Concertar visita a través del correo electrónico: tecnicocultura@alcaladelrio.es
La muralla romana de Alcalá del Río, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), presenta un perímetro aproximado de 1 500 metros y su planta, de tendencia ovalada, encierra un espacio interior de 14 hectáreas. Su construcción, en torno al siglo I d. C., es un claro ejemplo de la romanización llevada a cabo en la Bética con la llegada de Augusto. Se trata de una muralla con una anchura máxima documentada de 1.20 m y una altura que llega a superar los 8 m. Está construida a base de un durísimo opus coementicium (hormigón romano).
La muralla se levantó rodeando la elevación sobre la que se fundó la ciudad, aprovechando las condiciones topográficas del terreno para potenciar sus defensas. Contribuyó a tal fin el hallarse flanqueada a un lado por el Guadalquivir y al otro por el arroyo Casanchas.
Respecto a su trazado, discurre por la Avenida de Andalucía, Altozano, Real de Castilla, Aurora Martel, Antonio Reverte y calle Sol, donde se ubica el Centro de Interpretación de la Muralla Romana de Ilipa Magna. Según las investigaciones, hasta esa ubicación parece que llegaba desde Burguillos un acueducto que abastecía de agua a la población. A lo largo de diversos tramos se conservan varias torres dispuestas a una distancia casi constante de unos 25 m. En definitiva, un monumento con un elevado valor histórico, paisajístico y patrimonial.
El Centro de Interpretación de la Muralla Romana de Ilipa Magna es un espacio museístico para disfrute de la muralla romana alcalareña y, por extensión, de todo el patrimonio por parte de todos los vecinos, visitantes, profesionales, etc. Así, Alcalá del Río cuenta con un centro donde conocer esta muralla. El centro admite visitas (individual o en grupos) que tienen que ser concertadas previamente en la Casa de la Cultura.