El proceso de convalidación y equivalencia de estudios tiene como objetivo reconocer oficialmente los conocimientos y competencias adquiridos previamente por el alumnado, facilitando su integración en nuevos programas académicos o en el ámbito laboral.

La convalidación reconoce qué asignaturas o módulos aprobados en otro plan de estudios son equivalentes en contenido y carga horaria a los del programa actual.

En cambio la equivalencia establece que un título o grado obtenido tiene el mismo valor a efectos laborales y/o académicos que uno del sistema nacional vigente.