Sevilla (marzo de 2007). Cinco nuevos cachorros de lince ibérico han nacido en el centro de El Acebuche, en Doñana, dentro del programa de cría en cautividad impulsado por la Consejería de Medio Ambiente y el Ministerio, como apoyo a la conservación de esta especie en peligro de extinción. Los cachorros, de los que todavía se desconoce su sexo, nacieron de madrugada y son hijos de Aura (tres) y Saliega (dos). Con estos alumbramientos son ya diez los cachorros nacidos en cautividad y que evolucionan favorablemente.
Durante el pasado mes de febrero entraron en celo Esperanza, Artemisa y Aliaga -que se aparearon con JUB, Almoradux y Cromo, respectivamente-, con lo que se ha logrado el apareamiento de las siete hembras en edad reproductora que se encuentran en El Acebuche.
Las demás hembras son: Adelfa y Brisa, subadulta nacida en cautividad en marzo de 2005 y que es la primera vez que ha copulado. Brisa y Adelfa son primerizas y las posibilidades de que sus partos culminen con éxito se reducen a la mitad, como así ocurre en las primeras gestaciones de cualquier especie de felino.
Con todo, se han preparado (naturalizado y dotado con cámaras infrarrojas) dos parideras (una interior y otra exterior) para cada hembra potencialmente gestante.
En 2006, Esperanza dio a luz en esto centro a una pareja, Corcho y Cynara, de los que sólo salió adelante la hembra. También el pasado año nacieron Castañuela y Camarina, hijos de Saliega, que en 2005 fue la hembra que protagonizó el parto de los tres primeros ejemplares nacidos en cautividad de la especie, de los que dos -Brezo y Brisa- salieron adelante.
Además de estos cachorros y las citadas hembras, el programa de cría en cautividad cuenta en El Acebuche con seis machos, junto a cuatro ejemplares más que se encuentran en el zoo de Jerez. En este centro, que participa también en el programa de cría en cautividad desde sus inicios, se ha apareado otra pareja, la compuesta por Azahar y Fran.
A estos ejemplares hay que añadir los once linces -ocho hembras y tres machos- que se encuentran en el nuevo centro de cría en cautividad de La Aliseda, en el Parque Natural Despeñaperros. Estas instalaciones fueron inauguradas ese año por la Consejería de Medio Ambiente, que invirtió 1,2 millones de euros en una instalaciones que, por sus dimensiones, permitirán una cría en semilibertad de los linces, contribuyendo de este modo a su posterior reintroducción.