La tradición que suena en las aulas - Revista Andalucía Educativa
Andalucía Educativa
Junio 2026- 2026
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La tradición que suena en las aulas
La tradición oral nos enseña algo muy valioso: parar y escuchar. Cuando un niño se sienta con su abuelo o abuela para que le cante una canción, está viviendo un momento de atención y conexión muy especial. No es tan inmediato como muchas cosas hoy en día, requiere tiempo, paciencia y respeto por la memoria de quien está contando. Y eso también es educación". - Remedios Pelegrina
En la vertiente sur de Sierra Nevada, entre cumbres y acequias, con el Mediterráneo en su horizonte, una escuela custodia un tesoro de valor incalculable. Está hecho, en palabras de Lorca, "de criaturas, delicadas criaturas" que han encontrado en sus aulas un refugio amable donde seguir latiendo. Les hablo de música, de vínculo y patrimonio.
Desde sus tres sedes, la comunidad educativa del CPR Alpujarra lleva años desarrollando un proyecto para rescatar canciones en peligro de extinción. Estas habitan en la memoria de los mayores, transmitiendo de forma oral lo que no siempre las pone a salvo del olvido que impone el paso del tiempo. Por eso, el centro abre sus puertas: las canciones viajan desde las casas de abuelos y abuelas hasta los pupitres para ser investigadas; se transcriben, se trabajan y, llegado el momento, se convierten en piezas musicales que el alumnado canta acompañado por instrumentos como la guitarra, el laúd o la bandurria.
No es una actividad puntual, la música tradicional tiene un papel central en el día a día de esta escuela, pero también del pueblo. Muchas familias, alumnado y docentes se encuentran vinculados al grupo de cuerda Los Vergeles, encabezado por Sixto Moreno, fundador a su vez, junto a su pandilla de la infancia, del grupo folk Lombarda. Empezó su camino en las rondallas, enamorándose desde pequeño de un tipo de música que se quedaba fuera de los circuitos comerciales. Este artista, profesor de música e investigador de renombre y dilatada trayectoria, lleva toda una vida recuperando música tradicional andaluza, especialmente de Granada. Sixto es, por tanto, una figura muy querida en nuestro proyecto, siempre dispuesto a colaborar en cada una de las actividades que de éste derivan.
Trabajo de rescate
Remedios Pelegrina es la directora de este centro rural y tutora del grupo de 1.º-2.º-3.º de Primaria. Además, al igual que otras maestras, como Elvira o Ana, lleva mucho tiempo en grupos de música tradicional de la zona. Ella describe el inicio de este proceso como "algo sencillo pero muy valioso: la conversación con personas mayores". Y es que todo parte de un momento de calma compartida en el que el alumnado entrevista a familiares o vecinos y les pide que les canten canciones de antes: "Grabamos esos recuerdos en audio para no perder ningún matiz".
Después, ya en clase, toca trabajar con el material obtenido de forma globalizada. "El alumnado transcribe las letras, investigamos para qué se cantaban, en qué momentos de la vida del pueblo aparecían y cómo se transmitían de una generación a otra", explica la maestra. Esto permite estudiar saberes de Historia desde una perspectiva fascinante: los ámbitos de la vida cotidiana y la microhistoria. Aterrizamos en la vida de la gente común, de a pie (mayoría, como ahora, frente al protagonismo habitual de personajes ricos y poderosos). Asimismo, desde áreas como Lengua y Artística "analizamos la letra, la transformamos en cómic, en cuento o en pequeñas narraciones".
Como se puede ver, estamos ante un proyecto que aborda múltiples competencias de forma natural: "Tienen que entrevistar, escuchar con atención, hacer preguntas, grabar audios y plasmarlos sobre el papel; además de expresarse ante sus compañeros para contar quién les enseñó la canción y qué han descubierto sobre ella". Así, sin apenas darse cuenta, investigan, comunican, construyen conocimiento y nutren su creatividad. No solo se acercan a sus propias tradiciones, sino que desarrollan cierta sensibilidad hacia la valorización y conservación.
Con todo ello, este patrimonio encuentra refugio en el papel y la cuerda. Reme cuenta que, cuando ya está clara la canción, se la pasa a Sixto, quien "realiza los arreglos para guitarra, laúd y bandurria, instrumentos presentes en la música tradicional alpujarreña". En este punto, Sixto intenta respetar la melodía original y las diferentes versiones. Como él mismo explica, "hay que tener en cuenta que muchas se han ido transmitiendo de oído y, aunque me gusta hacerlas llegar tal y como son, también suelo enriquecerlas con percusiones, por ejemplo, o añadiendo en algunos momentos fragmentos de creación propia basándome en la melodía original; se trata de que la canción sea asequible y llegue mejor".
Una vez que Sixto ha hecho su magia, Remedios se va pasando por las clases para ensayar con cada grupo. Todo esto no está libre de dificultades, sobre todo en el contexto de un CPR, con aulas multinivel y realidades muy distintas en cada una: "El principal reto ha sido integrar una actividad que implica a todo el centro dentro de su ritmo habitual. A veces también cuesta que todo el profesorado vea, al principio, el sentido de dedicar tiempo a ensayar canciones tradicionales", admite ella. Sin embargo, con el paso de los años el propio proyecto ha ido demostrando su valor, logrando que Música deje de verse como un área "secundaria" de menor importancia. Esto es posible cuando el trabajo sale de las cuatro paredes del aula, involucrando a toda la comunidad educativa y haciéndose visible en efemérides tan importantes como el Día de Andalucía. Es entonces, viendo a todos cantando por las calles del pueblo junto al grupo Los Vergeles, cuando esta directora se emociona enormemente: "En ese momento sientes que todo el trabajo ha merecido la pena". Una sensación compartida por muchos, al darnos cuenta de que, como ella defiende, lo que suena "no es solo música: es identidad, memoria y convivencia entre generaciones".
Encuentro Intergeneracional: Educación Patrimonial
En la era de la inmediatez, la soledad hiperconectada y el scroll infinito, detenerse a escuchar sin prisa la palabra del mayor es un acto de resistencia, de reconocimiento, de justicia. La iniciativa aquí presentada busca construir un puente entre generaciones, una simbiosis entre escuela y entorno. Convencida de ello, Reme defiende que "la tradición oral nos enseña algo muy valioso: parar y escuchar. Cuando un niño se sienta con su abuelo o abuela para que le cante una canción, está viviendo un momento de atención y conexión muy especial. No es tan inmediato como muchas cosas hoy en día, requiere tiempo, paciencia y respeto por la memoria de quien está contando. Y eso también es educación".
Hablamos de educación patrimonial. Y propuestas como esta contribuyen a la creación de una ciudadanía activa y participativa (García y Martínez, 2017) en el proceso de preservación, valorización y divulgación de su patrimonio. Entendiendo este como el vínculo, que no el objeto o la persona (Fontal, 2023).
Desde los dominios de la cultura, la música podrá ser percibida como una de las cosas menos necesarias, pero todavía no conocemos una cultura en donde no exista. - Bruno Nettl (2005)
Además, de acuerdo con Reme y Sixto, es una manera de que estos niños y niñas crezcan sintiendo que pertenecen a algo más grande, colectivo y humano. Porque esta música es parte de la cultura popular que ha ido nutriendo nuestras raíces. Lo que nos lleva a reivindicar un papel mucho más relevante para la música tradicional en el sistema educativo. Ya lo decía Bruno Nettl (2005): "Desde los dominios de la cultura, la música podrá ser percibida como una de las cosas menos necesarias, pero todavía no conocemos una cultura en donde no exista".
En los centros debemos, siguiendo a Sixto, "rescatar del olvido esas melodías y mantener las que ya están; recopilándolas y divulgándolas bastante mejor de lo que se ha hecho hasta ahora". Este espíritu de rescate tiene su reflejo en una iniciativa del artista y su hermano Francisco Javier, quienes han ido haciendo un acopio de instrumentos del mundo hasta configurar la gran colección que, tras una etapa en la Alpujarra, abrirá sus puertas a finales de este año en Huétor Tájar como la mayor exposición de instrumentos de toda Andalucía.