo para la actualización de contenidos y metodologías, así como la acogida de nueva juventud que se integra como dinamizadores/as del programa Creando Futuro dependiente del área de juventud de la Diputación de Granada

En las últimas décadas, MMS ha implementado diversidad de proyectos de educación para la transformación social con la mirada puesta, especialmente, en la población joven por su valor transformador y su papel fundamental en el trabajo por un futuro más justo y una sociedad más equitativa. La red Creando Futuro es una iniciativa de educación para la participación juvenil, formada por jóvenes de diferentes municipios de Granada, que actúan como agentes de cambio en sus localidades a través de la promoción de la igualdad de género, el cuidado medioambiental, la cultura de paz y, en definitiva, el impulso de la participación de otros/as jóvenes en sus contextos vitales. El proyecto JÓVENES CREANDO FUTURO. Educando en corresponsabilidad social de los cuidados, financiado por la AACID (2019) forma parte de esa estrategia y contribuye a visibilizar y poner en valor los cuidados desde lo local a lo global.

Nagore Gardoqui. Departamento de Educación.