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Incidencia de podredumbre de raíz y cuello en fresa

23/01/2023

La campaña del cultivo de la fresa se inicia con el arranque en septiembre de las plantas multiplicadas en los viveros del norte de España para su posterior trasplante, durante todo el mes de octubre, en los campos de fresa onubense. Este periodo se considera crítico por las pérdidas o marras de plantación que se pueden producir por, entre otros, el colapso de las plantas.

Los datos históricos de los últimos veinte años indican que cada vez es más frecuente que este periodo coincida con temperaturas calurosas para la época, lo que obliga, para compensar la traspiración de las plantas recién trasplantadas y con un sistema radicular en formación, al riego por aspersión y por las cintas de riego con tiempos cada vez más largos.

Desde el punto de vista de la sanidad del cultivo, el ambiente que se crea durante semanas (temperaturas altas, agua libre y elevada humedad relativa) es el favorable para el inicio y desarrollo de enfermedades de suelo que afectan a la raíz y cuello de las plantas, entre las que se encuentran especies de los géneros Colletotrichum, Phytophthora, Rhizoctonia, Verticillium y Pestalotiopsis.

Así, en esta campaña 2022-23, al elevado porcentaje de marras de plantación registrado por las altas temperaturas durante el trasplante al inicio del otoño, hay que sumarle los daños de podredumbre de raíz y cuello favorecidos por los frecuentes riegos aportados. En octubre el índice % de plantas afectadas registró una media provincial cercana al 7%. En noviembre aumentó hasta casi el 11%. Y en diciembre cayó hasta el 3,6%. Hay que matizar que entre octubre y noviembre se estuvo procediendo a la sustitución de marras de plantación que englobaría también a las afectadas por enfermedades de suelo. Las medias de los últimos seis años para dichos meses son del 6,6%, 3,6% y 2,2% respectivamente. Se pone, por tanto, el acento sobre el mes de noviembre de esta campaña.

Ya en enero, destaca el 2,1% de plantas afectadas por podredumbre de raíz y cuello, tanto de plantas “antiguas” como de plantas provenientes de la replantación de marras. La media de los últimos seis años para este mes es del 1,7%.

En cuanto a las medidas de control de las enfermedades de raíz y cuello es muy importante partir de plantas sanas procedentes de los campos de multiplicación. Ya en los campos de producción, en el marco de la gestión integrada de plagas, se recomiendan técnicas alternativas al uso de productos químicos como la solarización o biosolarización, el uso de variedades resistentes y/o estrategias de control integrado como el uso de inductores de defensas naturales de las plantas y/o biofungicidas.

 

Podredumbre de la corona por Phytophora cactorum.