Saltar al contenido

Información básica

El asma es una enfermedad crónica, no transmitible, del aparato respiratorio, que se caracteriza por inflamación de los bronquios. Se  manifiesta fundamentalmente en forma de crisis que provoca dificultad en la respiración.

Es una afección respiratoria frecuente en la edad infantil. Es común en personas jóvenes con una historia clínica de catarros continuados, o de antecedentes familiares asmáticos.

Los ataques de asma son consecuencia de una inflamación en la vía aérea (bronquios) que dificulta la entrada de aire en los pulmones.

Las crisis de asma se relacionan con el consumo de ciertos alimentos o la presencia de determinados agentes alérgenos.

Las causas que provocan el asma y motivan la respuesta de los mecanismos principalmente inmunológicos se clasifican en:

  • Extrínsecas. Son agentes alérgenos (polen, lana, polvo, etc.) o contaminación atmosférica, materias irritantes, variaciones meteorológicas, etc.
  • Intrínsecas. Están representadas por microbios, hongos, trastornos psíquicos, etc.
  • Mixtas. Combinación con frecuencia de naturaleza bacteriana (factor intrínseco) y factores extrínsecos.

Los síntomas del asma pueden variar en intensidad y duración. Los más característicos son:

  • Dificultad respiratoria.
  • Sibilancias (pitidos), originadas por espasmo bronquial, que estrecha la luz de los mismos por donde pasa el aire;
  • Tos, sobre todo por la noche, que puede ser seca o con mocos.
  • Opresión de pecho (sensación de tirantez en el pecho) y respiraciones cortas y rápidas (taquipnea).

Existe un tipo de asma inducido por el esfuerzo, que es importante conocer, sobre todo en la población infantil.

Hay que diferenciar el asma, que como se ha citado es una enfermedad crónica, de la alergia, que es una respuesta defensiva frente a sustancias.

Del mismo modo,  se debe diferenciar el asma del coronavirus, porque que no es una enfermedad contagiosa, es un trastorno crónico en las vías respiratorias.

El manejo terapéutico del asma, en todos los casos, se trata de disminuir los síntomas con medicamentos broncodilatadores y antiinflamatorios, que se administran por vía inhalatoria.
Entre los fármacos broncodilatadores, los hay de acción rápida, para el tratamiento de rescate (en el momento de la crisis) y los de larga duración, para el de mantenimiento.

Los fármacos antiinflamatorios se utilizan para el tratamiento de mantenimiento en aquellos niños y niñas que precisan este tipo de terapia, por síntomas frecuentes, por tanto, deben ser de administración diaria y no suelen administrase durante las horas de estancia en el centro educativo. Reducen la inflamación y la hinchazón de la cubierta interna de los bronquios más pequeños (bronquiolos) y la producción de moco.

Algunos niños y niñas precisan además otros tipos de tratamientos farmacológicos. Incluye:

  • El tratamiento de mantenimiento, que hay que tomar de manera continuada en función de la intensidad de los síntomas y del número de crisis.
  • El tratamiento de rescate, para el momento de la crisis.

Por lo tanto es muy útil, el entrenamiento para la prevención de las crisis, el manejo de dispositivos de inhalación y otras habilidades de control del asma.

En este sentido, algunas orientaciones para tratar los ataques a tiempo, son:

  • Estar pendientes de la respiración y controlar de la tos, sibilancias, etc.
  • Tener actualizadas las vacunas.
  • Tomar medicamentos según las indicaciones.
  • Evitar exponerse a desencadenantes del asma.

ASMA, DEPORTE Y SALUD es un programa del Grupo Asma y Salud formado por profesionales del sector sanitario, médicos de EOE y profesorado de educación física de centros andaluces en los que se utilizó y validó un material muy útil y con una aplicabilidad en la escuela muy grande.

PARA SABER MAS. Ejemplos:

Nodo: sv0204.ced.junta-andalucia.es
Ir al inicio