Jaén (agosto de 2006). La Consejería de Medio Ambiente invertirá en la provincia de Jaén la cantidad de 600.000 euros para la remodelación de todas aquellas áreas de descanso y recreo de titularidad pública que existen en sus espacios naturales, así como para la construcción de seis nuevos puntos, coincidentes con la demanda ciudadana de instalaciones de este tipo.
Este plan de renovación pretende la remodelación de 36 áreas recreativas y zonas de acampada controlada que, por su uso continuado, requieren una atención más profunda que la conservación y el mantenimiento al que están sometidas continuamente. Todo ello, bajo unos parámetros básicos: la conservación, adaptación y uniformidad estética; y la seguridad y la calidad del servicio.
El importe global de 600.000 euros se subdivide en tres anualidades:
En este plan tendrán preferencia aquellas infraestructuras más castigadas por el uso y el paso del tiempo, como es el caso de las áreas recreativas del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, y los puntos de acampada que más demandan colectivos juveniles para sus actividades de ocio en la naturaleza, para lo cual se ha consultado al Instituto Andaluz de la Juventud. En este sentido, las primeras actuaciones serán, dentro del mencionado parque natural, en zonas con instalaciones que datan de finales de los años ochenta. Es el caso de Charcos del Aceite, Los Rodeos, Peña del Olivar, Linarejos, Empalme del Valle y Chopera de Coto Ríos. Asimismo, en este mismo espacio protegido se construirá una nueva área recreativa en el paraje Los Vilchetes.
El resto de nuevas instalaciones se ubican en las inmediaciones del Parque Natural Sierra de Andújar (3) y en el de Sierra Mágina (2).
Para cumplir con el objetivo de que casi todas las instalaciones permitan el disfrute del entorno natural y su utilización por parte de personas con discapacidad, se habilitarán mesas con una altura y anchura especial para silla de ruedas, caminos especiales para el desplazamiento de quienes las usan y plataformas giratorias en los aseos que faciliten la maniobra de las personas con movilidad reducida. Del mismo modo, se usarán materiales fácilmente intercambiables y resistentes, como la madera, la mampostería, el hierro forjado y el hormigón, evitando siempre que las instalaciones desentonen con el entorno.