Mayo
18
|
19
21:00

SALA

A

Danza

ISRAEL GALVÁN

La fiesta

 

ESTE ESPECTÁCULO TIENE LUCES ESTROBOSCÓPICAS

 

Espectáculo presentado en colaboración con el INSTITUTO ANDALUZ DEL FLAMENCO.

 

 

Concepto, dirección artística y coreografía: Israel Galván Dramaturgia: Pedro G. Romero Música: Israel Galván y el Niño de Elche Con Israel Galván, Bobote, Eloísa Cantón, Emilio Caracafé, Ramón Martínez, Niño de Elche, Alejandro Rojas-Marcos, Alia Sellami, Uchi.

Espectáculo para 9 intérpretes.

 

CREO QUE LA FIESTA ES A LA VEZ LA EXPRESIÓN Y LA NECESIDAD DE MI CULTURA. ISRAEL GALVÁN.

EL CENTRAL SE VESTIRÁ DE GALA CON LA NUEVA PROPUESTA DE ESE COREÓGRAFO Y BAILAOR ÚNICO QUE HA DINAMITADO LAS FRONTERAS ARTÍSTICAS.

EL ÚNICO ARTISTA ESCÉNICO ESPAÑOL QUE HA TOMADO AL ASALTO EL LUGAR DE HONOR DEL FESTIVAL DE AVIGNON: EL PALACIO DE LOS PAPAS.

 

Ha dinamitado todos los clichés, ha domesticado su cuerpo hasta la extenuación, ha impuesto su singular trayectoria en todos los territorios geográficos, ha vuelto del revés los escenarios y plateas de los festivales y teatros más exigentes del mundo y ha conseguido que entendamos que no hay que negar la tradición para, desde ella, escribir la sintaxis del cuerpo de “una forma otra”. Israel es el embajador indiscutible de la danza española viva.

Como dicen algunos: este creador “come en otra mesa”. Eso se llama tener firma y no todos los artistas llegan a tenerla. Es lo más difícil. Sólo Israel puede hacer de Israel. Para conocerlo solo nos cabe aceptar su reto espectáculo tras espectáculo. Intentar imitarlo es iniciar una aventura destinada al fracaso desde su inicio. Un privilegio tenerlo con nosotros.

En esta fiesta nuestro artista ha decidido investigar una nueva forma de relación con el cuerpo a través de una pieza coral inédita. En la cima de su carrera, Israel se confronta con ocho artistas, cuatro bailarines y músicos atípicos tradicionales y contemporáneos, para poner en valor los orígenes del flamenco. Las fiestas de Sevilla, Israel las frecuenta desde que tenía cinco años. En esta creación, Galván se revela ante una determinada visión de la fiesta.

 

La fiesta nos llama la atención sobre detalles mínimos tales como el chasquido de los dedos o el castañeo de dientes. Ninguna fiesta se celebra sin su anti-fiesta, en la cocina, en un callejón o en un pasillo, en los margenes, en las fronteras, tras aquellos que bailan. Este circulo alrededor del astro es al que Israel ha querido esta vez prestar su atención.

 

Así pues como ellos, los componentes de esta producción dicen:

 

Nos disponemos alrededor, cada uno de su madre y de su padre, pero todos a una, a una fiesta lúcida y lucida, comida cruda de miradas, palabras, cantos, saludos, bailes, danzas y animaladas. Lo personal depende de lo común y al revés. Como un archipiélago, gentes unidas por aquello mismo que los separa.