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Nueva vida en plomo y piedra

18 de diciembre de 2019

Entre mayo y julio de 2019 se ha realizado la restauración de varios elementos importantes de este museo, que era muy necesaria y que ha dado nueva vida a estas piezas. La intervención se ha llevado a cabo sobre tres elementos de piedra (una estela, una portada y un fragmento epigráfico) y uno de plomo (sarcófago romano).

Si comenzamos por los elementos de piedra, curiosamente todos han sido mencionados de una forma u otra en artículos anteriores en este blog. La portada mudéjar presentaba una pátina de suciedad (polvo superficial, suciedad adherida, manchas de encalados, pintura, zonas descohesionadas, etc.), además mostraba señales de humedad, algunas fisuras y los bloques que la componen estaban unidos entre sí con mortero de yeso, aunque la parte baja estaba sensiblemente peor conservada que la superior, donde está la mayor parte de la decoración. Se ha realizado una limpieza de toda la piedra y la retirada de los morteros de yeso, eliminando también los que unían la portada a la pared, con lo que se consigue una mayor aireación, además se ha consolidado la parte baja y se han realizado reintegraciones volumétricas de bajo nivel con mortero coloreado de forma similar a la piedra.

Intervención en portada mudejar

Por otra parte tenemos la intervención en un fragmento epigráfico que formaba parte de un monumento funerario (ver en el blog Una obra, un compás y una dama en su lugar), del que se hizo una reconstrucción aproximada de cómo pudo ser originalmente, cuando se realizaron obras en el museo. Esta pieza mostraba sobre todo suciedad superficial, por lo que se ha realizado fundamentalmente una limpieza mecánica (con bisturíes, escalpelos, cepillos y ultrasonidos).

Estado final fragmento epigrafico

Finalmente en los elementos de piedra vamos a señalar la estela de Gémina, un cipo funerario de época romana dedicado a esta esclava que murió durante el parto y que tiene un interés especial por su epigrafía y por su trasfondo social, tanto que mereció un artículo del blog dedicado exclusivamente a esta pieza : ¿Una esclava o la mujer más importante?. En cuanto a la intervención, ha sido complicada porque la estela se encontraba en el suelo, apoyada sobre elementos pétreos unidos con argamasa de cemento y pintada con pintura blanca que había invadido la piedra. La pieza estaba fragmentada en tres partes, adheridas con resina, de la que se veían externamente los goterones y unidas con un perno de hierro central. Todo ello ha complicado mucho el proceso de restauración, pues hubo que separar todas estas piezas y limpiar los restos de resina, mortero de cemento y pintura. En lugar del perno de hierro se insertó una varilla de fibra de vidrio y se unieron las piezas con resina epoxi. Las zonas con lagunas se integraron con mortero de similar coloración a un nivel más bajo. También se realizó una limpieza de la superficie y se modificó el sistema expositivo. La estela de Gémina ahora está expuesta a una altura suficiente para poder ser contemplada con la amplitud que se merece, podemos decir que finalmente ha encontrado su lugar en el museo. No ha sido fácil todo este proceso por el volumen, el peso y hasta la forma de la pieza, pero ha sido aún más complicado el traslado de lugar y la realización de una nueva estructura que armonice con el resto de la exposición y que garantice la integridad de la misma.

Estado inicial estela Gemina

Estado final estela Gemina

Colocación de la estela Gemina

Pero nos queda por mencionar la pieza de plomo, un ataúd romano que ha requerido mucho tiempo de intervención y que ha presentado muchas dificultades para su restauración. De hecho, así lo señala la empresa encargada de los trabajos en su memoria final: “la intervención del sarcófago ha sido la más compleja de las efectuadas durante este contrato”. El proceso ha sido muy complicado, pues se ha tenido que desmontar, siglar las piezas, limpiar cada una de ellas, crear un armazón donde se pudiera volver a montar el ataúd y ver la forma de reconstruir los elementos que faltaban y que se consiguiera exponer sin peligro para la estabilidad del mismo, todo ello respetando la integridad de la pieza arqueológica. Todo un desafío que, sin entrar en detalles sobre todo el proceso, pues ya se excedería mucho del propósito de este artículo, ha dado lugar a un resultado magnífico que nos permite ver el sarcófago reintegrado, pero salvando su antigüedad y la originalidad de las piezas que lo componen.

Proceso intervención ataud

Estado inicial ataúd

Estado final ataúd

María del Mar Capel García
Ex directora del Museo Arqueológico de Úbeda

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