El Consejo de Gobierno ha declarado como Bienes de Interés Cultural, con el rango de Zonas Arqueológicas, los restos del fuerte ibérico de Las Laderas de Morana, en Lucena (Córdoba), y el poblado prehistórico de Mesas de Asta, en Jerez de la Frontera (Cádiz). Con la protección oficial otorgada a estos dos yacimientos, los Bienes de Interés Cultural declarados en Andalucía alcanzan ya la cifra de 1.518.
El yacimiento de Las Laderas de Morana responde a un modelo de fortificación en lugar elevado muy característico de la población protohistórica del valle del Genil. Aunque no se han encontrado huellas arquitectónicas anteriores a la presencia ibera, los restos cerámicos recogidos permiten datar la primera ocupación del enclave en la época tartésica. Del período ibérico han quedado vestigios de una doble línea de muralla y de un baluarte defensivo, a los que se suman otros hallazgos procedentes de la ocupación romana (cisternas, tumbas hipogeas, un almacén y otros elementos constructivos).
En cuanto a Mesas de Asta, esta zona arqueológica se asienta sobre una pequeña meseta aislada que en su día fue orilla del desaparecido Lago Ligustino. Desde las primeras excavaciones emprendidas a mediados del pasado siglo, el enclave es citado habitualmente en la literatura científica como uno de los yacimientos más interesantes del sur peninsular, sobre todo en lo relativo a estudios sobre el Bronce final y el periodo orientalizante. Su recinto alberga estructuras de habitación de distintas épocas, los restos de la muralla iberorromana de Asta Regia, una necrópolis y diversas áreas de producción dedicadas a la fabricación de utensilios cerámicos.