#documentodelmes julio 2016

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29/06/2016
Andalucía

Programa de Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte
Teatro Estudio de Sevilla, 1985
Autor: Francisco Gil Romero

Este mes os presentamos el programa de mano de Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte de Ramón María del Valle Inclán llevada a los escenarios por el grupo Teatro Estudio de Sevilla (TES). En 1978 nace en la capital andaluza esta compañía teatral, que apostó por la creación de un grupo estable  y la creación de una escuela/laboratorio teatral en la que preparaban sus montajes y realizaban otras actividades formativas “creadas por y para ellos”. Sus nueve componentes alternaban sus trabajos con la labor actoral y la prensa de la época los describía como " un ilusionado, entusiástico grupo de chicos y chicas que quieren desentrañar todos los secretos del arte escénico para expresarse ante el público con ellos".

En palabras de Carlos Álvarez-Nóvoa integrante y director del grupo varias ideas básicas definirían el grupo TES: El montaje, la dirección, interpretación, decorados, vestuario,..., se realiza con el trabajo de todo el equipo; todos cumplen las mismas funciones, creando sus actividades en una labor colectiva. Otra idea básica sobre la que se apoyan es la autofinanciación, pues no recibían ayuda económica de ninguna institución pública o privada; sus montajes se sufragaban con los ingresos de taquilla y  las  aportaciones de sus integrantes así como de amigos y conocidos que se hicieron socios del TES para colaborar en esta labor. Por último, otra idea básica, es la pretensión de "representar un teatro popular, entendible para todos y que esté vinculado a nuestra realidad social".
En esta ocasión, del Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte de Ramón María del Valle Inclán, título con que se publicó en 1927 un conjunto de cinco piezas dramáticas escritas por Valle Inclán, el TES interpretará tres:  Ligazón, La cabeza del Bautista y La rosa de papel.  Se estrenó en el  sevillano Teatro Lope de Vega  bajo la dirección de Vicente Palacios, que también asumió la escenografía, faceta en la que Palacios  centró su posterior andadura profesional.

En palabras del director del grupo, el Teatro Estudio de Sevilla ofreció este retablo "tan barroco en todos sus misterios, pero equilibrado y armónico en su sólida estructura lineal: la avaricia despierta la lujuria que conduce a la muerte. La dirección y escenografía de Vicente Palacios, la interpretación de los actores, la música de Pedro Vicedo, el vestuario, la iluminación del espectáculo,..., forman un todo coherente. Creo que se ha acertado con todas las claves.”