Jaén (agosto de 2007). La Consejería de Medio Ambiente ha soltado en el último año más de un millar de ejemplares de cangrejo de río autóctono (Austropotamius pallipes) en las cabeceras de los ríos y cauces de la provincia de Jaén, sobre todo en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, por ser esta una especie catalogada en peligro de extinción en Andalucía según la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la flora y la fauna silvestres.
Los ejemplares han sido criados en la piscifactoría del río Borosa, en el corazón del parque natural, y donde ya se prepara una nueva suelta de varios miles de crustáceos de esta especie. En esta tarea, el centro ha seguido las directrices de los responsables del programa de recuperación del cangrejo autóctono, que tendrá en la piscifactoría una de sus instalaciones más importante cuando se ponga en marcha el Centro de Cría y Conservación de Especies de Aguas Continentales de Andalucía, que se ubicará en el Parque Natural Sierra de Huétor.
El trabajo en las instalaciones del Borosa con este crustáceo comenzó a finales de 2005 con la puesta de huevos de unas pocas hembras de cangrejo común. Al año siguiente, ya se completó el ciclo de cría de estos animales (fecundación, puesta, nacimiento y desarrollo de los alevines) con las primeras hembras llegadas al centro y algunos machos procedentes del río Borosa. Por tanto, en 2007 se cumple el segundo año consecutivo en el que se realizan tareas de reforzamiento de poblaciones en ríos y arroyos con los cangrejos criados en la piscifactoría.
Los cauces de Granada, Jaén, Córdoba y Málaga son los grandes hábitats del cangrejo de río autóctono. Los problemas de conservación de estas comunidades son consecuencia principalmente de la fuerte presencia de especies exóticas invasoras como el cangrejo rojo americano (Procambarus clarki), ya que les transmite una enfermedad llamada afanomicosis (causada por un hongo) y que ha sido el motivo de la reducción de las poblaciones.
El programa de recuperación del cangrejo autóctono andaluz está llevando a cabo medidas como la localización y seguimiento de los últimos reductos de la especie y su hábitat; la corrección de factores de riesgo sobre estas poblaciones; la identificación y repoblación con cangrejo autóctono de más de un centenar de arroyos aptos para albergar a esta especie, donde, desde hace cinco años, se localizan ya micropoblaciones; la creación de puntos de reserva genética de la especie mediante convenios con particulares; la formación especializada del cuerpo de Agentes de Medio Ambiente y de los pescadores; y el control de la expansión de las especies americanas, entre otras.