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De la Propiedad Intelectual al Copyleft

12 de marzo de 2014

La Propiedad Intelectual surge vinculada al nacimiento de la imprenta, allá por el 1450. Ya por entonces se creó un sistema de privilegios de impresión y derechos de censura que gestionaban los más poderosos: Monarquía e Iglesia.

En los inicios del s. XVIII la situación cambia y se permite a los autores el derecho de impresión y venta de sus obras. Pero fue en la Revolución Francesa donde surge el concepto de derechos de autor que rige hoy en Europa. En el caso de España fue en las Cortes de Cádiz donde se da al autor el derecho exclusivo de reproducir y publicar sus obras, dando a sus herederos esa exclusividad durante un tiempo limitado.

En la actualidad, la protección de la Propiedad Intelectual no es la misma a nivel internacional. De esta forma existen mayoritariamente dos modelos que cada país ha ido adoptando. Por un lado, EEUU, Reino Unido y otros países siguen el sistema del copyright y por otro, Europa y los países de Latinoamérica han adoptado el sistema de derecho de autor.

El sistema de copyright se basa principalmente en los derechos patrimoniales de las obras, es decir, se centra en lo puramente económico, entiende la creación cultural como un producto de consumo, y como tal sea quien sea el propietario puede venderlo, traspasarlo o regalarlo a quién quiera –persona o empresa- pasando ésta a tener todo el control de la misma. El sistema de derecho de autor comprende más allá de los derechos patrimoniales o económicos, la autoría moral de la obra es “intraspasable e irrenunciable”, por lo que el autor siempre mantiene más allá de la gestión “comercial” de su obra un derecho natural sobre la misma. Pero la realidad es que en la gestión diaria de los derechos de autor no existe apenas diferencia entre un sistema y otro.

En la antigüedad, como decía, eran la monarquía y la Iglesia las que tenían el copyright de todo y no se podía imprimir un libro sin su permiso y los piratas eran aquellos que se saltaban esas restricciones y publicaban libros prohibidos que después distribuían en el mercado negro. Gracias a esos piratas surgieron movimientos como la Ilustración, la Revolución Francesa … ya que hicieron llegar al resto de la sociedad conocimientos claves para el desarrollo de su juicio crítico. Hoy en día son las grandes empresas de la industria del entretenimiento las que poseen el copyright y, al entender la cultura como un producto de consumo, limitan a conceptos económicos el acceso de los ciudadanos a la misma. Quizás dentro de unos años pase como en la antigüedad y gracias a esos a lo que ahora llaman piratas surjan grandes revoluciones que cambien, para mejor, el mundo actual. O quizás no.

© Laurent Hamels - Fotolia.com

© Laurent Hamels – Fotolia.com

Estos piratas tienen en Internet su principal campo de acción, pero es que Internet también ha facilitado a los autores un nuevo paradigma en la creación y distribución de su obra. Con la llegada de Internet surgen nuevos modelos de licenciar las obras para los autores, como son las licencias creative commons.

creativecommons-tutupashHay que tener claro que este tipo de licencias no significa “todo gratis”. En la actualidad, como toda la explotación de los derechos de autor se basa en una legislación impuesta por las grandes empresas de la industria del entretenimiento y esta industria se basa en el copyright, los autores con licencias copyleft se encuentran en la más absoluta indefensión. Casi la totalidad de la gestión económica está cedida a las entidades de gestión, que son las únicas con potestad en muchos casos para cobrar los derechos. A su vez estas entidades no permiten a sus socios licenciar sus obras con licencias creative commons, escudándose en la dificultad de velar por los derechos de sus asociados cuando estos permiten que sus obras se distribuya libremente en algunas condiciones.

En el caso concreto de España, los músicos que licencien sus obras con creative commons no tienen ninguna posibilidad de cobrar derechos de autor cuando su obra es difundida por televisión, radio, cine… ya que las entidades de gestión no permiten ese tipo de licencias y son las únicas autorizadas por el Estado para cobrar en muchos de esos casos.

copyright versus copyleft

copyright versus copyleft

Todos los autores tienen derecho a vivir de su obra. Debería existir una legislación donde los estados velen por los derechos, tanto de los que deciden utilizar el modelo de negocio del copyright, -como ya se hace en la actualidad- y los que deciden utilizar el modelo de negocio del copyleft. Ambos modelos son compatibles.

 

Javier Rivera,
técnico de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, miembro de Pony bravo y Fiera y uno de los creadores de El Rancho casa de discos


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Nota:

Imagen de portada: https://www.flickr.com/photos/melenita/9771579591/
Autora: María Elena CC BY  88x31

5 Comentarios

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  1. jluis
    13 Mar 2014

    Muy acertado, creo que todo va a cambiar, de hecho esta cambiando ya pese a quien no lo quiera ver. Si la imprenta, el vapor o la electricidad causaron «revoluciones socioculturales», migraciones y cambios de modelo vital…. Ahora con mayor razón, velocidad y alcance. Y no parece que sea un cambio «para que todo siga igual» …, sino sistémico. ¡Felicidades Javier!

    • Javier
      21 Mar 2014

      Gracias jluis, está claro que los tiempos están cambiando y hace falta una legislación que no vaya contracorriente.

  2. Copyleft
    21 Mar 2014

    Buen artículo!!

  3. Patricia Dabán
    25 Mar 2014

    Muy interesante. Este tema siempre me ha gustado mucho.

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