Paseando por Ronda: Ciudad antigua, ciudad moderna

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Ernest Hemingway decía que "Es a Ronda a donde habría que ir (...) La ciudad entera y sus alrededores son un decorado romántico". Hoy, desde los planes de ocio de la Agenda Cultural de Andalucía,  nos vamos a Ronda

Hasta la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, Ronda no era más que el casco antiguo que se conserva en la actualidad.

Los romanos y árabes vivieron en el barrio de Ronda denominado hoy “La ciudad”, la parte más noble y antigua, un conjunto urbano de trazado sinuoso, monumental, lleno de viejas casas señoriales, asomado en sus bordes al afilado perímetro del Trajo. Un atento recorrido nos permitirá ir descubriendo la maestría con que los rondeños han ido ensamblando, integrando, las construcciones de los diferentes pueblos y momentos de su historia.

 

La huella árabe

Hay que buscarla sobre todo en su trazado: callejones estrechos y retorcidos y pequeñas plazas estratégicamente situadas. Es un laberinto que aún se complica más por los grandes desniveles del barrio.

Hay calles y rincones maravillosos, con magnificas casas, todas construidas por un patrón semejante: uno o dos patios, dos pisos, portada de piedra, ventanas pequeñas, rejas .. Muchas se edificaron en el siglo XVIII, el siglo de esplendor de la ciudad, y entro todas ellas destacan: el palacio de los Salvatierra, construido en el siglo XVI y reformado en el XVIII, y el palacio de Mondragón , un hermoso edificio mudéjar con magníficas vistas al Tajo, que alberga el Museo de Ronda y un centro universitario.

https://www.museoderonda.es/

Cerca se encuentra la plaza del Campillo, cuyo nombre oficial es María Auxiliadora, donde las vistas aún resultan mejores. La huella de las construcciones árabes tiene un gran ejemplo en Los Baños árabes de Ronda, los mejores conservados de la la época musulmana en la Península. Se construyen extramuros a finales del siglo XIII o principios del XIV

https://www.juntadeandalucia.es/cultura/enclaves/enclave-arqueologico-banos-arabes-ronda

De tiempos árabes es también el pequeño y armonioso minarete de San Sebastián, levantado en el siglo XIV como parte de una mezquita y transformado por los cristianos en el campanario de la iglesia de San Sebastián, hoy desaparecida. De las viejas murallas árabes se conservan fragmentos, entre los que hay que destacar varias puertas. La más monumental de todas es la de Almocábar, motivos de inspiración de pintores, dibujantes y fotógrafos. Está a los píes de La Ciudad, en el barrio de San Francisco, donde se encuentra también, en la zona situada dentro de las murallas, la iglesia del Espíritu Santo, de estilo gótico-renacentista, que erigieron los Reyes Católicos en conmemoración de la toma de la ciudad.

Desde hace unos 30 años el Ayuntamiento de Ronda, que estaba en la zona moderna, volvió a la ciudad, en concreto al mismo corazón; su actual ubicación será en la plaza de la Duquesa de Parcent, un lugar de una majestuosa sencillez. Unos jardines proyectados por el famoso arquitecto francés Forestier, autor también en Ronda de los jardines de la casa del Rey Moro y del sevillano Parque de Maria Luisa, ocupan el centro de la plaza de Parcent. En uno de los laterales está el edificio del Ayuntamiento, viejo cuartel de milicias de 1743, reacondicionado.

Formando angulo recto, el monumento más importante, la Iglesia de Santa María de la Encarnación, Iglesia Mayor de la ciudad. Llama la atención por sus balcones de la fachada principal construidos durante el reinado de Felipe III. El resto de la plaza lo componen iglesias y conventos del Renacimiento y el Barroco.

 

 

Pero también queremos mostraros una Ronda más moderna, una Ronda cristiana, la que surge gracias a los Reyes Católicos en 1485. Se denomina “El Mercadillo”. Frente a la ciudad monumental, el Mercadillo nace como la zona de los cafés, bares y restaurantes, de los bancos y los comercios. Y la Ronda de Vicente Espinel, del toreo y de los viajeros célebres. La construcción del Puente Nuevo fue el detonante del traslado a la otra parte del Tajo el centro vital de Ronda.

Y es que cuentan las crónicas que cuando se inauguró la Plaza de Toros, a su alrededor todo era campo. Ni siquiera se había acabado de construir el Puente Nuevo. Sería por el año 1785, y las obras de dicho puente no se darían por concluidas hasta 1793. Ronda había crecido desde que la conquistaron los Reyes Católicos por las zonas bajas, las más próximas al cauce del río. A este nuevo barrio se le denominó El Mercadillo, por su vacación comercial.

Un paseo por la Ronda moderna se debe comenzar en esta calles viejas; de esta forma es fácil apreciar la evolución de las edificaciones, los estilos de cada siglo, las zonas por donde de decidía ir ganando más terreno al campo,

Algunos elementos barrocos

Las calles del Mercadillo, más anchas y rectas que en la Ciudad, indican ya un gusto por la simetría. La artería principal de la zona es la calla Sata Cecilia, donde está la Iglesia de Padre Jesús, que pasa por ser la más antigua de Ronda. Se construyó en el siglo XVI y se transformo en el XVIII con profusión de elementos barrocos, sobre todo en su bello claustro. A escasos metros de dicha iglesia está la fuente de los Ochos Caños, del siglo XVIII, y unos metros más lejos, también del XVIII, el puente de Felipe II o puente Viejo (no es el famoso) que une el Mercadillo con la Ciudad por la parte baja de la localidad.

Rememorando, a través de estas calles blancas y viejas, de esas bellas viviendas del siglo XVI al XVIII, surge inevitablemente la figura de Vicente Espinel, uno de los hijos predilectos de esta ciudad. Autor de una de las novelas picarescas más importantes, “La vida del escudero Marcos de Obregón“ ( destacar entre sus hazañas la inclusión de la sexta cuerda a la guitarra).

La Ronda decimonónica se centra cerca de la posada de las Ánimas, y se introducen unos cambios notorios en la ciudad: casad de varios pisos, color, zócalos con ladrillo de cara vista en algunas ocasiones, rejas con ornamentación vagamente modernista, etc.

Gustos burgueses para una zona donde el dinero se dejaba sentir. Esta Ronda moderna está a la altura de la antigua, y del lado del Tajo rivalizan sin complejos. Tanto es así que en el Mercadillo se apuesta por los espacios públicos. Desde el mismo puente, por detrás del Parador Nacional de Turismo se puede andar por el fijo del Tajo, durante un buen trayecto. Es además la zona donde alcanza mayor altura. El mejor mirador está en la Alameda, con unos preciosos jardines construidos a principio del siglo XIX.

El centro del Mercadillo es la Plaza de España, situada a un extremo del puente Nuevo. Se reedificó a finales del siglo XIX con el aspecto que presenta hoy. Todas las casas fueron construidas al unísono, y constituyendo un hermoso conjunto. El edificio que da al Tajo fue convertido en Parador. Muy cerca está la Plaza de Toros y las calle de la Bola o las calles comerciales del centro.


 

En torno a la calla de la Bola y a la céntrica Plaza de Toros está la Ronda más bulliciosa, llena de comercios y bares, y todo tipo de visitantes.

Por último queremos resaltar una edificación situado en la Plaza del Socorro (en pleno corazón de El Mercadillo), nos referimos al Círculo de Artistas de Ronda, que todos conoce como El Casino. Dicho espacio tuvo la suerte de acoger el acto fundacional del Partido Andalucista en 1918, siendo pues dicho edificio uno de los ejes de la vida social rondeña. Durante años ha sido el lugar donde se tomaba el pulso político de la ciudad. Allí, entre sus espaciosos salones y bellas estancias, fijó Blas Infante el ideario y los símbolos del primer andalucismo.

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