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Scirtothrips aurantii Faure

2/03/2021

En noviembre de 2020, el Laboratorio Nacional de Referencia confirmó oficialmente la presencia en Andalucía del trípido Scirtothrips aurantii Faure tras tener entrada, en el Laboratorio de Control Oficial Agroalimentario y Agroganadero de Huelva, una muestra tomada en el marco de las prospecciones realizadas dentro del Plan Andaluz de Vigilancia Fitosanitaria en Cítricos en la que se constató la presencia de dicho organismo.

Esta especie es originaria de África y Yemen, donde está muy extendida, reportándose también sobre su presencia en Australia. Según normativa europea, está considerado un organismo de cuarentena y, consecuentemente, sometido a regulación, siendo necesario tomar medidas para su erradicación y control (ampliar información). Además, está recogido en la lista A1 de la EPPO (Organización Europea para Protección de las Plantas), la cual recoge los organismos de cuarentena que están ausentes en la región EPPO.

Esta plaga representa una amenaza real para los cítricos, pero también tiene otros hospedantes, entre ellos los frutos rojos en la provincia de Huelva. Es por ello que, al objeto de conocer la magnitud del brote, su biología y su dispersión en el tiempo y en el territorio, se han intensificado, por parte del Departamento de Sanidad Vegetal y el Laboratorio de Huelva, las prospecciones y su monitoreo en los cultivos de los cítricos, fresa, frambuesa y arándano.

Hasta que no se tengan más datos, todo parece indicar que los periodos críticos son aquellos en los que los cultivos se encuentran en brotación en un ambiente de temperaturas suaves y suficiente humedad relativa. Por ello, a fecha de esta actualidad fitosanitaria, se recomienda muestrear esta plaga en cultivos protegidos bajo plástico, siendo especialmente sensibles aquellas variedades de frutos rojos con una brotación y/o floración más vigorosa. Y es que, está siendo en estas parcelas monitoreadas donde se está detectando, en estos momentos, movimiento de adultos.

En fresa, en la actual campaña, los síntomas se observaron al inicio, pocas semanas después de la plantación, alrededor del mes de noviembre de 2020. Las hojas con daños alimenticios presentaron un crecimiento limitado y una coloración oscura, achocolatada. Dichos daños comenzaron en la base de los foliolos, en torno a los nervios principales. Más tarde, con los fríos de enero de 2021, no se observaron nuevos síntomas, sin embargo, con el repunte de las temperaturas en febrero, ha comenzado a detectarse movimiento de adultos a finales de dicho mes. A partir de ahora, y antes de aplicar cualquier medida fitosanitaria, se recomienda muestrear el cultivo y observar, dado el caso, cómo evoluciona la plaga en el interior de los túneles a medida que vayan aumentando las temperaturas, ya que, éstas tienden a ser muy altas en los meses de marzo, abril y mayo cuando el cielo está despejado.

En frambuesa, los síntomas más graves, en forma de entrenudo corto, parada del crecimiento y brotes secos, se detectaron en parcelas en brotación que se plantaron entre finales de la primavera de 2020 y principios del periodo estival con plantas a raíz desnuda y planteras. Este cultivo tiene la particularidad de que puede estar en producción constante durante el año, excepto en los meses más calurosos, jugando con variedades remontantes, no remontantes, podas y el uso de cámaras frigoríficas. Por tanto, los periodos de brotación serán frecuentes, solapándose en el tiempo. Además, y a diferencia del cultivo de la fresa, la frambuesa presenta un follaje importante en el interior de los túneles, lo que le confiere un microclima especial, muy similar al tropical, lo que puede favorecer a la biología de S. aurantii. Durante el mes de enero de 2021 su actividad ha sido prácticamente nula, pero, en aquellas parcelas donde el cultivo ha finalizado un ciclo productivo, tras la poda o el secado se detecta una reactivación de la plaga al dispersarse hacia otros hospedantes colindantes. Es muy importante, por tanto, el manejo del cultivo una vez finalizada la recolección de la frambuesa.

En arándano, al igual que en los dos anteriores cultivos, aún es pronto para emitir conclusiones. En principio, durante el invierno, se recomienda prestar atención al cultivo protegido bajo plástico, especialmente en aquellas variedades con más movimiento de savia donde se constata que hay una importante actividad de adultos y larvas. En el cultivo al aire libre no se ha detectado actividad, si bien, se recomienda su muestreo al inicio de la brotación floral y vegetativa.

En los cítricos, en este caso cultivo al aire libre, las capturas han sido, durante el mes de enero y febrero, nulas, previéndose la colonización de los nuevos brotes vegetativos en cuanto se inicie la primavera meteorológica, hecho que podría estar ocurriendo al registrarse en las últimas semanas temperaturas máximas en torno a los 18ºC-20ºC y una humedad relativa moderada-alta. Respecto a los posibles daños a flores y frutos, en estos momentos la fenología se encuentra iniciando la aparición de los botones florales, observándose en zonas/variedades más adelantadas la corola. Tomando como referencia los daños que esta plaga ocasiona en los cítricos de su lugar de origen y los que ocasionan trípidos del mismo género en España, se puede decir que, el periodo crítico es aquel que va desde la caída de pétalos hasta que el fruto alcance en torno a los 4 cm de diámetro. Se recomienda, al estar próxima la floración del cultivo, iniciar los muestreos, especialmente sobre los brotes vegetativos de cara a detectar los primeros daños/larvas.

Respecto a su control, químico y biológico, recordar que, a través de la página web de la RAIF (ampliar información) se puede consultar el listado actualizado de materias activas autorizadas en Producción Integrada Fresa, Frutos Rojos y Cítricos para el control de trips, pudiéndose incorporar, dado el caso, nuevas materias activas o productos fitosanitarios mediante la autorización correspondiente; en cuanto a su control biológico, aún no se tiene suficiente información.