Post con vídeo

Agenda Cultural Publicaciones Tiendas Culturales de Andalucia

Estudio de una iconografía: la escultura del Buen Pastor de Gádor. Análisis y propuestas para su conocimiento y difusión.

01 de marzo de 2016

En ocasiones, la historia juega a sorprendernos con hallazgos tan apasionantes como el que tuvo lugar a finales del siglo XIX en Gádor (Almería), donde fueron descubiertos dos buenos pastores junto a otros objetos materiales; al parecer, todos del periodo constantiniano. Este tipo de descubrimientos fruto del azar, nos ayudan a recomponer y comprender mejor, el complejo puzzle que arma nuestro pasado cultural.

Imagen Museo de Almería. Exposición La Fuerza del Símbolo.

Imagen Museo de Almería. Exposición La Fuerza del Símbolo.

La historia del Buen Pastor de Gádor comienza con su hallazgo en 1899 en un paraje  conocido como Pago de Quiciliana. Un hallazgo casual sucedido durante la plantación de naranjos en un cortijo particular, cuando el propietario se topó con la escultura del Buen Pastor y alguna que otra sorpresa más. Y es que, el Buen Pastor no apareció solo. En el momento de su descubrimiento, se encontraron  además, otro pequeño Buen Pastor y un conjunto de monedas y pavimentos de mosaico. Todos estos objetos  fueron datados entorno el siglo IV d.C.

De las monedas y el mosaico nada se ha vuelto a saber, en la actualidad continúa sin conocerse su paradero. En cambio, el otro Buen Pastor de menor tamaño si ha podido ser conservado hasta nuestros días, gracias en gran medida a la actuación por parte del Museo de Almería. Sin embargo, del pequeño Buen Pastor únicamente se conserva la cabeza y el carnero.

En 1949, una vez ambos pastores son entregados al Museo de Almería para su correcta salvaguardia y conservación, el Museo es consciente del valor incalculable que representan ambas esculturas por lo que inmediatamente pasan a formar parte de su exposición permanente. Además, en este mismo año el Museo publicará el que será su primer catálogo, ocasión para la cual decide colocar en portada la imagen del recién llegado Buen Pastor de Gádor.

Imagen Museo de Almería. Exposición La Fuerza del Símbolo.

Imagen Museo de Almería. Exposición La Fuerza del Símbolo.

En definitiva, que los dos buenos pastores aparecieron juntos en 1899 en Gádor, que se separaron tras el hallazgo y, nuevamente, fruto de la casualidad volvieron a encontrarse en el Museo de Almería en 1949; son prácticamente, junto al resto de la información mencionada inicialmente, los únicos datos formales que podemos considerar de manera prudente a la hora de abordar la investigación de ambas esculturas.

Actualmente, a través de la  exposición “La Fuerza del Símbolo” el Museo de Almería ha brindado la oportunidad al Buen Pastor de volver a ser, temporalmente, el protagonista absoluto. Después de veinticuatro años y hasta marzo, el público tiene la oportunidad única de visitar el Museo y conocer de cerca uno de sus bienes más preciados.

Imagen Inauguración de la exposición “La fuerza del símbolo”

Imagen Inauguración de la exposición “La fuerza del símbolo”

En esta muestra el Buen Pastor dialoga con tres placas cerámicas paleocristianas procedentes del Museo de Huelva a través del programa “Los Museos viajan” de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Además esta exposición ha permitido ensayar un modelo expositivo accesible con recursos como un vídeo en lengua de signos, una reproducción de la obra original, el uso de  códigos QR, audioguía online espacio libre de barreras, etc.

Imagen M.A. Marín. Exposición “La fuerza del símbolo”.   Museo de Almería.

Imagen M.A. Marín. Exposición “La fuerza del símbolo”. Museo de Almería.

Buen Pastor 5

La exposición “La Fuerza del Símbolo” también cuenta con una serie de actividades que han tratado de vincular a diferentes colectivos sociales en defensa de la accesibilidad cultural. El museo se convierte así en un importante agente activo para la ciudad con una clara vocación social.

Imágenes Museo de Almería. Taller infantil “¡Bajando a las catacumbas!”

Imágenes Museo de Almería. Taller infantil “¡Bajando a las catacumbas!”

Imágenes Museo de Almería. Taller infantil “¡Bajando a las catacumbas!”

Imágenes Museo de Almería. Taller infantil “¡Bajando a las catacumbas!”

 

Desde el punto de vista estético, ambos pastores presentan algunas diferencias. Principalmente, el Buen Pastor de mayor tamaño muestra determinadas características que lo aproximan más a los modelos orientales, mientras que el Buen Pastor de menores dimensiones ofrece una factura de corte más occidental, concretamente de tipo romano. Mientras el primero nos traslada inmediatamente a la estética arcaica griega; su compañero de menor tamaño, nos recuerda a los pequeños puttis o amorcilos grecorromanos. Por otro lado, probablemente, ambas fuesen adquiridas en lugares diferentes o bien, fueron realizadas por diferentes profesionales con ejecuciones técnicas claramente diferenciadas.

Dos pastores encontrados en Gádor. Fotografía extraída del artículo de A.G.Bellido, 1950.

Dos pastores encontrados en Gádor. Fotografía extraída del artículo de A.G.Bellido, 1950.

Iconográficamente, el Buen Pastor de mayores dimensiones, sigue los modelos estéticos orientales, mostrando un enorme parecido con otros pastores procedentes de Asia Menor, Grecia, Alejandría y Jerusalén. Ejemplo de ello son los tres pastores conservados en el Museo Arqueológico de Estambul. Por otro lado, resulta sorprendente su enorme parentesco con el Buen Pastor conservado actualmente en el Museo Arqueológico Rockefeller de Jerusalén. En contraposición, se han encontrado otros ejemplares cuyas características se muestran más próximas al estilo romano occidental, como es el caso del Buen Pastor hallado en Sevilla o el Buen Pastor exhibido en el Museo Vaticano.

Buen Pastor del Museo Arqueológico Rockefeller de Jerusalén.                                    Extraída de: http://imaginemdei.blogspot.com.es/2011/05/good-shepherd-sunday-fourth-sunday-of.html


Buen Pastor del Museo Arqueológico Rockefeller de Jerusalén.
Extraída de: http://imaginemdei.blogspot.com.es/2011/05/good-shepherd-sunday-fourth-sunday-of.html

 

Buen Pastor, Siglo IV, Museo de arte bizantino y cristiano de Atenas. Extraída de: https://www.pinterest.com/pin/355502964310610804/

Buen Pastor, Siglo IV, Museo de arte bizantino y cristiano de Atenas.
Extraída de: https://www.pinterest.com/pin/355502964310610804/

Estas diferencias se traducen  en la formulación de una posible hipótesis: la existencia en torno al siglo III-IV d.C. de dos escuelas escultóricas definidas estéticamente según su propia herencia cultural. En primer lugar, la Escuela Oriental caracterizada por formas más rudas y geométricas, a la que pertenecerían ciudades como Alejandría, Turquía y Jerusalén. De esta primera Escuela Oriental, emanaría probablemente el modelo primigenio de Buen Pastor según lo narrado en las sagradas escrituras. A su vez, de esta misma escuela, resultarían esculturas impregnadas por la tradición estética mesopotámica y egipcia, caracterizadas por el hieratismo y la frontalidad de sus producciones. Fruto de esta práctica sería el segundo gran foco productor: la Escuela Occidental, vinculada a ciudades como Atenas y, fundamentalmente, a Roma. A esta segunda escuela, pertenecerían esculturas de una factura mucho más delicada y con una clara influencia helénica. De este modo, la Escuela Occidental daría como resultado esculturas fuertemente arraigadas a la tradición estética grecorromana.

Esta hipótesis construida sobre la posible existencia de dos escuelas artísticas no sería del todo descabellada si tenemos en cuenta que a la hora de estudiar el periodo helenístico (tan presente en las producciones plásticas y literarias de los primeros cristianos), la historiografía tradicional ha usado como base el planteamiento de tres escuelas artísticas que surgieron de la gran Escuela de Atenas: las Escuelas de Pérgamo, Rodas y Alejandría.

En tal caso, este tipo de esculturas representantes del Buen Pastor cristiano, no son más que la encarnación material del universo espiritual intangible de las primeras comunidades cristianas.

Imagen M.A. Marín. Exposición La Fuerza del Símbolo.  Museo de Almería.

Imagen M.A. Marín. Exposición La Fuerza del Símbolo. Museo de Almería.

Volviendo al Buen Pastor de Gádor, esta es una escultura plagada aún de numerosas incógnitas y misterios sin resolver. Debido a las causas y condiciones en las que se dio el hallazgo, carentes de la adecuada metodología científica sobre la que se sustenta la arqueología actual, tanto el lugar como la función desempeñados por esta escultura son cuestiones que desconocemos y que, a falta de documentación y ante la profunda descontextualización del yacimiento; difícilmente podremos quizás algún día llegar a conocer. Ambos Buenos Pastores están realizados en mármol cuya procedencia actualmente también desconocemos ante la falta de estudios analíticos que lo avalen. Esta laguna nos impide conocer con certeza, la posibilidad de que hubiese existido un taller local dedicado a la fabricación de este tipo de imágenes pétreas del cristianismo primitivo.

No obstante, respecto a la posibilidad incierta de la existencia de un taller local productor de estas  imágenes escultóricas, aun quedaría una hipótesis más por formular. Esta surge de las palabras escritas en 1798 por un cura ilustrado llamado Antonio José Navarro y, publicadas en 1992 por la Revista Velezana. Antonio J. Navarro, refiriéndose al yacimiento arqueológico de “El Villar” en Chirivel dice:

“Son mui notables los monumentos antiguos, que se han descubierto, y cada dia se sacan de aquel sitio. Se recogen Medallas Romanas á centenares; se han hallado Amphoras grandes; lamparas de barro seguntino; se ven los vestigios de una grande plaza cuadrada, en donde levantó con el arado un Labrador el busto, ó mas bien medio cuerpo de una estatua que parecio de un Satiro, que llevaba sobre los hombros un Cabrito. La piedra es calcarea, basta y floxa, ya carcomida, desfigurado el rostro y las orejas, mutilados los brazos, y todo el pecho y espaladas, se ve sin embargo, cuvierto de pelo largo en remolinos”

Según esta descripción de Antonio José Navarro, ¿existe acaso la posibilidad de que anteriormente al hallazgo de Gádor hubiese aparecido otro Buen Pastor en Chirivel? Cabe la probabilidad de que así sea. Este encuentro temprano, secunda por un lado la hipótesis anterior sobre la existencia de un taller local dedicado a la fabricación de este tipo de esculturas vinculadas a la filosofía cristiana primitiva y, por otro lado, también constata y consolida la teoría que describe toda una red de villas romanas en conexión con sus extensas vías de comunicación, las cuales a su vez promovieron y facilitaron así la expansión del imperio.

En cuanto a la función que debieron desempeñar estas esculturas, muchas siguen siendo las preguntas sin respuestas que han llevado a algunos investigadores a formular diferentes hipótesis. Algunos apuntan a que este tipo de esculturas pudieron formar parte de una villa romana o del triforio de alguna primitiva iglesia cristiana. Otros, sin embargo, ven en estas esculturas parte de lo que en su día pudo ser una mesa de altar.

En resumen, a continuación se citan algunas de las  características propias de esta particular iconografía presente en este tipo de esculturas:

― Se trata de una tipología escultórica esencialmente mediterránea y vinculada a una iconografía de carácter funerario.
― Alude y unifica el ideal cristiano de la salvación y el carácter bucólico pagano de la vida pastoril.
― La iconografía del Buen Pastor fue reproducida en: las paredes de las catacumbas, en sarcófagos, a través de este peculiar modelo escultórico, en bases de recipientes de vidrio y en lucernas.
― Prácticamente todas las esculturas de Buen Pastor halladas han sido datada en torno al siglo III y comienzos del siglo IV d.C.
― Es una tipología escultórica que responde a una iconografía común aunque presenta variables estéticas en cuanto a su composición formal. De este modo, algunas de estas esculturas se encuentran adosadas a una columna  mientras que otras se encuentran totalmente exentas de cualquier otro elemento.
― Iconográficamente, este tipo de esculturas responden, por lo general, al siguiente esquema: un joven pastor vestido con una corta túnica hasta las rodillas, calzado con altas sandalias, portando el cayado típico del pastor y acompañado por el cordero o carnero que sostiene sobre sus hombros y, en algunos casos, por dos corderos-carneros más ubicados a los pies del pastor.
― Las imágenes de pastores y de jóvenes portadores de corderos, carneros o terneros se encuentran ya muy presentes en la iconografía pagana arcaica: el moscóforo griego.
― Estas esculturas pueden aparecer representadas frontalmente o bien, con la cabeza del pastor girada hacia un lado. El caso más común se corresponde con la primera opción en la cual el pastor se presenta de manera totalmente frontal.
― Son esculturas de las que se desconoce su funcionalidad original.
― Son esculturas que aún esconden muchísimas incógnitas por desvelar.
― Las esculturas encontradas hasta el momento están vinculadas con los principales centros de la cristiandad  primitiva.
― Prácticamente todas las esculturas del Buen Pastor conservadas se encuentran realizadas en mármol y son de dimensiones medias sin llegar a ser esculturas monumentales.
― La mayoría de estas esculturas ingresan en museos durante la primera mitad del pasado siglo XX.

En conclusión, las esculturas del Buen Pastor conservadas en el Museo de Almería son, indiscutiblemente, ejemplos únicos tanto de un periodo paradigmático de nuestra historia como de un prototipo iconográfico singular, vinculado al profundo pensamiento cristiano primitivo y a la realidad social y estética pagana de la que irremediablemente los cristianos formaban parte como ciudadanos romanos.

Imagen M.A. Marín. Exposición La Fuerza del Símbolo.  Museo de Almería.

Imagen M.A. Marín. Exposición La Fuerza del Símbolo. Museo de Almería.

Mari Ángeles Alonso Capel – Historiadora del Arte y Museóloga.
Comisaria de la exposición “La fuerza del símbolo” (Museo de Almería)

Comentarios

Suscribrime a estos comentarios

RSS 2.0 RSS V .92 ATOM 0.3

Deja un comentario (*)

(*) Los comentarios y participaciones deberán ajustarse al tema o contenido de la entrada relacionada, y en ningún caso podrán ser ofensivos, difamatorios, publicitarios, pornográficos o ilícitos, de acuerdo con lo especificado en el “Aviso legal”

Si tu comentario incluye enlaces, nuestro equipo revisará que no contenga spam, por lo que no se publicará automáticamente.