Ana Baruque Galiana, docente del IES Lucus Solis, Sanlúcar la Mayor (Sevilla) - Revista Andalucía Educativa

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Ana Baruque Galiana, docente del IES Lucus Solis, Sanlúcar la Mayor (Sevilla)

Si unir una profesión y una pasión para generar una buena práctica educativa resulta algo loable, conseguir que esta se mantenga en el tiempo durante 20 cursos resulta una proeza poco común. Esto lo ha logrado Ana Baruque Galiana, docente del IES Lucus Solis, en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), con la organización de un concierto anual en el que se vuelca toda la comunidad educativa. En su motivación ha subyacido la convicción de que la música es una potente herramienta de transformación personal y de unión.
viernes 29/05/2026
Ana Baruque Galiana, en la gala 20 años de música en el IES Lucus Solís
Ana Baruque Galiana, en la gala 20 años de música en el IES Lucus Solís

Por Luis Sancho Rodríguez. Técnico del servicio de Planes y Programas Educativos de la Dirección General de Innovación y Formación del Profesorado. Fotografía: José Luis Alarcón.

A pesar de haberse licenciado en Filología Hispánica, Ana Baruque Galiana siempre tuvo una acentuada vocación por las artes escénicas que le llevaría a compaginar su carrera con los estudios de canto en el Conservatorio de Sevilla. La creación de un coro de ópera en el Teatro de la Maestranza, en la Sevilla posterior a la Expo 92, le brindó la oportunidad de desarrollar, durante más de veinticinco años, esa facetan artística en un entorno de primer orden. En paralelo, la oposición de Secundaria por la especialidad de Música le pondría ante el reto de transmitir esa pasión a su alumnado, convencida de que este merecía una experiencia que fuera más allá de tocar la flauta dulce y la asistencia puntual a un espectáculo como público.

Los Conciertos del Lucus


 

Ana recuerda cómo, cuando llegó al Lucus Solis, en el curso 2003, se dio cuenta de que entre el alumnado, pero también entre el profesorado, había un potencial artístico que debía ser mostrado al público. La idea dio su fruto dos años después, en el curso 2005-2006. Entonces ella no era consciente de que acaba de iniciar una aventura que se iba a mantener en el tiempo hasta llegar a la actualidad, cuando el pasado 24 de abril, el Concierto del Lucus Solis celebraba su edición vigésima. En ese tiempo, Los Conciertos del Lucus, como se les conoce, se han convertido en un evento que trasciende el ámbito escolar, siendo reconocidos como un logro educativo y un acontecimiento que nadie se quiere perder.

Su organización supone un notable esfuerzo de meses que incluye la selección de artistas y temas. Son los propios intérpretes quienes proponen lo que les gustaría hacer y Ana destaca cómo cada canción requiere de una atención especial: "no solo hay que asesorar en aspectos como la afinación o el ritmo, sino que a veces es necesario darle la vuelta al concepto de la actuación, con la búsqueda de otros instrumentos o un cambio de estilo que se ajuste más a la potencialidad expresiva de los artistas y a lo que desean transmitir". También requiere de un paciente trabajo de planificación de ensayos, reuniones con el Ayuntamiento, con la Casa de la Cultura, el diseño del cartel, los programas de mano, las entradas y de la coordinación de un montón de fieles colaboradores y cómplices. Enrique Naranjo, uno de los antiguos alumnos que sigue participando cada vez que puede, destaca de Ana "su capacidad para tener todo organizado al milímetro y hacerlo con un cariño inmenso, como pocas personas conozco". Enrique es actualmente profesor de Fundamentos de Composición y reconoce, desde su experiencia, que ese cariño no solo se dirige a los demás, sino "a su propia profesión: la música y la docencia".


 

Curso tras curso, sobre el escenario, Ana consigue que alumnos y profesores se reúnen para ofrecer un variado programa de todos los estilos: pop, rock, clásica, flamenco, rap... Normalmente, quien prueba un año acaba repitiendo, siendo muy emocionante comprobar cómo los nervios e inseguridades de quienes debutan se transforman, tras un par de ediciones, en una experiencia de afirmación personal que saca a los artistas que llevaban escondidos. Esto puede explicar que sea habitual encontrar a antiguos alumnos o alumnas que vuelven para cantar un tema, acompañar al piano a algún amigo o, simplemente, disfrutar del espectáculo. Se ha dado incluso el caso de exalumnos que, pasados los años, han subido de nuevo al escenario convertidos en docentes de su antiguo instituto. También ha permitido, en alguna ocasión, que un alumno o alumna compartiera el escenario con uno de sus progenitores. Y es que el concierto ha contribuido a crear, a su alrededor, una verdadera familia.

La música nos une

Consciente de la comunión que permitía el concierto, el Departamento de Música adoptó hace años como lema La música nos une y, desde luego, esa filosofía se ha extendido a muchas de las actividades que ha emprendido.

A este respecto, requiere una mención especial el coro de alumnos y profesores que, bajo la dirección de la propia Ana, se priva de uno o dos recreos por semana para poder ensayar. Se trata de una iniciativa muy singular, puesto que, en ese momento, alumnado y profesorado comparten el rol de coralista y no son pocas las veces en las que un "peque" de primero de ESO acaba corrigiendo a su "profe de Mates" la afinación de una nota o la pronunciación de un texto en inglés. Si bien durante el primer trimestre el coro suele preparar un repertorio de villancicos que ofrece en el centro y en alguna entidad del municipio, como los colegios de primaria o las residencias de ancianos, su mayor esfuerzo consiste en preparar el tema que interpretarán en el concierto. Su actuación, no solo por su elevado número de integrantes, sino por su pasión y su calidad, suele ser una de las más esperadas de cada nueva edición.

 

     La música se ha convertido en un elemento identitario del Lucus Solis. - Eva Bernad   

 

En todo ese tiempo, gracias al tesón de Ana y de todos los que la han seguido con pasión, como subraya la directora, Eva Bernad, "la música se ha convertido en un elemento identitario del Lucus Solis", presente en las graduaciones, en las efemérides, en los intercambios escolares o en los proyectos Erasmus+. Precisamente, en el campo de la internacionalización, cabe destacar la participación en el Programa Comenius en 2009. Ese año se planteó una especie de festival de Eurovisión para centros de secundaria. El instituto presentó, en representación de España, una canción original compuesta e interpretada por alumnos y alumnas, con el apropiado título de People Together, que, en la final, se impuso a las canciones de Francia, Eslovaquia e Inglaterra, que era la anfitriona. Pero ese no sería su único triunfo, pues, de regreso a casa, los artistas lograron también la distinción de Sanluqueños del Año.

Artes escénicas

La aparición de los Proyectos Integrados, a partir de 2006, fue una oportunidad que Ana aprovechó para dar cabida en el Lucus a las artes escénicas. De ahí surgirían los Talleres de Teatro que, como asignatura de diseño propio, vienen impartiéndose con éxito desde hace años en los niveles que van de 3º de ESO hasta 2º de Bachillerato. Y es que el teatro y la música son instrumentos "muy poderosos" para la transformación personal, para crear vínculos con el grupo, para expresar y trabajar las emociones o abordar temáticas que afectan al alumnado y que van más allá de lo puramente curricular.


 

Vocaciones artísticas

     la búsqueda de la mejor versión de mí mismo está guiada por el hecho de que Ana me hizo mirar el mundo a través de la música. - Ale Victoria   

 

En algunos casos, el encuentro con Ana Baruque ha sido determinante para que una afición a la música o al teatro se transforme en una vocación y, en unos años, se convirtiera en una elección profesional.

Emotivo reconocimiento de Ale Victoria a su profesora

Es el caso de Braulio Gómez, para quien la confianza recibida por parte de Ana fue, con el tiempo, el germen de la confianza necesaria para, tras haber estudiado Periodismo, poder reconocer qué es lo que le hace feliz en la vida y matricularse en la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla hasta convertirse en el actor profesional que hoy es.

Por su parte, el cantante y guitarrista Ale Victoria, que acaba de sacar al mercado su tercer trabajo discográfico, también salió transformado de su encuentro con Ana. Subió al escenario por vez primera, de la mano del concierto, cuando era "un chiquillo de la ESO" y, con los años, se ha convertido en un pilar fundamental del evento, encargándose, junto con su colega y también exalumno Francisco Mora, de la labor de técnico de sonido. Su gratitud hacia la profesora es inmensa: "la búsqueda de la mejor versión de mí mismo está guiada por el hecho de que Ana me hizo mirar el mundo a través de la música".


 

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