PASEANDO POR VEJER DE LA FRONTERA

Comparte este plan

A escasos kilómetros de la costa atlántica, y ocupando una posición casi equidistante entre Jerez y Algeciras, la población de Vejer de la Frontera se erige como uno de los núcleos fortificados más relevantes de la zona.

 

Esta pequeña población de cuestas empinadas y casas encaladas destaca por su ubicación en altura, sobre una elevación de casi 200 metros. La actual Vejer contiene en su viejo casco urbano elementos que evocan un pasado medieval, sobre todo su muralla, de época cristiana, y el castillo musulmán. Su posición le aseguraba una ventaja defensiva casi inexpugnable, que se reforzaba mediante la presencia de un castillo, actualmente muy transformado.

La localidad fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1976 principalmente por su arquitectura popular andaluza, ya que la cultura árabe transformó durante años la localidad, que en los posteriores años de consolidación del cristianismo por la zona cumplía funciones militares hasta bien entrado el siglo XV.

Poblada desde el Paleolítico, hay indicios de que el asentamiento se denominase 'Beka'. Por aquí han pasado casi todos los pueblos que han transitado por el sur de Europa.

Durante la dominación romana, la localidad se denominó 'Besitpo'. A día de hoy, aún se pueden ver algunos de los legados arquitectónicos de dicha civilización siendo los más populares el acueducto situado en la pedanía de Santa Lucía, y algunas de las columnas que decoran la Iglesia Parroquial.

Después de los romanos, los visigodos se establecieron en la zona y comenzaron a extender por los pequeños pueblos interiores hasta llegar a la zona del mar. Aquí, es cuando tiene lugar la popular "Batalla del Guadalete" o también conocida como "Batalla de la Janda" tras la cual cayó Vejer en manos de los musulmanes, y con ella gran parte de la Península. Vejer es actualmente una de las poblaciones más atrayentes de la costa gaditana por su paisaje urbano, grado de conservación de su arquitectura tradicional, y testimonios del pasado que conserva.

Musulmanes en Vejer

Vejer de la Frontera -o Bekkeh como la nombraron los musulmanes- estuvo bajo el poder de los árabes durante 539 años. Durante todo ese tiempo los musulmanes dejaron muchos rasgos de su cultura como se puede comprobar en sus típicas calles.

Las crónicas musulmanas citan a Vejer como pueblo-fortaleza. De hecho, la impresionante imagen que la caracteriza, encaramada en un empinado cerro y extendiéndose por sus laderas, y la posición que ocupa controlando la antigua laguna de La Janda - uno de los pocos pasos naturales entre la costa cercana y el interior -, no hace sino confirmar lo que debió ser un significativo valor estratégico y militar.

Su pasado musulmán es directamente perceptible en los abundantes restos de sus murallas y castillo que delatan, por la calidad de su fábrica, el interés puesto en la defensa de la vieja población. Hoy en día, castillo y murallas están embutidas entre blancas edificaciones que hacen olvidar este pasado militar y la elección por ello de un lugar difícilmente habitable en otros contextos.

Pero también, este mismo pasado islámico con el que se vincula directamente su origen, es evocado tanto por el complejo entramado de sus calles, mantenido por el urbanismo cristiano que lo hereda, adaptado primero al recinto amurallado y esparciéndose más tarde por la complicada ortografía en la que se asienta la población, como por la particular fisonomía de sus calles y casas, de una marcada sobriedad externa.

Su conjunto urbano constituye uno de los ejemplos de la arquitectura andaluza que mejor se adecúa al imaginario, más o menos real, de lo que debió ser el concepto de vivienda y urbanismo musulmán.

Su entramado urbano se caracteriza por la irregularidad de una planimetría adaptada a las condiciones impuestas por el terreno y su origen de población encastillada, abundancia de adarves, estrechez de sus calles de complejo trazado con frecuentes recodos, y la apertura de pequeñas plazoletas, en ocasiones meros ensanches de calles, que matizan la sensación de espacio cerrado que se desprende del laberinto de su trama urbana.

Sus calles destacan igualmente, frente a la diversidad compositiva y amplitud de los vanos de fachada propios de buena parte de las poblaciones de la Baja Andalucía, por la sobriedad de las fachadas escasamente ornamentadas de sus viviendas. Una sobriedad que, sin embargo, contrasta con la riqueza cromática y abundancia de flores que caracterizan a los numerosos patios interiores de estas casas vejeriegas.
Otra herencia andalusí a la cultura vejeriega es el 'cobijado', traje típico de Vejer de la Frontera que aún se puede ver cubriendo los rostros de algunas mujeres o cobijadas en representaciones o actividades culturales y turísticas.

Y LLEGARON LOS CRISTIANOS

En el año 1250, la localidad cambia de manos y será el rey Fernando III el que entregue dicho bastión a Alonso Pérez de Guzmán (Guzmán el Bueno) que fue nombrado defensor del Estrecho. Con posterioridad se emancipó de Conil de la Frontera durante el siglo XV mientras que en el año 1939 se separó de Barbate. En tus paseos por Vejer no olvides visitar:

Recinto amurallado
Prácticamente ausente del registro documental, los únicos testimonios disponibles para conocer el pasado islámico de la población de Vejer son sus vestigios arquitectónicos. Entre ellos destaca con fuerza propia su Castillo, que forma parte del conjunto de recintos fortificados que se sitúan en torno a este tramo de la costa atlántica, de los cuales el más importantes es el de Tarifa.

El Castillo de Vejer ofrece una soberbia panorámica sobre, en la que se sitúa la laguna de la Janda. Esta fortaleza dispone de una única puerta de entrada, cuya factura es atribuida a los almohades en el siglo XI, que consiste en un arco de herradura enmarcado en su alfiz. A través de ella se accede al patio principal y al patio de armas, desde cuyas almenas se observan una vistas realmente sorprendentes.

El papel de Vejer como núcleo fortificado se mantuvo con posterioridad a su conquista cristiana, así se transformo dicho Castillo en el siglo XV poseyendo un trazado irregular como consecuencia de su adaptación a la topografía del lugar, y encierra una superficie de más de 4 hectáreas. Conserva las cuatro puertas originales de acceso a las ciudad. Arco de la Segur, Arco de Sancho IV, Arco de la Villa y Arco de Puerta Cerrada. Destacamos también las Torres de la Corredera y del Mayorazgo.

Web de interés: https://www.vejerdelafrontera.org/que-ver/monumentos-vejer/

Iglesia Parroquial del Divino Salvador
Construida sobre una antigua mezquita árabe, de la que se conserva su alminar. En el sector mudéjar de la iglesia existen varios capiteles con decoración geométrica; éstos podrían haber pertenecido a la mezquita anterior.
A mediados del siglo XIV, se comienzan a construir la iglesia gótico-mudéjar , reutilizándose posiblemente materiales constructivos de la mezquita; y finalmente se lleva a cabo la ampliación de un gótico tardío entre 1600 y 1635, cuyo maestro fue Agustín Arguello, junto con Andrés Vandelvira.

Callejón de las monjas
Se distinguen por tanto en el templo dos partes perfectamente diferenciadas, la de la cabecera: gótico-mudéjar y la de los pies: gótico-final. El templo posee dos portadas, las dos pobres en su decoración. Una de las portadas se alza el esbelto campanario, levantado sobre el viejo alminar de la mezquita, que ha sufrido como el resto del edificio dos terremotos importantes, el de Lisboa de 1755 y uno producido en la comarca en 1773. Desde entonces se añadieron unas inmensas grapas metálicas por temor al derrumbamiento.
La parte de la construcción que corresponde a época gótico-mudéjar ( siglos XIV-XV) está constituida por la cabecera y los dos primeros tramos. El ábside es recto y esta rematado por una bóveda nervada de elementos decorativos mudéjares.

Convento de las monjas concepcionistas
Edificio renacentista (s. XVI), actualmente restaurado y dedicado a las actividades culturales y de índole social. Sede del Museo de Costumbres y Tradiciones de Vejer. A su lado se encuentra la calle más emblemática de la ciudad, el Arco de las Monjas, consistente en una sucesión de contrafuertes que sustenta el muro lateral, dichos contrafuertes fueron colocados como consecuencia del terremoto del Siglo XVIII, el Arco de las Monjas, que da paso al barrio de la Judería.

Arco de las monjas

Web de interés: https://turismovejer.es/index.php/monumentos-en-3d/

Plaza de España
Conocida popularmente como la “Plaza de los Pescaitos”, por los peces de colores que tiene la fuerte que se alza en el centro, es obra de la primera mitad del siglo XX a base de azulejaría sevillana. En esta plaza se encuentra el Ayuntamiento.

Y A ESCASOS KILÓMETROS DE VEJER, NO TE PIERDAS:

Santuario de la Oliva
Santuario donde se encuentra la patrona de la localidad, la Virgen de la Oliva. En la Carretera Vejer de la Frontera-Barbate, está construido sobre una antigua basílica visigoda del siglo VII.

De El Pantera - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=48469566

Playa de El Palmar
A tan solo 9 kilómetros de Vejer, se encuentra su playa. Destacamos algunas torres vigías que salpican la costa desde Conil hasta Tarifa. Gran abundancia de restaurantes, chiringuitos y bares, ideales para dejarse llevar por la tranquilidad de sus puestas de sol.

Santa Lucía
Núcleo rural de gran belleza y exuberante vegetación, en esta pequeña pedanía de Vejer aún quedan restos del paisaje de huertas y del complejo de molinos hidráulicos que se levantaron en el vecino cerro de Santa Lucía, aprovechando la abundancia de agua del lugar que da lugar a un paraje de extraordinario verdor que contrasta con la aridez del entorno, en esta zona se encuentra también restos del acueducto romano de Santa Lucía.

Acueducto romano

Por último, la importancia del patio en Vejer

A la hora de reseñar la impronta del pasado musulmán, las casas vejeriegas constituyen un magnífico exponente de la imagen arquetípica de una tradición islámica en la que resaltaría el contraste entre la sobriedad exterior e incluso aislamiento de la calle, y la riqueza y vida de los patios interiores. En Vejer podemos aproximarnos a algunos de estos rasgos, aunque siempre desde la concepción de la arquitectura tradicional andaluza que hoy conocemos en la que, como norma, se ha procurado atenuar la transición calle-casa.

Patio en Vejer

Son muy abundantes los patios, muchos de ellos como espacio compartido de casas de vecinos, que podemos encontrar recorriendo las calles de Vejer. Cada patio resalta por su individualidad, adaptado a la ortografía y estructura de la vivienda. En ellos encontramos los aljibes-pozos que recogían el agua de lluvia, fundamentales dada la ortografía del terreno y dificultad para el abastecimiento de agua, abundantes flores como elemento ornamental imprescindible, además de pilas-lavadero e incluso las antiguas cocinillas de las viviendas. Elementos indicativos de la importancia que han jugado estos espacios sociales en la vida de sus habitantes.

La importancia asignada a estos patios se hace patente si tenemos en cuenta las limitaciones físicas que han afectado al poblamiento de Vejer y el modo como se ha buscado crearlos aprovechando la mínima disponibilidad de espacio.


Video de interés:

https://es-es.facebook.com/ayuntamiento.vejer/videos/1819825841415146/

Comparte este plan