Los retos en salud, uno de los ejes de la Estrategia de Investigación e Innovación de la consejería de Salud y Familias, se materializan y lanzan a la sociedad en forma de convocatoria de innovación abierta.

Partiendo de la identificación de necesidades consideradas prioritarias para el sistema sanitario público y para la población implicada o la sociedad en su conjunto, los retos se convierten en oportunidades para innovar, donde los artífices son los actores sociales, que participan, de manera individual, o conjuntamente en equipo, tanto en la detección de expectativas como en el posterior diseño, desarrollo e incluso la puesta en marcha de las innovaciones. Así, los retos persiguen, primero, descubrir las expectativas existentes para, en segundo término, hacer aflorar el conocimiento latente en la sociedad, en forma de una o varias soluciones innovadoras que contribuyan a dar respuesta a estas necesidades reales no resueltas.

El primer reto en Salud se realizó con el objetivo de encontrar soluciones TIC que mejorasen la calidad de vida y la adherencia al tratamiento de los 176.000 pacientes con EPOC censados en Andalucía. Se lanzó en diciembre de 2015 y se desarrolló durante 2016, con la participación conjunta de las consejerías de Salud y de Empleo de la Junta de Andalucía, en colaboración con Vodafone. Basándose en la metodología de innovación abierta, se “retaba” a los participantes a crear grupos de trabajos multidisciplinares (técnicos, personal sanitario, pacientes, familiares, etc.) para entrar en contacto con el entorno de estos pacientes, entender sus necesidades y problemas, y diseñar una aplicación móvil que ayudase a mejora la adherencia a su tratamiento. A esta convocatoria se presentaron alrededor de 40 propuestas innovadoras llegadas desde distintos puntos de España y del extranjero, aportadas por profesionales sanitarios, emprendedores y empresas del ámbito de la salud junto a programadores y expertos en TIC. En total, 150 personas se implicaron en los diferentes equipos que formaron parte de este Reto de Salud andaluz que dieron como resultado 3 aplicaciones premiadas: ‘EPPOC’, desarrollada por tres profesionales sanitarios andaluces; ‘Vivir con EPOC’ presentada por un grupo de profesionales e investigadores del Hospital La Paz de Madrid; y ‘Control de mi EPOC’, puesta en marcha por un equipo multidisciplinar de profesionales argentinos.

Este II Reto en Salud que se lanza a partir del 5 de junio se dirige a cubrir necesidades de diversa índole que se han detectado entre la población de niños y niñas menores de 8 años con diabetes tipo 1 en el entorno escolar, con el objetivo último de mejorar la salud, calidad de vida e integración de quienes padecen esta patología en Andalucía, así como de aliviar la presión que padecen sus familias.

Esta segunda edición parte de la experiencia y utiliza la misma metodología de innovación abierta que el primer reto, pero incorpora mejoras, como son la participación de la ciudadanía desde la fase inicial de identificación de las necesidades y prioridades, y la ampliación de los resultados del reto, que trasciende el fin de recolectar conocimiento e ideas, y busca acercarse lo más posible a la implantación real de la innovación propuesta.

En este sentido, se trata de un desafío más ambicioso que comenzó con un estudio piloto de la población afectada y con la celebración de un taller/encuentro que reunió a familias, profesionales y representantes de la administración de la población implicada para analizar las necesidades existentes; asimismo, este reto se plantea avanzar y llegar más lejos en el proceso final, promoviendo el mejor desarrollo posible y mentorización de cada una de las soluciones premiadas para su incorporación al mercado laboral y, si fuera posible e integrable, al sistema sanitario público.

Otra de las diferencias de esta edición de innovación abierta es que no parte de apriorismos; a diferencia del reto anterior, no busca el diseño de un producto en particular, sino que la solución propuesta puede venir dada en forma de aplicación móvil, mejora tecnológica, protocolo de actuación, cambio organizativo, o cualquier propuesta que aún no se haya concretado.

En cualquier caso se pretende que la solución que surja logre mejorar la calidad de vida de esta población y su entorno familiar y social durante la jornada escolar, en 3 ámbitos de confluencia, como son el área de formación y capacitación de las personas que atienden al menor; el área de coordinación/organización de su proceso de vigilancia y atención; y en los procesos de comunicación y los flujos de información que tienen lugar entre las personas implicadas en el cuidado del menor cuando está en el centro escolar. En este sentido, las soluciones innovadoras propuestas pueden contribuir a mejorar alguno de estos tres ámbitos por separado o varios a la vez.