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Fiesta de la Música de las Mozuelas

Ronda nocturna por las calles Autor: Ana Belén García Muñoz Fecha: 2008 Fuente: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
¿DÓNDE?
Varios lugares en el municipio, Cáñar, Granada
¿CUÁNDO?

Consultar programación.

¿CUÁNTO?
Gratuito.

La Fiesta de la Música de las Mozuelas comienza en la madrugada, reuniéndose a las doce de la noche los jóvenes del pueblo (solteros o comprometidos) en un local que les facilita el Ayuntamiento, de modo que pasen la noche resguardados del frío mientras se preparan para salir a "tocar la música de las mozuelas". Es importante señalar la importancia atribuida al alcohol durante esta fiesta. Alrededor de las cuatro de la madrugada se inicia la ronda nocturna, saliendo todos los jóvenes a cantar serenatas a las solteras del lugar por las calles empedradas y angostas de este pueblo de arquitectura serrana. Esta ronda se realiza de forma más o menos ordenada, dirigiéndose siempre a las casas que están más cercanas unas de otras, para así establecer un criterio lógico en cuanto al recorrido se refiere. Las serenatas van acompañadas por instrumentos tales como el acordeón, la guitarra, el bombo, algunas maracas, e incluso, por el traqueteo improvisado de un tenedor rozando una botella de anís. En el momento en el que los jóvenes dirigen sus serenatas hacia el balcón o ventana de la casa de una soltera se produce un gran jaleo, por el cual muchas de estas muchachas se asoman por la ventana para oír la canción que le están dedicando los mozos. La ronda se da por finalizada cuando ya se han cantado las serenatas a todas las solteras del pueblo, aproximadamente a las siete de la mañana, momento en el que los mozos se dirigen al bar a desayunar e intentar recomponerse de una noche tan agitada, habiendo quedado muchos de ellos en el camino agotados por el cansancio. Sin embargo, comienzan a unirse a la fiesta hombres ya casados para acompañar a los pocos mozos que continuarán con las serenatas que se realizan en la mañana. Una vez han desayunado, sobre las diez de la mañana emprenden de nuevo la ronda, comenzando en esta ocasión por la última casa a la que fueron a cantar en la madrugada. Estas mozas han de pagar por el esfuerzo que realizaron la noche anterior los mozos, pues se trata de una inocentada, según la cual los mozos les dan a entender que las canciones dedicadas anteriormente han de pagarse con dinero, de ahí que, saliéndose ellas ahora a la puerta para escucharlas, y tras un total de tres o cuatro serenatas, son éstas y sus familiares quienes pagan la deferencia, introduciendo billetes (incluso hasta de cincuenta euros) en una hucha con forma de cerdo que ellos portan. Al finalizar la ronda se van uniendo todas las mozas del pueblo a la fiesta y, junto a ellas, niños y vecinos de más edad, dando lugar a un gran jolgorio festivo en el centro del pueblo. Una vez realizado todo el recorrido, se "rompe el marrano" para el recuento de la recaudación, dinero que es destinado para organizar los jóvenes una fiesta con comida y bebida para todo el pueblo que será celebrada en la víspera del día de Reyes.

Diciembre.
Vísperas del 28 de diciembre.