El piñón se consolida, pues, en Andalucía como recurso económico en las zonas forestales, dado que la comunidad autónoma es líder en producción primaria, destacando asimismo, la apuesta por la industria de transformación, gracias, por ejemplo, a la Corporación Piñandalucía. Se trata de una sociedad cooperativa de integración que agrupa a Coforest SCA, Santiago Perea SL y la Junta de Andalucía; un proyecto empresarial de gestión netamente andaluz basado en la colaboración público-privada y creado para potenciar, regular y desarrollar el sector de la piña y el piñón bajo criterios de sostenibilidad integral: económica, social, ambiental y territorial.
Con una superficie de forestal de más de 270.000 hectáreas de pino piñonero -con más del 70% del arbolado de esta especie-, el piñón es el aprovechamiento de mayor valor económico que se obtiene del Pinus pinea, a la vez que es un ejemplo de sostenibilidad.
Dada la importancia ecológica, económica y social que este aprovechamiento supone para la comunidad autónoma -la recogida de la piña en montes públicos durante la última campaña ha generado más de 4.500 jornales-, la Junta de Andalucía está impulsando estudios de I+D+i encaminados a la implantación de nuevas técnicas culturales para incrementar la producción de piña, como los injertos, y encontrar técnicas que permitan conocer el volumen de cosecha esperado, problema clave para el sector piñero dado el carácter irregular que presenta esta especie. Además, la Consejería de Medio Ambiente realiza un esfuerzo en certificar la piña como producto ecológico, puesto que la demanda de piñón ecológico está experimentando un progresivo crecimiento.
En Andalucía se está avanzando mucho en la implantación de nuevas tecnologías. En este sentido, se ha desarrollado un sofisticado mecanismo de automatización acoplable a la mayoría de los cabezales vibradores utilizados, que aplican la fuerza necesaria para que caiga el fruto maduro, sin ocasionarle al árbol daño alguno. Esta innovación se ha probado en las provincias de Córdoba, Cádiz y Huelva durante la última campaña, empleando maquinaria pequeña, muy ágil en sus movimientos, lo que ha permitido una gran rapidez en la recogida.
En la provincia de Jaén se ha recogido la piña de forma mecanizada, aprovechando la gran cantidad de maquinaria de vibración que se emplea en la recolección de la aceituna en el olivar.