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Cítricos: Relación entre el inicio del envero y la mosca de la fruta

11/09/2019

El estado fenológico actual de las variedades Extratempranas (como por ejemplo las Satsumas okitsu, owari y clausellina; las Clementinas oronules y clemenrubí; o la Navel navelina) se halla en inicio del envero. Comienza, por tanto, el periodo en el que, dependiendo de las condiciones meteorológicas y fenológicas registradas en cada momento, el riesgo de picada de la mosca de la fruta (Ceratitis capitata) será mayor o menor.

La velocidad de desarrollo del envero dependerá principalmente de la amplitud térmica entre temperaturas máximas y mínimas, cuanto mayor sea ésta más rápida avanzará la coloración y maduración de los frutos, especialmente con temperaturas mínimas frescas. Destacar, por tanto, que las temperaturas mínimas registradas en las últimas semanas han sido cálidas, en torno a los 18-20ºC, hecho que ha ralentizado el avance del cambio de color en variedades Extratempranas, disminuyendo a su vez el riesgo de picada.

Sin embargo, la AEMET prevé, para los próximos siete días, un descenso de las temperaturas, especialmente de las mínimas, que aumentará el avance del envero, lo que se traduce en una mayor exposición de los frutos a la picada de la mosca de la fruta de mantenerse dicha situación.

La mosca de la fruta presenta un óptimo de desarrollo, para una generación completa, entre los 16 y 32ºC junto a una humedad relativa entre el 75 y el 85%.  En el caso concreto de los estados larvarios, éstos presentan un óptimo entre los 10 y los 33ºC. Por tanto, las condiciones meteorológicas actuales le son favorables, especialmente en zonas más próximas a la costa.

La hembra de este díptero inspecciona los frutos buscando un lugar apropiado para realizar la puesta, pues el color y olor de los mismos tiene un papel importante en la elección de la puesta, prefiere el amarillo y el naranja, por lo tanto, es especialmente cuando el fruto está en envero-maduración, cuando el riesgo de picada y viabilidad de puestas y larvas es mayor, pudiendo afectar negativamente tanto a la producción como a la comercialización de cítricos. En frutos aún verdes, aunque la picada no fuera viable ésta podría favorecer la entrada de patógenos.

Para la toma de decisiones relacionadas con el control poblacional de la mosca de la fruta, se recomienda la instalación de trampas para el monitoreo de adultos y realizar muestreos de frutos semanalmente. Habrá que tener en cuenta, por tanto, la fenología, capturas en trampas, presencia/ausencia de frutos picados y plazo de seguridad de las materias activas a utilizar.

Señalar que, el control de este díptero en los frutales huésped que se encuentren en las inmediaciones de la parcela y utilizar técnicas de trampeo masivo cuando se inicie el envero son medidas que contribuyen a la disminución de su población.

Finalmente, durante la recolección, habrá que tener en cuenta que: tanto la eliminación de la fruta del suelo como no dejar fruta madura en el árbol son prácticas que evitan los focos para nuevas generaciones.

Foto: IVIA