Las continuadas visitas que recibe y su situación en una ladera de cierta pendiente han provocado el descalce de buena parte de sus raíces, un deterioro que puede poner en peligro su propia supervivencia.
Para solucionar esta situación, la Red de Voluntarios Ambientales del Parque Natural Sierra de las Nieves, perteneciente al Programa Andaluz de Voluntariado Ambiental que impulsa la Consejería de Medio Ambiente, con la participación del Ayuntamiento de Istán, así como de grupos conservacionistas locales y la necesaria cooperación de los propietarios de la finca forestal donde se enclava el castaño, organizaron el pasado domingo 16 de octubre una actividad de recuperación del estado del árbol.
Con el concurso de cerca de cuarenta voluntarios y una máquina excavadora se hizo un importante acopio de tierra, apoyado sobre un murete de piedra seca, construido al efecto. Por otro lado, se colocó una señal para fomentar una visita ordenada, en la que la que se evite el acceso al terreno inmediato al tronco del árbol.
La historia envuelve al Castaño Santo, ya que su nombre parece derivar de una misa celebrada a sus pies por las tropas cristianas en el siglo XVI, antes de una batalla con los rebeldes moriscos. Se trata de un ejemplar con un tronco de 15 metros de perímetro y dos ramas maestras, de grosores considerables, que soportan una copa con un diámetro también importante y que alcanza los 24 metros de altura.